“Siete días de Grilla”

¡Milagro! ¡Milagro..! Ocurrió hoy lo que nadie sospechó siquiera que se daría algún día en política: Sentaron en una misma mesa a activos de distintos partidos, antagonistas enconados, enemigos a “muerte” y acérrimos rivales en las urnas.

Sucedió durante la presentación del libro “Por qué ganaron Aispuro y Enríquez”, la nueva obra del prolífico escritor duranguense Luis Angel Tejada Espino.

Ofreció un desayuno a representantes de los distintos sectores social, económico y político que pocas veces se juntan en un evento como sucedió este día.

Estuvieron el gobernador José Aispuro, el secretario Adrián Alanís, los presidentes de los partidos PAN y PRD, muchos priistas y no pocos expriistas, representantes de por lo menos 15 municipios, cinco diputados de muy diversas corrientes y mucha gente que quiza sin invitación se coló a la comida.

Pero mucha otra no alcanzó a entrar y tuvo que conformarse con ver las incidencias de la presentación del libro desde la calle, pero de pie.

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El secretario de Finanzas, José Arturo Díaz Medina, le puso el cascabel al gato esta semana al anunciar que la deuda heredada por el gobierno de Jorge Herrera Caldera es del orden de los 15 mil millones de pesos.

Unas semanas atrás, su homóloga, Cristina Díaz, había precisado que la deuda de Durango que dejarían al gobierno del doctor José Aispuro era de 6,452 millones de pesos, apenas una tercera parte de lo que reveló el nuevo gobierno.

Es que, desde entonces, se dijo que los PIPS, la deuda a proveedores, contratistas y acreedores diversos no los estaba reconociendo la señora Díaz, pero que era tan deuda como la que más, pues eran pendientes que se tienen que pagar.

Toda la semana nos la hemos llevado con el análisis de si es deuda o no es lo de los PIPS, lo mismo que los pendientes con constructores y acreedores diversos, pero los que de números entienden aseguran que el término deuda es muy preciso: Son obligaciones que habrán de cumplirse tarde que temprano. Y no porque sea adeudo a contratistas o por los famosos proyectos de inversión y prestación de servicios (PIPS) no se han de pagar. Se tienen que pagar.

Entonces, si son compromisos pagaderos, deben estar en la suma de la gran deuda, y eso es lo que está haciendo el nuevo gobierno, sumarlos al gran total que asciende a casi 15 mil millones de pesos.

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Falta por saber mucho sobre el origen y destino de la escandalosa deuda, cuando asegura la Tesorería Municipal que el último día de la pasada administración se hizo una transferencia de 15 millones de pesos al gobierno estatal. ¿Por qué o a salud de quién?

No está certificado que esos dineros, los casi quince mil millones de pesos, se los robaron. Nadie lo ha dicho ni lo ha planteado así, pero eso es precisamente lo que se trata de aclarar.

Iniciada la semana el secretario de Finanzas José Arturo Díaz Medina llamó a los medios para rectificar el anuncio de la exsecretaria de Finanzas, Cristina Díaz, que en días pasados aseguró que la deuda real es de 6,452 millones, cifra por de más manejable, dijo ella.

Díaz Medina precisó que la deuda real, o por lo menos las obligaciones son del orden de los 14,991 millones, o sea, unos pesos más y llega a los 15 mil millones.

Es que, como se dijo desde los inicios, el pasado gobierno no reconocía el importe de los PIPS, el adeudo a constructores, acreedores y los compromisos signados por el gobierno para los sistemas de agua potable, pero se trata de cifras que, son deuda, que deben pagarse.

Los derivados del sorprendente anuncio están ahí en la discusión, mientras personeros del pasado gobierno como el diputado Luis Enrique Benítez alegan que no están bien hechas las cuentas, que están exageradas y que más bien se advierte un afán revanchista.

El propio Benítez asegura que al final de cuentas, el gran total de 14,991 millones no procede exactamente del pasado gobierno, sino de los anteriores, entre los que destaca el de Ismael Hernández Deras, que heredó compromisos por algo así como 8 mil millones, y que su antecesor, Ángel Sergio Guerrero Mier, contribuyó con unos 900 millones, que obviamente nada tienen que ver con el gran total que advierte una quiebra que habrá de sangrar a la economía estatal hasta 2038, que al final es lo importante, y lo más lamentable.

Y claro, ahora se investiga si los compromisos fueron contraídos ajustados a la ley, y aclarado ese renglón, que no es cosa menor, se empezará a ver dónde quedaron los recursos.

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El Senado de la República sorprendió a los mexicanos anoche al desaparecer las juntas de conciliación y arbitraje en el país. No expuso razones, pero sobran, pues eran verdaderas gavillas de asaltantes que operaban en despoblado.

Antier adelantamos del cambio de titulares del Departamento del Trabajo y de la Junta de Conciliación y Arbitraje, hacia donde el gobernador Aispuro estaría pensando enviar a dos mujeres, aunque… ya nada más tendrá que mandar una.

Estaba echada la suerte de esa verdadera pandilla de ladrones togados que no debe persistir un día más. Es una banda de cínicos que entre autoridades, abogados y algunos trabajadores se proponían y acababan con cuanta empresa se les atravesara. Ayer contamos nada más un caso, pero hay varios de pequeñas fábricas que desaparecieron por no poder seguir alimentando a esa bola de zánganos.

Es cosa de investigar razones como para que en muchas de las demandas aparezca el mismo abogado defendiendo al trabajador. La misma junta de conciliación le conectaba con los demandantes, claro, ahí como mera coincidencia.

Marcamos ayer casos aberrantes en los que el “trabajador” aseguraba que ganaba 3 mil pesos por hora o 10 mil por día, y la junta se lo concedía, no obstante que hay jurisprudencia que marca con claridad que cuando no esté presente la parte demandada, por no contestar a la demanda, por olvido o por negligencia, la junta debe procurar que el trabajador pida lo que pueda demostrar. Y en el caso de Durango, como quizá en todo el país, la junta se sumaba y echaba bola al patrón y lo condenaban a pagar verdaderas infamias.

La junta de conciliación y arbitraje en Durango es o era una verdadera banda de desalmados gavilleros que se iban en bola contra el patrón y pocas veces les fallaba.

Es bueno que el Senado haya desaparecido las tales juntas de conciliación, pues eran juntas de asaltantes, que si tantito le buscan, hasta podían encontrar delitos penales en muchos de los laudos emitidos, como los comentados.

Ya desaparecidas las juntas, que el gobernador Aispuro designe al titular del área, hombre o mujer, con cuidado y procurando desterrar desde la raíz ese maldito cáncer que heredó el repudiado Antonio Ramírez Martínez.

Y que los derechos de los trabajadores se preserven enviando a toda esa bola de rateros a trabajar en otras áreas donde no hagan más daño, aunque por las raterías perpetradas debían mandarlos a la cárcel, y si decimos que todos, es que son todos, desde el empleado más insignificante hasta el principal firmante, que no les permita Aispuro reagruparse, son peligrosos.

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Enrique Ochoa Reza encontró en Durango un PRI en vías de extinción, aún moribundo, por el que todavía es posible hacer algo para rescatarlo de las garras de la muerte, pero sabe que para reunificarlo tendrá que irse de rodillas a Chalma.

No dio ninguna señal el nuevo pastor tricolor ni de tiempos ni de formas para escoger a un nuevo presidente, pero se llevó en la chistera la idea por demás clara de que la nominación debe ser pronto, antes de que la mayoría se haga el hara-kiri.

Los principales cuadros en el PRI andan como perros y gatos, virtualmente a la greña, jalando cada quien para su santo o para sus intereses, y todos como es propio de los alacranes, jalando al primer tricolor que ya se está escapando.

Así, el otrora poderoso y orgulloso Partido Revolucionario Institucional no volverá a ganar ni una jefatura de manzana, y menos si la policía se mantiene al margen y, por el contrario, persigue a los que se quieran despachar con los grandes fraudes electoreros.

Es bien cierto que las derrotas no son para siempre, como no lo son los triunfos, pero el revés del pasado 5 de junio calará y muy profundo entre los principales activistas tricolores.

Visto que no hay reglas ni tiempos, ya se armó la rebambaramba en el PRI. Todos quieren y todos creen merecerla, y para los principales aspirantes los otros no cuentan. No existen, y ni siquiera se les debe escuchar, no vale la pena perder el tiempo con ellos, a los que que consideran la “chiquillada”.

Entonces, partiendo de esa base, para llegar a la elección de un nuevo comité tendrán primero que ponerse de acuerdo, y para ponerse de acuerdo tendrán que meterse a más de una cámara húngara.

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O sea que, después de aporreado, apaleado, el chofer del camión de volteo que antier por poco y se traga la tierra en el cruce de Dolores del Río e Inglaterra.

Es que en la apariencia, cuando más lamentaba el socavón que casi devora su vehículo, alguien del Municipio le advirtió: “Mire, caballero, bájele a su verborrea, si tantito me apura además de los 5 mil pesos que tendrá que pagar por ‘daños al pavimento’… le vamos a cargar una serie de cosas que ni se imagina…”.

Martín Rodríguez Zamarripa se quejó vía internet de lo que le anticiparon que tendrá que pagar por grúa, daños al pavimento y quizá por entorpecer la vialidad, además de otros daños menores.

“O sea -dice el hombre- yo fui el causante de ese agujero. ¿Yo lo hice o qué? Si se aclara que es consecuencia al estado de desmoronamiento de los tubos en el subsuelo del bulevar Dolores del Río, y nada tuvo que ver mi camión”. Y muchos piensan que es correcto, que la causa proviene de otra parte y no por haber circulado por ese punto.

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Está científicamente comprobado que Luis Tomás Castro tiene el don de la ubicuidad, pues además de ser magistrado del Tribunal Superior de Justicia es maestro de tiempo completo en la UJED, ¡échense esa!

Y eso que Castro está “castigado”, eh, pues por dicho castigo fue enviado por el Tribunal a atender la sala de Gómez Palacio, que en el supuesto se atiende con una hora de trabajo por semana, pues eso es lo que está haciendo.

Luis Tomás por esas vaciladas de trabajo cobra alrededor de 100 mil pesos mensuales, que no los gana ni Obama, pero sobra decir que es un “aviador” de cuello blanco, o si no, de qué otra forma.

Además, para que no me vengan con cuentos, Castro nunca fue un buen estudiante, más bien fue de seises hacia abajo, como para decir que bien ganado se tiene ese súper sueldo. ¡No manchen…!!!

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No podemos criticar el desplante del súper actor Ignacio López Tarso que en plena función pidió a los reporteros y fotógrafos que despejaran el área para poder trabajar.

Es que no los dejaban laborar en su obra Picasso (con doble ese) y yo hubiera hecho lo mismo. Estuvo en su papel puesto que inmediatamente después de la tercera llamada se advierte siempre a los asistentes a una función de teatro que apaguen sus celulares, cámaras y demás instrumentos para que le permitan trabajar a los actores.

No estuvimos en la primera función, pues en ella ocurrió el desaguisado, pero a eso se expusieron quienes se interpusieron o trataron de interponerse entre el público y los actores.

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Vaya que algunos aplican el dicho de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Esto viene a colación con lo dicho por el diputado local y exalcalde Adán Soria Ramírez, quien sobre el tema de las lluvias e inundaciones opinó que no es la primera vez que se presentan afectaciones en las mismas zonas de la entidad, han transcurrido los años sin que se haga nada para resolver la situación a pesar de que gobiernos anteriores anunciaron medidas para atender estos problemas.

Lo incongruente de este asunto es que al opinar sobre las pasadas contingencias el mismo exedil queda incluido dentro de esta lista, pues antes de Esteban Villegas y Carlos Contreras Galindo como interino, Soria Ramírez también fue alcalde de la capital y en su periodo, adivine usted, también hubo lluvias y también no pasó nada.

Y es que las zonas más afectadas por las lluvias que se registraron a finales de septiembre en esta ciudad se trata de lugares donde ya se habían presentado problemas similares en años anteriores, y aunque en ese momento se anunciaron medidas para resolverlos, estas no se convirtieron en una realidad.

Basta recordar casos como el de Potreros de la Laguna, que es una zona que se inunda durante la temporada de lluvias y en la cual se han registrado contingencias durante 20 o 30 años, sin que hasta el momento se hayan aplicado medidas para evitar problemas a las familias que viven en las cercanías.

Por lo que ahora sí es necesario, como han prometido tantos y tantos gobiernos, que los anuncios acerca de soluciones no queden solamente en eso y se olviden cuando pase la situación de contingencia, es primordial que se definan políticas públicas encaminadas a resolver de manera definitiva estos problemas que representan un gran riesgo para la población y que no vuelvan a registrarse.