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“Siete días de Grilla”

Que al IEPC le faltan 93 millones de pesos para llevar a cabo la elección ¿poquito, no?

Y es que, al parecer, para los consejeros del organismo electoral 280 millones no es nada, no les alcanza, pues necesitan dos PREP el día de la elección, uno para gobernador y otro para presidente municipal ¿será?

Y es que, a decir del presidente consejero, Roberto Herrera, Durango es un caso único en donde no se ha licitado ni un solo contrato sobre elaboración de las boletas, que incluirán no sé cuántos avances tecnológicos que justifican los millones que cuestan.

Aquí aplica lo que dice el dicho de “a chillidos de marrano, oído de chicharronero”… y es que ellos que piden y las autoridades nada más los escuchan, pues han aplicado medidas de austeridad y obviamente por esta causa no tienen dinero.

Ya los consejeros se reunieron con diputados, con representantes de los partidos, con el secretario de Finanzas, con el de Gobierno y hasta con el gobernador. Vaya, ya nada más les falta ir con el arzobispo.

Pero todos les dan la misma respuesta: no hay para recursos extras. 93 millones de pesos no es poca cosa y aseguran que ceder sería descobijar otras áreas más importantes que una elección, como seguridad, educación y salud.

Así que por lo que se ve y para que no sigan quejándose en el IEPC, será necesario que cada ciudadano dé algo de dinero, a manera de coperacha, de su propia bolsa.

 

 

Con el regreso de Durango al color verde en el semáforo epidemiológico, después de haber pasado por los tonos naranja y amarillo, no solamente se prevén modificaciones en las restricciones que se aplicaron nuevamente hace algunas semanas, sino también que se incremente aún más la movilidad de la población.

Situación que no deja de preocupar a las autoridades de salud y de protección civil, ante el riesgo de que se pueda presentar otra vez un repunte en los casos de covid 19.

Si bien hay que señalar que se trata de un tema en el que se han tenido pocos resultados, pues la reducción en la movilidad de la población se ha dado solamente por periodos cortos desde que inició la pandemia, durante el tiempo que el estado estuvo en semáforo rojo, así como en naranja.

Aunque en este año la reducción de las personas en las calles de esta ciudad se pudo observar durante algunos días, cuando el índice de contagios y casos activos estableció un nuevo record en la entidad, pues a decir del coordinador de Protección Civil a nivel estatal, durante los fines de semana se dejaron de lado algunas medidas preventivas, como es el caso de la recomendación de permanecer en casa.

De tal manera que ahora que las condiciones cambian es de esperarse que la presencia de la gente en las calles se multiplique, mientras que la aplicación y resultados de los protocolos en el tema de salud no solo dependerán de las autoridades, los establecimientos de todo tipo, sino en buena medida de los ciudadanos para atender las recomendaciones que se les hacen de manera permanente.

 

 

Siguen los accidentes de motociclistas en la capital, algunos con solo daños materiales y otros con desenlaces fatales.

Y es que no basta que las autoridades pongan mano dura en el tema, que hagan operativos para que los motociclistas particulares y repartidores circulen dentro de la norma, con licencia, placas, casco y hasta seguro contra accidentes.

Estas acciones de Vialidad son mal vistas por algunos, quienes acusan que esto solo tiene fines recaudatorios, que solo para sacar multas, pero viéndolo bien tienen algo de positivo.

Y es que constantemente se ven en las calles parejas y hasta familias que se desplazan en estas unidades sin alguna medida de protección, solo con la divina y que es brindada por Dios, por lo que en caso de algún accidente serán los menos librados de algún daño o lesión.

Algunos motociclistas sí respetan las leyes, pero la mayoría no, se les ve viajando a exceso de velocidad, en contra, sobre la banqueta, entre carriles de circulación por avenidas y bulevares, pegados a la banqueta cuando deben ocupar el mismo espacio y desplazarse igual que un vehículo automotor.

De seguir en esta postura los más afectados serán los propios motociclistas, pues ya es cotidiano que haya un lesionado por un accidente, ya sea un derrape, caída o choque, pero en otros casos más lamentables dejan saldos fatales.

 

 

En una actitud que raya en la obsesión, el presidente de la República permanece envuelto en la polémica a raíz de una serie de señalamientos acerca de conflictos de interés en los que está involucrado uno de sus hijos, sin responder a las acusaciones y rechazarlas con argumentos, pues todo indica que busca, como suele decirse, “salirse por la tangente” y acusar a los medios de comunicación que publicaron tal información o la replicaron, así como a los que cuestionaron tanto el conflicto como la postura presidencial.

Esto cada vez se puede observar como una guerra del titular del Ejecutivo federal contra reporteros, columnistas, comentaristas y todos los comunicadores que se atreven a señalarlo o cuestionarlo, sin negar que en algunos casos el interés por este tema puede llevar de manera más o menos velada intenciones que vayan más allá de la tarea de informar a la población.

Pero no se puede generalizar y dejar de lado la naturaleza del periodismo, ni acusar a todos los que cuestionan de ser enemigos, pues con esta actuación ningún gobernante o actor político necesita de ataques constantes para que su imagen se desgaste, ya que él mismo se encarga de esta tarea.

Aunque parezca poco probable, es de esperar que el presidente modere su hostilidad hacia los medios de comunicación, pues de ninguna manera esta postura ayuda al gobierno, a los periodistas y tampoco a un país que tiene problemas más importantes que requieren solución.

 

 

Una vez que se lleve a cabo el registro de los candidatos a gobernadores, tanto por parte de las dos coaliciones que participan en este proceso electoral, como por uno de los partidos políticos que definió a quien postulará a este cargo para competir fuera de los esquemas de alianzas, las abanderadas y abanderado iniciarán sus campañas en busca de la difícil tarea de obtener el apoyo de los ciudadanos para las elecciones que se realizarán el 5 de junio de este año, para definir a quien gobernará el estado durante los siguientes 6 años y también a las y los presidentes municipales para un periodo de 3 años.

Aunque suene repetitivo hablar de procesos históricos, todo indica que esta palabra continuará ante las condiciones tan cambiantes y distintas que se presentan cada año, como es el caso del actual, cuando las candidatas y el candidato al gobierno tendrán que buscar el voto de los duranguenses, todavía en las condiciones que plantea la pandemia y en un panorama sumamente complejo, tanto por el tema de salud, como por sus consecuencias en la economía de la población.

Sin duda, tendrán que preparar muy bien sus estrategias para llegar al ánimo de los ciudadanos y convencerlos de que presentan el proyecto que responde a las necesidades del estado, que parecen multiplicarse conforme pasa el tiempo.

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