“Siete días de Grilla”

Todavía no hay un recuento del quebradero que dejó la elección. El PRI, aunque los mandos digan otra cosa, está en vías de extinción, y el PAN, sin exagerar, vive una catástrofe que pasa por una refundación urgente, antes de que se lo lleve el tren. El PRD puede perder el registro.

Las élites tricolores todavía no saben por dónde empezar a recoger, pero tienen para entretenerse, y sobre todo, para pensar bien lo que deben hacer, no luchar por lo que perdieron sino por lo que les dejaron.

Los partidos fuertes de México de todos los tiempos, PRI y PAN, y un poco el PRD, han quedado replegados en la nada. No les dejó nada el Movimiento de Regeneración Nacional ni allá ni acá.

El pueblo dispuso, y no hay más que aceptar su voluntad. Suponiendo que esté equivocado, como dicen algunos de los “damnificados”, la decisión está tomada y no queda más que aceptarlo.

El PRI está contando solo con la diputación local del 15 distrito para Gaby, la hija de Ismael, pero Morena ha iniciado una impugnación que espera tumbársela, pues dice tener elementos para demostrar la compra bestial de votos y no solo eso, las amenazas de muerte que se usaron para esa compra, según informes proporcionados por el presidente de Morena en Durango, Rosendo Salgado.

Las catástrofes que viven en el PRIANRD son históricas. Nunca antes se produjo una votación con las características de las del domingo en donde la sociedad al unísono los castigó a todos, excepto a Morena.

No serían los mejores candidatos, no hicieron publicidad, ni conocidos, ni expertos ni nada, pero… la gente los prefirió por encima de esas “vacas sagradas” que llevaban años viviendo del presupuesto creyendo que seguirían pegados a la ubre pública.

Es cierto, llegará el momento en que los ciudadanos ignoren quién es su diputado o diputada, tanto a nivel local como a nivel nacional, pero… las mayorías ya mandaron.

Hay quienes creen que los electores se pasaron de ingratos y en casos, hasta de malagradecidos, pues no correspondieron a los cochupos y baratijas mil que recibieron antes de la elección, pero… la voluntad está plasmada, y no hay qué discutir.

Tanto el INE como el IEPC están todavía contabilizando los votos y todavía puede haber sorpresas, pero sorpresas favorables a Morena, de modo que aunque parezca “sobrerrepresentación”, el pueblo dijo qué debe hacerse y eso es lo que tendrá que hacerse.

Y si no nos gusta, tampoco podremos hacer nada. La voluntad se precisó en el voto, y contra esa voluntad no hay ninguna regla que pueda tumbarla o combatirla.

Además, cuando el pueblo manda, si se equivoca, ¡vuelve a mandar…!!!

Los triunfos de la coalición “Por México al Frente” en Durango son dos, uno de Jorge Salum del Palacio, el federal, y otro, el de José Antonio Ochoa, local, y ambos se colocan en la punta de la disputa de la candidatura edilicia por esta capital.

La intención de los dos coincide, ir luego por la candidatura a la alcaldía capitalina, aunque por ahora es prematuro pensar en lo que harían en los meses venideros, pero… desde luego que por los números quedaría punteando Salum. Obtuvo muchos más votos.

La demarcación de Toño Ochoa, que tiene su mérito, pues fue la única diputación local que se salvó de la quema, le daría para buscar la estafeta blanquiazul, aunque su victoria con 17,503 votos se quedaría muy distante de los 63,277 sufragios de Jorge, una diferencia cercana a los 50 mil votos.

Repetimos: Es prematuro hablar ahora de posibilidades, pero justo ante la catástrofe que viven todos los opositores a Morena, las candidaturas, requerirán de mucho más trabajo y muy posiblemente de mucha más inversión.

O sea que, en el camino se irán acomodando las sandías, aun cuando los perdedores todavía están aturdidos y, como decimos al principio, no saben cómo o cuándo empezar a recoger el quebradero.

Nunca nos equivocamos cuando dijimos que todavía no es hora de hacer un recuento de los daños, falta mucho por verse, pero de entrada anoche el INE advirtió que cinco partidos están en vías de desaparecer.

El Instituto Nacional Electoral informó anoche que los partidos Encuentro Social, Verde Ecologista, De la Revolución Democrática, Nueva Alianza y Movimiento Ciudadano, no alcanzaron el 3.0% de la votación, por tanto deben desaparecer.

Sería una hecatombe para todos, pero sobre todo para los partidos “morralla” Verde, PANAL y MC, que no hayan obtenido el mínimo para seguir existiendo, y por eso deben ser eliminados de nuestro sistema político.

La Ley General de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales es clara sobre el particular, aunque por ahí aparece la palabra “algunas”, y de esas “algunas” se están agarrando varios de los partiditos para exigir se les mantenga con sus prerrogativas y toda la cosa, y el INE, que algo les debe, está investigando para ver si se justifica o no su subsistencia, aunque los números gruesos dicen que no obtuvieron el 3.0% de la votación y que deben hacerse a un lado.

Entonces, tenemos que esperar a ver si el INE lleva algún as bajo la manga y determina darle oxígeno a los cinco o a varios de ellos, pero si por votos fuera su suerte está echada.

Francisco Labastida Ochoa, el primer político que perdió una Presidencia de México para el PRI, sugiere que se expulse a los corruptos del partido, solo que… temen otros, se quedaría solo.

El Partido Revolucionario Institucional está en la lona precisamente gracias a las ladronadas de muchos de sus cuadros distinguidos, unos como funcionarios federales, otros a nivel estados y municipios, pero el comun denominador entre ello, era ese, el de las raterías.

Unos, los que tuvieron más saliva, casi se llevaron todo. Ahí dejaron algo para los que venían abajo, pero en ocasiones los de arriba no se percataron de “algunos cajones” que todavía tenían dinero, y de ahí se despacharon los otros.

Muchos o todos esos indecentes debían estar en la cárcel. Hay causas suficientes para llevarlos tras las rejas, pero junto con las ladronadas, prosperó en el país en los últimos tiempos la impunidad generalizada, que para muchos priistas es ya costumbre muy cercana a la ley.

El nuevo gobierno llega al mando con muchas promesas, al tiempo que se dice que con muchos acuerdos con los ladrones, de modo que está obligado a perseguirlos y quitarles lo que se llevaron, porque de lo contrario irá perdiendo la autoridad moral con que llega al mando, y ojalá no suceda, porque no nos gustaría narrarlo.

La catastrófica derrota del PRIANRD, desde luego que modifica el futuro político de Durango, y sobre todo, de quienes pensaban formarse e ir levantando la mano para que los tomen en cuenta al escoger aspirantes a la gubernatura.

Y si alguien llegó a considerarse en primer lugar, tendrá que cambiar de parecer, porque a punta de votos color marrón, los aspirantes con más posibilidades ya son otros.

Alejandro González Yáñez, seguro senador de Morena, pasa a ocupar la punta de la contienda que arrancará pronto, y sobre todo quedará a la espera de que PRIANRD logre rescatar algo de lo mucho que se perdió en la debacle. Aun así, Gonzalo quedaría apuntado no nada más para la grande, sino para la chica, para la alcaldía de la capital, que por cuestión sentimental desea hace tiempo para poder completar lo que no alcanzó cuando la presidió.

Si el PRIANRD consigue recuperar algo de lo perdido, tendrá que hacer de tripas corazón para ir armando perspectivas de candidaturas que puedan disputarle la primera magistratura.

José Ramón Enríquez perdió el primer lugar en que se dijo siempre, aunque al alcanzar escaño salió ganando, pero con unos cuantos votos, o muy pocos para los que creía que se llevaría. No le alcanza en este momento para ir por la grande. Quién sabe si más adelante las perspectivas cambien y las posibilidades mejoren, pero no ahorita.

Enríquez tiene que sentarse a analizar las razones por las que por poco y se queda como Paty Flores. Ha de valorar el sainete y medio que ofreció antes, durante y después de las campañas y que, desde luego, no le ayudaron para nada en las urnas, por el contrario, la gente le restregó en la cara la mucha felicidad que deseó a todos y que no le alcanza a nadie, o si acaso nada más a los suyos, y eso, por donde se vea, ya estuvo malo.

Además, si desaparece Movimiento Ciudadano y Rómulo Campuzano sigue en la dirección del Partido Acción Nacional, chica le viene a Joserra, pues se quedaría chiflando en la loma y sin membrete para ir por la primera magistratura estatal.

Leticia Herrera, unos de los cuadros priistas más valiosos de los últimos meses, entre lo poco rescatable. Hizo una jugada ajedrecística insuperable al regresarse a la alcaldía antes que cualquier cosa. Un algo no le latía, prefirió poner pies en polvorosa y evitó que la arrastrara también el tsunami morenista. No obstante, seguiría apuntada en primer lugar a la candidatura tricolor, pero… el pero de siempre, hasta que se defina qué y cómo se va a proceder para recoger el quebradero, toda vez que el PRI está en vías de desaparecer para renacer como otra cosa.

Ya que se tenga un análisis, pero sobre todo un diagnóstico de la tragedia, se podrá empezar a ver quién puede ser el mejor en el tri, aun cuando en este momento la de más peso específico es Leticia. Veremos si en el momento quiere exponerse a otro descalabro.

Oiga, no, qué patética la figura de Vicente Fox Quesada, ahora confirmado el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Ofrece fórmulas para que haga un buen gobierno y cumpla con sus promesas de campaña.

Pena ajena la que da el señor Fox, que de honorable expresidente de México cayó a mercenario político al servicio del mejor postor. Se alquiló como “matraquero” del PRI e hizo su labor, pero… no le funcionó. Luego, aunque a mitad de río, se cambió a favor de Ricardo Anaya, y ahora, ya conocida la debacle, quiere sumarse al carro ganador.

Fox, como Salinas, Calderón y otros, “felicitaron a AMLO por su triunfo…”, pero Andrés Manuel los paró en seco: “Gracias por sus buenos deseos, pero de todos modos les voy a quitar las pensiones…”.

Y luego, ya con toda la esperanza perdida, Fox todavia tuvo la desfachatez de ofrecer: “Bueno, si mi pensión sirve para resolver problemas de México, con gusto se las doy…”. Épale, le respondieron, ya no vas a tener pensión, no te hagas ilusiones.

Y no tendrán más pensión porque los que la pelean fueron los expresidentes más rateros que han pasado por la Presidencia de México, lo que resulta aberrante, puesto que todavía se les paga por lo que perjudicaron al país.

Y claro, con el recuento de los daños, se confirma que el PRI escogió a sus candidatos con las merititas patas. Muchos de los que se fueron a Morena o a donde haya sido, se fueron porque no los tomaron en cuenta.

El caso más dramático es el de Maribel Aguilera, que anduvo tocando puertas aquí, allá y acullá, incluso llevando cartas de recomendación y una serie de llamadas telefónicas importantes, pero en el PRI ni siquiera pudo hablar con el presidente Enrique Benítez.

Maribel se fue del tri desepcionada, aunque nos consta que le hizo la lucha hasta el último momento.

Morena también esperó hasta el último momento, hasta que fue desechada por el PRI, y entonces la jaló. La hizo candidata al tercer distrito federal y se midió con Carlos Matuk y, hasta lo que se sabe, le puso una verdadera fábrica de zapatos al exlíder campesino que, sin exagerar, quizá haya sido su última actividad en política, pues con esta sería una cuarta o quinta posibilidad de ser diputado federal y por el mismo distrito, y se vuelve a quedar con las manos vacías.

Aparte, el triunfo indiscutible de Maribel pasa por la jugarreta que planearon de manera por demás maquiavélica Benítez y Francisco Ibarra Jáquez quienes convinieron en que Luis Enrique fuera su suplente, y que ganando Paquito asumía Benítez, al fin que aquel iba de pluri en el Verde.

La jugarreta la identificaron a tiempo en Los Llanos y metieron la mano por su paisana Maribel. Los ganaderos en voz de Lucio Ayala González incluso publicaron un gran desplegado en el que exhibieron la “mala leche” de Benítez y Paquito, y les hicieron así, con un cuerno muy bien retorcido a ambos a la hora de los votos.

Hombre, pero qué tan mal anda nuestro futbol como para que sea una gran noticia el dicho de Andrés Guardado de que Brasil se regresa a casa, como en venganza a lo que le dijo Neymar al mexicano.

Sobre todo Andrés debe hacer silencio y abonarle al olvido de la tragedia futbolera de México, dado que justo el mentado “Principito” hizo su peor partido de muchos en la selección azteca precisamente frente a Brasil y nunca lo sacaron.

Guardado, como medio del conjunto ratonero, tuvo muchos balones y pudo dar buenos pases, pero por el contrario, contra Brasil no le salió nada de sus intentos. Lo vimos todos en México y Brasil.

Juan Carlos Osorio, el técnico de México, debió sacarlo en el primer tiempo, puesto que no iba enchufado al partido, pero lo toleró, lo toleró hasta que los sudamericanos, que no integran un buen equipo ahora, hicieron sus dos goles y se acabó.

El hubiera no existe, y menos en futbol, pero el equipo que presentó Osorio ante los brasileiros iba a entregar el quinto partido. A quién carajos se le ocurre mandar desde el principio a “El Abuelito del Mundial”, Rafael Márquez, si el tapatío ya no está ni para medio tiempo. Obvio que al final lo sacó y se perdió un cambio.

Márquez, dizque por su experiencia y para darle confianza a los mexicanos, fue enviado desde el arranque, pero era más bien para un segundo tiempo y en dado caso para aguantar un marcador favorable.

Una soberana tontera de Osorio, y por eso debe irse. Ah, pero ya salieron con que ahora lo pretenden de todas partes del mundo, como si en realidad hubiera ganado algo en Rusia 2018.

Es lamentable que el tema de la violencia contra las mujeres se mantenga vigente, no tanto por las acciones que se emprenden para erradicar este problema y prevenirlo, sino por quienes buscan esta opción como una forma de amedrentar o controlar a sus víctimas, especialmente cuando se trata de personajes públicos.

Esta reflexión viene a raíz de las declaraciones que realizara en días pasados la secretaria Municipal de Durango, Claudia Hernández Espino, quien de manera pública dijo temer por su integridad física ante la actitud amenazante que el secretario del PAN, Rómulo Campuzano, asumió al referirse a ella y a otros militantes panistas, cuya situación al interior de ese partido se analiza en estos momentos y que llevó a recordar las actitudes agresivas que este personaje ha tenido en el pasado y los señalamientos que se han hecho porque ha llegado al extremo de ejercer violencia física en contra de algunas personas.

Sin duda, es lamentable que un actor político que además tiene un cargo al interior de un partido, actúe de esta manera y lo más preocupante es que a pesar de tal situación se mantenga en la dirigencia estatal del PAN sin que pase nada,  aun cuando hay una conocida militante panista que se siente amenazada por ese personaje.

Se trata de una circunstancia lamentable, no solamente porque hay una mujer cuya integridad puede estar en riesgo, sino también porque se trata de violencia política y lo más triste es que no pasa nada, como ocurre en muchos casos donde se puede ver claramente que existe violencia de género.

Sería interesante saber si es de esta forma como el PAN enfrentará los retos que tiene después de los resultados de las elecciones del 1 de julio.

Este domingo se cumplen 455 años de la fundación de la ciudad de Durango, por lo cual se trata de un día de fiesta para todos los que vivimos en la capital del estado, que no deja de dar sorpresas no solamente por la belleza que la caracteriza y que constituye uno de los atractivos para los turistas, sino también por las decisiones de sus habitantes que se observaron en las urnas el pasado 1 de julio.

Y es que de manera inesperada para muchos dieron su voto mayoritario a una coalición de izquierda, después de que en el 2016 apoyaron a otra más identificada con la derecha, pues de alguna manera se esperaba que se mantuviera esta última postura en favor de las alianzas partidistas que definieron tanto el gobierno estatal como la presidencia municipal.

Sin embargo, la decisión de los ciudadanos fue otra y mostraron que pueden cambiar de opinión, lo cual fue algo inédito y que mantiene un ambiente de sorpresa que prevalece en este día de fiesta para los duranguenses, en el cual algunos podremos preguntarnos ¿qué más podemos esperar, desde luego en un sentido positivo? Mientras existe una respuesta, hay que celebrar el cumpleaños de nuestra ciudad.

Los camioneros ven los bulevares y las avenidas de la ciudad como pistas de carreras. Subirse a un camión es toda una travesía, pues desde que pones un pie para subirte ya le están dando a toda velocidad.

Esto pasa en todas las rutas de la ciudad, pues los choferes siempre van con el tiempo limitado, rápido y sin respetar las señales de tránsito y vida de los pasajeros.

No todos los choferes de rutas de autobuses son irrespetuosos con la seguridad del pasajero, pero sí la mayoría de estos, les importa muy poco quien se sube pues ha habido casos de personas mayores que terminan en el suelo debido a la excesiva velocidad con la que van. Ya que lo único que importa es llegar a tiempo a la base o ganarle el pasaje a los demás compañeros.

Accidentes viales, atropellados, riñas entre las mismas rutas por ver quién avanza primero, son comunes en el día a día de las personas que son usuarias del transporte público.

El accidente que ocurrió este viernes en bulevar Durango es clara prueba de los abusos o desmanes de los choferes del transporte público, lo cual debe ser un llamado de atención a las autoridades competentes para que de una vez por todas se decidan a tomar cartas en el asunto, ponerlos en su lugar y den prioridad a respetar la integridad tanto de quienes llevan como pasajeros como de los conductores de los demás vehículos.