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“Siete días de Grilla”

México tendrá el próximo lunes por primera vez en la historia un Paro Nacional de Mujeres en el que exigirán el fin de la violencia de género, respeto a su vida y, sobre todo, seguridad para vivir en paz.

La iniciativa en plena efervescencia denominada #UnDiaSinNosotras implica la desaparición virtual de la mujer en el país, no saldrán a la calle, tampoco a trabajar y mucho menos a distraerse. Las más preparan la virtual “desaparición” del sexo femenino prácticamente de toda actividad humana ese día.

No le han dejado otra opción a la mujer que el Paro Nacional, dados los inadmisibles índices de criminalidad contra ellas registrados a todo lo largo y ancho de la República en los últimos tiempos.

Aunque de inicio se creyó en las genuinas intenciones de las organizadoras, se teme que ese día se mezclen intereses ajenos al paro, como serían las organizaciones homosexuales que nada tienen que hacer en la protesta, así lo mismo que los grupos proabortistas.

Sobra suponer que si en el mundo la mujer es mayoría, ese día tendrán mayoría en cualquiera de las marchas programadas a lo largo y ancho de la República.

Si eso es necesario para que por fin sea respetada, querida y protegida la mujer, adelante. Nada se opondrá a nosotros y de ninguna manera nos perjudicará.

Sobre el movimiento, el colectivo organizador resume: “¡Sin mujeres! ¿No nos cuidan? ¿No existimos? Miren cómo sería ¡si no existiéramos más! No niñas en las escuelas, no maestras, no mujeres en la calle. No vayas al súper, no compres nada, no salgas a nada, no vayas a tu trabajo”, se lee en una imagen que circula en redes sociales con el hashtag #UnDíaSinMujeres”.

Nadie le ha aclarado a las trabajadoras que el lunes no es un día de descanso, que ninguna empresa está obligada a pagar el turno si se ausentan o no asisten.

Mayoritariamente las empresas han otorgado el día a sus empleadas para que asistan o participen en el Paro Nacional de Mujeres que consistirá en una gran marcha en la Ciudad de México y quizá en todas las ciudades de la República.

Pero, repetimos lo que nadie ha marcado con precisión: Ninguna empresa está obligada a pagar el día a las mujeres ausentes. Y si las empresas no han convenido con sus trabajadoras, se expondrán al correspondiente descuento.

Quienes tengan dudas y no vean seguridad en su fuente laboral de que recibirán su pago, preferible que vayan a trabajar de forma normal.

Es que el movimiento denominado #UnDiaSinNosotras ha obtenido el respaldo de la mayoría de las organizaciones empresariales para ceder el día a sus empleadas y pagarlo sin ningún problema, pero no todas las empresas lo han aceptado, esa es la realidad.

La violencia contra las mujeres y las medidas de protesta que se plantean por esta razón son temas que sin duda seguirán dando de qué hablar en los siguientes días.

En el primer caso se trata de una situación que se presenta en todo el país desde hace mucho tiempo, sin que se observen resultados en las medidas y acciones definidas por los gobiernos, principalmente federal y estatal, para frenar este problema.

El incremento que de manera constante se presenta en los casos de agresión contra la población femenina, que encuentran su mayor y más grave expresión en el asesinato, clasificado como feminicidio, así como el grado de impunidad que prevalece tanto en los homicidios como en los casos de violencia que son denuncias, muestra claramente la falta de interés por atender este tema por distintas razones, entre las cuales asoman el machismo y la misoginia que aún prevalecen en distintos sectores de la población.

Esto ha llevado a los grupos de defensa de los derechos de las mujeres, a los feministas tanto moderados como radicales y a grupos de la población que no se habían involucrado en protestas por esta situación, a buscar una forma de protesta que refleje la indignación por esta situación que vaya más allá de las marchas que se han realizado e incluso de los daños causados por algunas participantes en estas, pues ahora se convoca a un paro nacional, a “un día sin mujeres” como una forma de expresar el hartazgo por la creciente vulnerabilidad de la población femenina y demandar, exigir de los gobiernos acciones, que contribuyan a resolver esta situación.

Sin embargo, la respuesta del Presidente de la República solamente aumentó la molestia por el problema que ya representa la violencia contra las mujeres, pues lejos de encontrar una actitud solidaria, mostró poca sensibilidad, postura que sumada a quienes pretenden iniciar un movimiento contra las protestas solamente han causado enojo, pues no muestran interés hacia la situación de las mujeres, que por hoy constituyen más del 50 por ciento de la población en el país.

Y más aún que muchas de ellas le dieron su voto al mandatario nacional, detalle que parece olvidar al restarle importancia a los problemas que enfrentan solamente por el hecho de ser mujeres; algo lamentable y que sin duda tendrá consecuencias y no habrá que esperar mucho para verlas.

México es un país en altísimo riesgo de contraer masivamente el temible coronavirus, puesto que los mexicanos no estamos acostumbrados a lavarnos las manos y persisten los saludos de mano, abrazos y besos.

El domigo pasado en su homilía en la misa de la familia, el arzobispo Faustino Armendáriz puso bajo relieve la necesidad de terminar, aunque pareciera falta de respeto, el saludo de mano y los demás actos eufóricos.

Y tiene razón el pastor católico, en nuestro país no estamos precisamente acostumbrados a lavarnos las manos, por lo mismo no hay jabón en los baños. Y si no hay en los hospitales, mucho menos habrá en lugares públicos.

Aparte, ninguna autoridad ha dispuesto absolutamente nada para, de menos, detectar la enfermedad. No hay revisiones en los aeropuertos, en los autobuses ni en ninguna parte como para pensar que “estamos prevenidos…”, como han dicho las autoridades sanitarias.

Hoy mismo la Organización Mundial de la Salud levanta la voz y advierte que la amenaza de pandemia no ha sido tomada en cuenta con seriedad. Todo mundo advierte con ligereza la amenaza que pende sobre el orbe.

Miles de personas han muerto debido al coronavirus no nada más en China, sino en muchos otros países del mundo, incluyendo los más poderosos que nada han podido hacer para contener la enfermedad a veces letal, lo que demuestra la seriedad del mal, pero ni así el resto de los humanos tomamos con seriedad la amenaza.

El problema -dice la OMS- es que no existe vacuna contra esa enfermedad. Muchos científicos están trabajando a marchas forzadas para crearla, pero hasta el momento nadie nos ha sorprendido con ese descubrimiento.

Y a ese pesar, pocos son los que realmente se preocupan por la expansión incontenible del virus. Siguen sin lavarse las manos, mantienen su costumbre de saludar de mano, abrazo y beso, cuando la misma autoridad lo ha prohibido por el altísimo riesgo que implica el acercamiento entre las personas.

Se dice que un sudcoreano que vive cerca de Whan, China, cuna del coronavirus, llegó a Durango y que, nadie, lo que se llama nadie, lo revisó como para asegurarse de que no trae el virus.

Se dijo ayer que un directivo de una maquiladora local arribó a la ciudad, pero a pesar de que su origen está muy cercano al punto donde nació el virus, nadie en lo absoluto se tomó la molestia de revisarlo.

Y según, el dicho funcionario coreano habría asegurado que nunca se le hizo la más mínima pregunta como para saber si es portador del mal.

O sea que, por nuestras tradiciones o nefastas costumbres insalubres, Durango y México estan expuestos a contraer el mal y, de confirmarse, arrasaría con nosotros, es casi un hecho que ninguna institución sanitaria dispone la infraestructura ni el equipo o medicamentos necesario para contenerlo.

Sería una falla involuntaria o un descuido de esos que pasan en todas partes, pero este mediodía los sanitarios de lujoso hotel de la avenida 20 de Noviembre no tenían agua ni para lavarse las manos.

Y a pesar de que se trata de uno de los negocios más aventajados en el ramo hotelero, que tiene previsto el material necesario para los servicios sanitarios, así pasó.

Y pasó, obviamente, en el peor momento, cuando se requiere mayor seguridad de que los clientes se laven las manos antes de comer y después de ir al baño.

Obvio es suponer que si eso sucede en “las mejores familias”, qué no pasará en las “familias más pobrecitas”, en donde el jabón y las toallas para las manos invariablemente “se terminaron”.

Es por eso que decimos que nuestro país es uno de los más propensos a contraer el coronavirus, por la tradición de insalubridad y la maldita costumbre de los negocios de ahorrarse el jabón y el papel para las manos.

Triste y lamentable que el coronavirus esté en boca del mundo y que la potencial pandemia tenga ocupados a todos, incluyendo las autoridades sanitarias, pero el sarampión es la otra pandemia que está tocando a la puerta.

El sarampión, según la Organización Mundial de la Salud, es la principal amenaza para los niños que no hayan sido vacunados, y por el que mueren alrededor de 110 mil pequeños por año.

Además de que la vacuna contra el sarampión es una de las del cuadro básico en México, por el que los menores de 5 años son vacunados de forma gratuita, sin ningún costo.

O sea, si usted tiene en casa un niño menor de 5 años, corra lo antes posible a cualquiera de las instituciones del Sector Salud a que lo protejan contra el viejo mal siempre asociado a la rubeola y que luego no cargue con arrepentimientos.

Lo mejor para muchos sería que los autos “chocolatos” siguieran circulando con cartones sin ningún valor en vez de placas que puedan ser identificadas en caso de un accidente.

Obvio que las distintas organizaciones que por años han vivido de la venta de tales cartones están muy molestas con el gobierno por las placas que obligó a comprar a los dueños de los vehículos de procedencia extranjera.

Nuestra opinión es favorable para que sigan expidiéndose tales placas. Tienen un poquito más de valor que los cartones de Onachafa y otras organizaciones directamente afectadas.

El secretario de Seguridad Francisco Javier Castrellón ha dicho que más que causas recaudatorias el proposito del “emplacamiento” es cosa de seguridad, dado que en la mayoría de los casos los choferes de los “chocolatos” lo que menos respetan es el reglamento vial. Se pasan semáforos, se llevan los rojos, etc., y no pocos, por no decir todos, llevan los cristales tan polarizados que denotan el tamaño del delito que ocultan o que quisieran ocultar.

No se lo digan a nadie, ni lo platiquen a nadie, para que no se haga chisme, pero… se confirma que un grupo de personeros de la 4T estuvo en esta capital investigando dónde quedan equipo quirúrgico, médico y medicinas de los hospitales.

Es que mucho del equipo quirúrgico, sobre todo, y la mayor parte de las medicinas, especialmente los productos controlados, se lo llevan los primeros que se lo topan.

Los investigadores llevan santo y seña de cómo, cuándo y dónde llegó el equipo y medicamento y cuándo desapareció.

Justo en base a esa investigación en manos del Gobierno Federal el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró la semana pasada que en el caso del hospital de Gómez Palacio los ladrones no tuvieron llenadera y convirtieron el edificio en un gran Monumento Nacional a la Corrupción.

Es claro que en los distintos puestos médicos el personal ya está enterado de la circunstancia y muchos empleados están ya en las listas negras precisamente por haber saqueado por años a los nosocomios dejándolos a la buena de Dios pero sin el mínimo para atender a los enfermos.

Y claro, no pocos murieron irremediablemente por la ausencia de equipo, luego hasta película para radiografías y resonancias magnéticas, etc., pero otras veces cargando hasta con medicamentos para el cáncer, piezas que, por desgracia, luego aparecieron en hospitales y clínicas particulares.

Insisto, no se lo digan a nadie, pero en el supuesto ya lo conocen tanto los indecentes como sus jefes, que luego no hayan qué hacer, puesto que están en medio los sindicatos y no pueden chisparlos así como así.

Solidario con la causa femenina este periódico, Contacto hoy, no circulará el próximo lunes, día de #UnDiaSinNosotras, aunque trataremos de mantener informados a nuestros seguidores en las distintas plataformas digitales.

También en Contacto hoy las mujeres son mayoría, por ende, nuestra solidaridad incondicional con ellas para que procedan como mejor les parezca.

Nuestro respaldo a las compañeras de vida es total sin pedir nada a cambio. Es nuestra obligación sumarnos a su esfuerzo para exigir a la autoridad haga lo necesario para darles paz, seguridad y orden en su vida.

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