sábado, septiembre 25, 2021
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“Siete días de Grilla”

Las tentaciones totalitarias tocan a la puerta de la 4T con la propuesta del diputado de Morena, Eleazar Rubio Aldarán, para que los periodistas ya no puedan hacer investigaciones y se concreten a lo que diga la autoridad.

Sugiere en la ya famosa Ley Rubio crear el delito de “difamación”, con penas de dos a cinco años de prisión y una multa de 86 mil pesos a quienes se salgan de su regla.

No le parece a Rubio Aldarán los riesgos que ya enfrentamos los periodistas al hacer nuestro trabajo en el país más peligroso para la libertad de expresión en el mundo, sugiere amarrarles las manos, taparles la boca y cerrarles los ojos para que no escriban, no digan o no vean las linduras de los políticos.

Pretende el legislador morenista, por eso algunos dicen que es también idea de AMLO, revivir el delito de difamación contra periodistas y medios de comunicación.

El legislador es miembro del congreso de la Ciudad de México, pero la pretensión tendría alcances pronto a toda la República.

“Su labor (de los periodistas) es exclusiva de informar, no realizar investigaciones o diligencias para resolver una carpeta” de investigación (…) Su trabajo es el de investigar lo que hace la representación social en la carpeta e informarlo, siempre y cuando no afecte la investigación, y la información debe ser veraz.

No quiere el legislador morenista de la Ciudad de México que los periodistas volvamos a investigar nada, pues no es nuestra misión, y quien se atreva a hacerlo puede “dañar deliberadamente” a una persona con noticias falsas.

Sintetizando: Eleazar Rubio Aldarán quisiera desaparecer la libertad de expresión, que es un derecho de todos los mexicanos, no nada más de los periodistas, que está perfectamente asentado en nuestra Carta Magna, las tentaciones de siempre aparecen en el actual gobierno.

Pobre México, pobres de los mexicanos, que un iluminado de los muchos gorilas que andan sueltos pretende callar a los pocos periodistas que todavía se atreven a hacer periodismo en nuestro país.

Y lo peor, no tenemos por qué quejarnos. Nosotros mismos les dimos el poder y aunque algunos se han arrepentido, otros insisten en sostenerlos a pesar de sus arrebatos totalitarios.

Jorge Salum del Palacio debe asumir el mando de la Presidencia Municipal a la brevedad, antes de que le embronquen más la administración que dejó para irse a recibir atención médica.

El jefe de la comuna ha caído en los mismos errores de su antecesor José Ramón Enríquez, quien la mayor parte del tiempo se la llevó viajando y recibiendo premios patito, mientras sus de confianza hacían cera y pabilo con el malogrado gobierno.

Salum presentó su primer informe y, gracias al cúmulo de errores cometidos, pasó de noche. Nadie pudo verlo, ni siquiera por redes sociales.

Aparte de que, como sostienen varios regidores, no hay gran cosa interesante en el documento. No se ven las obras por ninguna parte.

Nosotros todavía creemos en el proyecto original de Salum, aquel plan de acciones que propuso durante la campaña y que le compró la gente, pero para retomarlo tiene que dar un golpe de timón. Asumir el control de las cosas antes de que terminen los tres años de la administración.

Tan mal andan las cosas por el coronavirus en México que ya tenemos más muertos que la India, no obstante que la población de aquella nación es de alrededor de 1,200 millones de habitantes, casi mil millones más que nuestro país.

México rebasó los 63 mil muertos, y la India registra 61 mil defunciones, y allá sí está a la baja la pandemia. Algo hicieron bien que al final les están saliendo los resultados.

Ah, pero allá el gobierno mandó a la policía vara en mano para que metieran a la gente a sus casas y evitar los contagios. Y según contado por los videos en redes, hombres y mujeres, chicos y grandes, eran metidos a sus domicilios a punta de varejonazos.

Acá, en Durango, el gobierno le pide al pueblo que se quede en casa, que se abstenga de salir para evitar más contagios, pero parece que le invita a hacer lo contrario, o cómo creer que Durango siga siendo, por quinceava semana consecutiva, primer lugar nacional en movilidad.

Además de las ocurrencias y vaciladas con que se atendió el inicio de la pandemia, al gobierno le hizo falta mano dura. Debió endurecer medidas para evitar que la gente se saliera, no lo hizo. Ahí están las consecuencias.

Mientras se define si Durango está en semáforo rojo, naranja o amarillo en algunos municipios de la entidad, todo parece indicar que la propagación del Covid-19 entre los duranguenses es constante.

Como lo muestran los datos estadísticos que cada día reporta la Secretaría de Salud del Estado, pues durante este mes de agosto que está por concluir lamentablemente se han superado records locales respecto a los casos positivos de esta enfermedad, pues han sido varios días en los cuales se han confirmado más de 100.

Esto indica que a pesar de los llamados que hace el secretario de Salud, quien en todos los tonos posibles pide a la población mantener las medidas para prevenir contagios, estos siguen entre la población sin que se observe una disminución que lleve a esperar un control de la pandemia y, como es de esperarse, cada vez son más las personas que tienen un familiar, amigo o conocido que ya dio positivo al examen para detectar coronavirus.

Esta situación se presenta en todos los ámbitos, desde el familiar, el escolar y el laboral, hasta llegar a la esfera pública donde cada vez son más los funcionarios que se encuentran en aislamiento después de tener resultados positivos en la detección del padecimiento.

El caso más reciente el del fiscal anticorrupción, quien ya se encuentra bajo vigilancia médica, al igual que el presidente del Tribunal Superior de Justicia, quien también presentó síntomas de coronavirus, a quienes sin duda se les podrían sumar colaboradores de las áreas que encabezan, dado el riesgo de que se confirmen más casos de contagios a causa de la convivencia en el espacio laboral.

Ya son varios servidores públicos que han recibido el diagnóstico del virus mencionado y todo parece indicar que habrá otros más en los siguientes días, a pesar de las medidas preventivas que se aplican en las distintas áreas de los Tres Poderes del Estado.

Ayer, el gobierno de Cuba decretó el toque de queda para evitar que la gente salga a la calle desde las siete de la tarde hasta las cinco de la mañana del día siguiente. Qué esperanzas que acá se hubiese tomado semejante medida.

Y, según los que conocen la isla, allá no se andan con miramientos. Allá, alguien se sale de la norma y así le va, trátese de quien se trate. Y no hay forma de ignorar las medidas.

Es cierto, acá aún estamos sorprendidos por la pandemia. Nadie en su sano juicio llegó a creer que alcanzaría semejantes dimensiones, pero no se actuó con la energía que obligaba la amenaza.

Antier en Matamoros el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a la gente que acudía a su mitin que se regresara a su casa, pues “tenemos que cuidarnos…”, y por lo pronto no es aconsejable una reunión si no tenemos la sana distancia.

Pero, quien daba el consejo se quedaba sin él pues, para variar, el señor no quiere usar el cubrebocas nada más porque no quiere, a pesar de que los expertos aseguran que evitan hasta el 95% de posibilidades de contagio.

Los expertos le han pedido públicamente que use el cubrebocas, para que muchos de sus seguidores lo utilicen y poder ahorrarnos otros 60 mil muertos, pero al señor le vale y se sostiene en su macho de que usará el cubrebocas hasta que se termine la corrupción en México. Una ligereza absurda, sin soporte, pues nada tiene que ver la pandemia con la corrupción desde el punto de vista preventivo, como para no usarlo, muy a pesar de que le han insistido que si lo usa habrán de evitarse muchos miles de muertos.

Y como una noticia mala nunca viene sola, ayer la presidenta de Alemania, Ángela Merkel, advirtió que la pandemia todavía habrá de empeorar en los próximos meses si antes no se descubre una vacuna eficaz.

La vida no volverá a ser la misma mientras tengamos ese flagelo encima, mientras no tengamos las herramientas para combatirlo con eficacia, repitió.

O sea que, si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. Es decir, tenemos que prepararnos para lo peor, y si hay familias que llevan ya casi seis meses encerradas, tendrán que seguirle de frente.

No hay de otra para poder eludir los contagios que están a la orden del día.

Y si a estas alturas sigue habiendo gente renuente a aceptar o creer en la existencia del patógeno, hacerla creer a punta de lo que sea. Una cosa es la ignorancia y otra la indiferencia.

Advertidos de lo que ve venir la jefa del gobierno alemán, preparémonos para lo peor y dispongámonos a seguir en el encierro eterno, porque no hay de otra. La casa es la única parte donde más o menos puede uno estar seguro, y aun así hay filtraciones de alto riesgo.

México superó los 63 mil muertos y, a ese pesar, hay mucha gente que sigue pensando que eso del coronavirus es un invento del gobierno para distraer al pueblo y robarle el líquido sinovial de las rodillas, otra de las leyendas urbanas que usan y creen mucho en las colonias de la periferia.

Sobre la consulta popular que piensa hacer el presidente López Obrador para castigar a los expresidentes, no estamos seguros que tenga el suficiente soporte jurídico, pero el señor ya se aferró.

Además, de aplicarla, será absolutamente anticonstitucional, lo que habrá de complicar su aplicación a pesar de que sea el jefe de la nación el más interesado.

Sabe López Obrador y ha de tener ya la información de cuánto, cuándo y cómo expropiaron los bienes de la nación casi todos los exmandatarios y es correcto hacerlo, solo que no son las formas.

Quizá por carecer de soporte jurídico el linchamiento popular que pretende hacer Andrés Manuel piensa endosar las culpas al pueblo para él lavarse las manos, pero parece más venganza, tirar la piedra y esconder la mano, que justicia.

Ahora que hay razón en cuanto al supuesto saqueo de los ex. Hicieron, sobre todo en tiempos de partido único, lo que se les vino en gana. El presupuesto se lo gastaron como jeques árabes. Hay delitos por perseguir, pero no así, no como quiere el jefe de la nación.

Incluso, el Instituto Nacional Electoral aseguró que ve complicado hacer la consulta para enjuiciar a los expresidentes, porque el año venidero hay elección federal y será difícil empalmar una consulta atípica.

El problema visible es que, se dijo en el peinador, AMLO se comprometió formalmente con su antecesor Enrique Peña Nieto a no mirar hacia atrás y menos a su administración, como ha sucedido hasta ahora.

Entonces -eso intuyen los que saben- la aparición de los dos videos donde Pío, el hermano del jefe de la nación, aparece recibiendo fajos de billetes para la campaña de Morena, más el audio donde Julio Sherer le pide a un empresario otros 30 millones de pesos para la campaña, son la respuesta del pasado al presente.

Y no es todo, se asegura que hay más material grabado y videograbado con el que se seguirá exponiendo a la 4T como un ente tan corrupto como los que se fueron.

O sea que, de insistir AMLO en que hará la consulta popular para enjuiciar a los expresidentes, chica le viene, seguirán apareciendo otras linduras atribuibles a los morenos que están dejando colgado de la brocha al lema de la casa de no robar, no mentir y no traicionar.

También aclaran los videos y audios hasta ahora conocidos que Andrés Manuel López Obrador es de los mismos, es igual que los que tanto critica, porque no hay otra explicación a lo conocido, nunca debió aceptar dinero ajeno proveniente de quién sabe dónde, o mejor dicho, ya se sabe de dónde vino.

Un trabajador del municipio de Canatlán sufrió un accidente al estar laborando en la fabricación de adoquín, pero… hasta que pasó la desgracia se enteró alguien que son muchos los empleados sin ninguna prestación.

Jonathan Emanuel Lara es el trabajador que cayó en una tolva de grandes aspas que le causaron una serie de lesiones que obligaron su traslado urgente a la capital para su atención médica.

Pero, como Jonathan no tiene IMSS o ISSSTE, simple y sencillamente que se las arregle como pueda y, de sueldo, pues no hay sueldo, no está acudiendo a laborar.

Tiene que saber la alcaldesa Dora González que es ilegal tener trabajadores sin prestaciones sociales y que, mientras alegamos, lo que ocupe el muchacho correrá por cuenta municipal, y si se muere, como puede suceder, le saldrá más caro el caldo que las albóndigas, por andarse ahorrando unos pesos.

La elección de los Estados Unidos marca a Joe Biden como el puntero, con 12 o 13 puntos de ventaja sobre Donald Trump, aunque… para entenderle al sistema político gringo hay que estar allá.

Es el caso de Hillary Clinton, que nominalmente obtuvo más votos que Trump, pero perdió en el conteo de los colegios electorales. Es decir, allá se pierde ganando, o se gana perdiendo.

Es la razón por la que Trump hace semanas empezó a anunciar que desconocerá el resultado de la elección si llega a perder, pretextando precisamente esa sinrazón de que se pierde ganando o se gana perdiendo.

Lo único cierto, hasta ahora, es que Biden sigue punteando y para el recrudecimiento de los movimientos antirracistas que han de desembocar en la campaña de Trump, las cosas cada vez empeoran para el mandatario gringo.

Todos los días saca un nuevo chiste y una nueva acusación contra Joe, pero los norteamericanos siguen montados en su macho prefiriéndolo por sobre cualquier cosa.

Le está faltando a Trump, pero se está acortando el tiempo. Cada vez está más cerca el 3 de noviembre.

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