Siete Días de Grilla

Aprobada por los diputados la revocación de mandato, salieron corriendo los agoreros del desastre a advertir que en el texto incluyeron una trampa que evidencia la reelección presidencial.

Ayer, Andrés Manuel López Obrador, en su mañanera rueda de prensa, advirtió que “no soy un ambicioso vulgar. Cumpliré en 2024 mi compromiso con los mexicanos y firmaré el próximo lunes un documento en el que me comprometo a no reelegirme…”.

“Soy un hombre de palabra, cumpliré con mi obligación y lo que me permite la Constitución, pero aun así, el lunes firmaré ese documento para calmar la imaginación desbordada de mis adversarios…”, añadió.

Y puntualizó: Estoy de acuerdo con la máxima del Sufragio Efectivo, no Reelección; soy maderista, uno de los hombres que más admiro, que como se le ha denominado, así lo llamo, el apostol de la democracia.

Está mi palabra empeñada de respetar la Constitución, pero por si eso no fuera suficiente, el lunes lo dejaré firmado para que se calmen todos aquellos que me ven en la reelección.

El que se ríe se lleva, dice la vieja advertencia popular, y se aplica a la perfección en el intelectual Enrique Krause, que… descubren ahora, fue uno de los artífices de la guerra negra contra AMLO.

Lo destapa en su libro la sinaloense Tatiana Clouthier, pero el señor intelectual lo niega de manera rotunda y advierte que demandará a la hija de Maquío, pues se trata de un infundio del tamaño del mundo.

No obstante, Tatiana prácticamente encuera las perversas y sucias acciones emprendidas contra el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador y compromete en extremo a Krause, puesto que lo destapado por Tatis de ninguna manera es o será nunca tarea de un libre pensador.

Lo peor, que en el texto de Tatiana sugiere que Krause torció sus ideas para favorecer al viejo y repudiado sistema político mexicano y para denostar y ridiculizar a la oposición personificada por López Obrador.

O sea que, chica le viene al señor intelectual, dado que en el libro de marras se abunda una serie de cuestiones que ni en el peor de los casos pudiese uno suponer de ese hombre.

Lo correcto es suponer que todavía pueden aparecer muchas sorpresas para nominar a los candidatos a las alcaldías, la de Durango entre ellas, pero… no habrá magia ni esas cosas. Gandalleces sí, esas están a la orden del día.

Es que, para explicarlo todo, dicen que del plato a la boca se cae la sopa, que así como hay prospectos anotados con muchas posibilidades, a la hora de la decisión pudiesen diluirse a la nada esas perspectivas.

Alejandro González Yáñez, por ejemplo, está registrado en el PT, pero aún pudiese aparecer como candidato común por el Movimiento de Regeneración Nacional, y de ocurrir, desplazará a Silvestre Flores y Otniel García.

Todavía esta mañana se insistía que José Ramón Enríquez aún puede ser candidato de Morena, a pesar de que el partido aseguró que quedan en la lucha Silvestre y Otniel. Enríquez ni siquiera ha aceptado la estafeta del Movimiento Ciudadano. No cabe en algunos cómo pudiese darse ese supuesto, al tiempo que lo siguen carteando para ir por el PRI y hasta por el Verde. La locura total, desde luego, dado que en el tri ya tienen a Arturo Yáñez en el arrancadero, pero así andan las cosas.

Sobre la jugada ajedrecística emprendida por José Ramón Enríquez de basificar a tres mil trabajadores del municipio, en apariencia es una acción justiciera para los obreros, pero la realidad es que es una acción política desesperada.

Estiman los que saben, hasta los jilgueros, que como son tres mil los basificados, Joserra se estaría echando a la bolsa algo así como nueve mil o diez mil votos, si contamos los de los trabajadores y los de sus familiares.

Esos son los asegunes, pero los extremistas piensan que si asegura la mitad ya le fue bien al jefe de la comuna, dado que la gente sabe ya, aprendió muy pronto, a tomar las baratijas o favores políticos y votar en contra.

El problema está en que para ganar la Presidencia Municipal de Durango el primer domingo de junio se requiere arriba de 180 mil votos, para acercarse a esa cifra todavía le cuelga, y mucho.

Leticia Herrera está en inmejorables posibilidades de ser candidata al Gobierno del Estado en 2022, pero sus proyecciones tendrían factibilidad a partir del partido que la postule.

Es una excelente aspirante, sin duda, pero sus perspectivas de triunfo dependerían de la franquicia por la que salga a pedir el voto. Si es por el PRI, ella lo sabe, no llegaría ni a reintegro.

No en balde la otra vez que advirtió que se va por un tiempo sabático, para dedicarle a la Fundación Chilchota y otros negocios particulares, no es precisamente para favorecer al PRI, sino para alejarse lo más posible.

“No puedo estar en un partido donde están los causantes de la muerte de mi padre. Tengo que alejarme lo más posible…”, ha dicho más de una vez y sin taparse la boca.

No personalizó la última vez su sentir contra Jorge Herrera Caldera, pero siempre ha gritado que el exgobernador empujó la muerte de su padre. Don Carlos estaba en terapia intensiva y, con su exigencia absurda, provocó el coraje que desencadenó el fallecimiento.

O sea, para que nadie se frote las manos, Lety podrá ir por cualquiera, pero nunca por el PRI.

Ha dicho que su aspiración máxima es llegar al gobierno de Durango, pero… en este caso no por el PRI, además de que el PRI cruza por una circunstancia bastante penosa que ni a ella ni a nadie podrá garantizarle el triunfo.

Encomiable resulta la preocupación del diputado Carlos Maturino por que hagamos algo por los niños con cáncer, solo que, su idea de obligar a los proveedores del gobierno a que aporten una parte de sus ganancias, no huele bien.

Más bien se parecería a un “moche” que por ahora los gobiernos están tratando de desterrar.

Es bueno que alguien por fin se preocupe por esos pequeñitos alcanzados por la infeliz enfermedad, pero… hay que encontrar mecanismos para la financiación de su atención médica, y no por la vía del “moche”.

Obligar a los proveedores a que donen, por la fuerza, contra su voluntad, es regresar a los tiempos que se creían desterrados de los opacos “moches” en los que nada más ganaban unos y los demás no pasaban de mirarlos.

Nos gusta la preocupación del diputado Maturino, para lo que incluso nos ofrecemos a ayudarle en lo que tengamos a la mano. Se trata de algo que está en nuestros planes futuros y que no hemos podido aterrizar por distintas razones.

Aunque, nunca es tarde para hacer algo por esos pequeñitos, que muchas veces sus padres apenas tienen para medio alimentarlos, qué van a poder comprar las medicinas que necesitan.

Muchos de los entre 15 y 20 accidentes viales diarios son ocasionados por distraciones de los conductores al ir hablando por celular, texteando o manejar bajo los efectos del alcohol.

Urge energía en la policía vial. Algo tiene que hacer hasta obligar a entender a los conductores que deben concentrarse en el volante y en el frente de su vehículo, pero ¿qué hacer para conseguirlo?

Hace tiempo, cuando los percances se incrementaron, la Subdirección de Vialidad avisó que arreciaría su persecución de manejadores distraídos o borrachos, pero… el tiempo ha pasado y la afición de manejar tomado o tomando y/o hablando por celular, está en aumento.

Custión de pararse uno en cualquier crucero de la ciudad, en cualquiera, para observar a los conductores y, si no todos, la gran mayoría va hablando o mensajeando, que es un poquito más delicado.

La autoridad asegura que se han producido muchos accidentes y el causante, que está hablando por teléfono o texteando, ni siquiera se percató de cómo lo provocó.

Hay una enajenación de los manejadores bastante preocupante, pues con sus vehículos no nada más pueden lastimar a alguien, sino matarlos, y por desgracia, los responsables ni siquiera se enteran qué pasó, pues estaban concentrados en la plática o en los mensajes.

Aunque pareciera recaudatoria una acción contra esas prácticas, que se haga y que se saque de las calles a toda esa gente que prefiere exponerse y exponer a sus semejantes, en vez de concentrarse en lo primordial que es la conducción.

Después de un lamentable accidente que protagonizó un autobús de ruta frente al hospital del IMSS, el cual arrolló a una persona que trataba de cruzar la calle y que en ese momento se mencionó entre los factores que causaron esta tragedia que el conductor de la unidad hablaba por su teléfono móvil al momento en que ocurrió este accidente, la Subsecretaría de Transportes y Movilidad puntualizó que el uso de estos equipos estaba prohibido a los conductores de autobuses urbanos porque su trabajo no lo justificaba.

Todo parece indicar que las autoridades olvidaron informar sobre esta prohibición tanto a los operadores como a los dirigentes de las distintas organizaciones de transportistas para que lo hicieran saber a sus agremiados, pues a pesar de esta situación y de que la normatividad de vialidad en esta ciudad también contempla no solo prohibir el uso de teléfonos celulares mientras se conduzca un vehículo, sino incluso también sanciones para quienes no atiendan esta disposición, se trata de una conducta que está muy lejos de desaparecer.

No obstante lo que han dicho en repetidas ocasiones las autoridades, es muy común para quienes utilizamos el servicio de transporte público observar cómo los conductores de los autobuses y de los taxis entablan largas conversaciones a través de su teléfono móvil mientras realizan su trabajo en las rutas ya establecidas en el caso de los primeros, mientras que los segundos también atienden más los asuntos de sus aparatos e incluso para leer y enviar mensajes, que al volante, a la circulación de otros vehículos y obviamente a los semáforos, sin que hasta el momento las autoridades pongan atención al riesgo que representa esta conducta y apliquen lo que establece la ley.

Parece que es necesario que haya más decesos a causa de accidentes provocados por el uso del teléfono, mientras operadores y particulares conducen un vehículo, para que las autoridades atiendan este tema y realmente apliquen sanciones, no solamente hagan recomendaciones y recuerden a la población en general los reglamentos que se encuentren vigentes.

No es ninguna novedad que Durango busca por todos los medios figurar en el tema del turismo, el cual ha crecido, pero en ciertas áreas se sigue dejando mucho qué desear y la seguridad y atención a los visitantes es una de ellas.

Pese a que se creó la policía turística con la finalidad de darle servicio a los visitantes, quienes llegan de visita a la capital en primer lugar no la reconocen, ya que no cuentan con un sello distintivo, un uniforme especial o algo que indique que pueden auxiliarlos ante cualquier emergencia. Sumado a la carencia de un uniforme, las capacitaciones que iban a recibir en tema turístico brillan por su ausencia.

En la Dirección de Turismo señalaron que las capacitaciones están detenidas porque no se cuenta con el dinero suficiente para impartirles clases de inglés a los agentes, el cual debería de ser un requisito indispensable si es que se quiere tener seguridad turística.

Pero al parecer en la DMSP no lo ven así, ya que aseguran hay 5 elementos que lo hablan, aunque no les fue pagado sino que saben el idioma por propia cuenta, y con eso es más que suficiente, a los otros prácticamente les dijeron que se comuniquen a señas, con mímica o como puedan.

Un día, lo oyeron estos oídos y lo vieron estos ojitos, el gobernador José Aispuro Torres juró ante los directores de los medios que nadie de su gobierno se vería envuelto en negocios durante su administración.

Y seguimos creyendo en sus palabras, pero luego las tentaciones rebasan cualquier supuesto y es donde las buenas intenciones terminan hechas añicos.

Un grupo de inversionistas publicó ayer en un diario local un desplegado en el que denuncia el gran fraude que están cometiendo otros personajes, pero… sobresale el nombre del secretario de Desarrollo Económico Ramón Tomás Dávila Flores.

Los denunciantes aseguran que Dávila Flores y otros personajes proyectaron una plaza comercial por el bulevar Domingo Arrieta y nada más les arrancaron su dinero, pero que es un fraude en toda la extensión de la palabra.

No podemos asegurar lo que dicen en su publicación los quejosos, pero esperemos a ver qué opina el funcionario estatal que, de verse en medio de ese supuesto fraude, estaría rompiendo el propósito del gobernador Aispuro.

Y luego, ya montados en gastos, que se aclare si es cierto que el ingeniero Arturo Salazar Moncayo, titular de SECOPE, también anda metidazo en más de una importante construcción en la capital.

Triste el espectáculo que ofrecieron ayer las redes sociales al transmitir en vivo la masacre registrada en una mezquita de Nueva Zelanda. Es la utilización más pervesa del poderío de las redes sociales.

Una cosa es la transmisión con afanes informativos, y otra la proyección con propósitos fanáticos de convencer a alguien de cómo debe pensar en función de las creencias.

Temas por demás complicados los que motivaron la muerte de 49 personas y unas 50 lesionadas, pero lo peor es entender cómo es posible que alguien “resuelva” sus traumas o sus molestias quitándole la vida a tanta gente.

Y lo más terrible, cómo entender que los autores tuvieron la calma para pensar, proyectar y transmitir las incidencias del ataque en vivo, en directo y en el momento mismo de ocurrir.

Sin duda, estamos hablando de otros niveles de la emoción del ser humano, del fanatismo, del extremismo en las ideas que luego, por suerte, no alcanzamos a percibir los mexicanos.

Es lamentable, pero por lo visto ayer, precisamente las redes sociales amanecieron hoy emplazadas a revisar la conveniencia de las transmisiones en vivo, la modificación o, en su caso, la imposibilidad de realizarlas.

Los aficionados al deporte ráfaga están de plácemes por la calificación a la final de los Leñadores de Durango, solo que andan que no los calienta ni el ardiente huachicol, pues no hay boletos para entrar a la finalísima.

Y temen que no haya boletos por una o por dos razones, para aumentarles el precio de manera formal, o para dejarlos todos a la reventa, donde pudiese ser todavía más productivo.

Ojalá que todo sea mera calentura de los aficionados, que están molestos por la inexistencia de los boletos, pero que aparezcan pronto y puedan asegurar su ingreso a los partidos definitivos, pero…que no les vayan a salir con que a Chuchita la bolsearon, porque les andan reventando el auditorio y hasta la taquilla, pues no sería una jugada riñonuda, sino un golpe a los purititos bajos.