Siete Días de Grilla

 

 

Está echada la suerte del alcalde José Ramón Enríquez. El Congreso del Estado le inició juicio político por el que puede perder la alcaldía, la reelección y la… gubernatura que buscaba.

El proceso iniciado el pasado martes, según expertos, pudiese alargarse hasta septiembre u octubre de 2022, lo que aclara que para ese tiempo Durango ya tendrá un nuevo gobernador.

El proyecto sancionatorio que sigue la Legislatura pretende quitarle el fuero para destituirlo de la alcaldía y luego, inhabilitarlo por tres años y seis meses.

Y… los planes del aún jefe de la comuna consideraban la reelección en el municipio y esperar en la alcaldía hasta que llegaran los tiempos de escoger a los próximos candidatos a la gubernatura.

Ahora, Enríquez Herrera no nada más anda perdiendo la alcaldía, sino la reelección y luego, inhabilitado, cualquier posibilidad de tomar una candidatura estatal.

La sanción iniciada por la Legislatura es consecutivo a la sentencia del Tribunal Federal Electoral según el expediente SER-PSC-76/2018 en la que se aclara que Enríquez incurrió en “promoción personalizada a través de propaganda gubernamental…”.

 

 

Un día después, el miércoles, el doctor José Ramón Enríquez llamó a rueda de prensa y además de romper relaciones con el gobernador José Aispuro, aseguró haber obtenido un amparo contra actos de la Legislatura.

La supuesta suspensión, sin embargo, es un trámite para obtener el amparo, pero todavía está sujeto a revisión por el juzgado de distrito, y hasta hoy no se ha manifestado sobre el particular.

El trámite iniciado por el Congreso del Estado, por consecuencia, sigue adelante, toda vez que tampoco ha recibido ningún comunicado sobre el tal amparo.

Sin olvidar que los actos de la Legislatura fueron ordenados por el Tribunal Federal Electoral, otra instancia del Poder Judicial de la Federación, y en el supuesto de que se conceda el amparo, el emisor iría contra las conclusiones del mismo Poder Judicial, algo absurdo que carece de lógica.

 

 

El aún alcalde José Ramón Enríquez aseguró aquella mañana que la misma sala regional del TRIFE en Guadalajara lo había exonerado de la denuncia del Partido Duranguense, pero no dijo que el partido se inconformó y obtuvo la conclusión condenatoria.

Esto es, según los expertos, sí lo exoneró el tribunal en una primera instancia, pero en la impugnación se concluyó que, efectivamente, se utilizaron recursos públicos para la promoción personalizada del alcalde.

Y señaló direcamente a la directora de comunicación social, Patricia Salas Name, dado que ella reconoció haber entregado al Canal 10 los videos diseñados y editados en computadoras del Municipio. Se creyó que era material informativo que produjo el propio canal, pero no fue así, lo produjo personal de comunicación social y en computadoras del Municipio.

Aparte, en la segunda resolución del TRIFE precisa que en los videos aludidos aparecen menores de edad que fueron grabados sin el consentimiento de los padres.

 

 

El juicio político que se sigue al alcalde es consecutivo a la orden del Tribunal Federal Electoral. No es el Congreso del Estado el que lo haya acordado, es la atención al resolutivo del expediente SUP-REP.187-2018.

El doctor Enríquez Herrera hace creer que es la Legislatura la que lo está sacionando, pero es el cumplimiento a la orden del TRIFE decidido por la denuncia del Partido Duranguense, dice el apoderado de la cámara.

El problema es que, según estimaciones, el proceso iniciado puede alargarse hasta septiembre u octubre del año 2022, por lo que se deduce que para entonces Durango ya tendrá un nuevo gobernador que no sería el alcalde capitalino.

Incluso, despojado del fuero que ahora protege al edil, vendría una inhabilitación por 3 años y 6 meses para ocupar un cargo público.

Es necesario subrayar que en el aviso entregado al alcalde el martes pasado para iniciarle el juicio político, le advierte la representación popular que se abstenga de mantener la promoción personalizada, así como de evitar infringir de nuevo los principios de legalidad, honradez, imparcialidad y eficiencia que deben observar todos los funcionarios públicos.

El dictamen sobre el juicio político, ya aprobado por el pleno de la Legislatura, queda en manos de la Comisión de Responsabilidades que estima, según declaraciones hechas esta mañana por el nuevo presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Pablo César Aguilar Palacio, concluir y anunciar el próximo martes 19 de los corrientes.

 

 

José Ramón Enríquez, para sintetizar, está cosechando los frutos que sembró desde que asumió la alcaldía de la capital. Un día sí y otro también se conflictuó con medio mundo, particuarmente con el gobernador Aispuro.

La tesis de Enríquez es que “luchamos para que ganaras la gubernatura, Pepe…”, dijo el miércoles pasado en su rueda de prensa, pero… nunca guardó la cortesía mínima para presumir esa creencia. Lo tuteó, y eso no cabe en los buenos modales de la política.

Muchos duranguenses lo escucharon una y otra vez decir que: “José Aispuro me debe a mí la gubernatura… Yo lo hice gobernador…”, y según registros, en infinidad de casos no solo hizo ese anuncio temerario o incierto, sino que hasta se burló de Aispuro. Perdió de manera lamentable la cortesía que deben usar los políticos, rebasó por mucho los buenos modales.

Olvidó Joserra la sentencia histórica de un tal Armando del Castillo Franco: “Peléate con todo mundo, nunca con el gobernador, es el que maneja los dineros…”.

Los roces con el gobernador, repetimos, eran un día sí y otro también, pero también agredió a la sociedad. Empezó con atacar a los vecinos de la calle Fanny Anitua al anunciar la construcción del Paseo Universitario.

La obra levantó toda suerte de dudas de los vecinos que exigían una explicación del proyeco y detener todo hasta que se aclararan los detalles, pues la obra traería una serie de problemas a todos.

La molestia subió de tono y, antes que escuchar a la gente, los personeros de Enríquez advirtieron: “La obra va, porque va. Les guste o no les guste…”. No fueron lejos por la respuesta, al final la gente no permitió la obra.

Sin exagerar, y para no llevarnos todo el espacio con el espinoso asunto, el Municipio se conflictuó con medio mundo, comerciantes grandes y pequeños, pero el acabose vino al enfrentarse al Centro Coordinador Empresarial.

Mandó clausurar la Plaza Hampton, complejo hotelero de la famila Mijares Salum y, no solo eso, envió por separado una amenaza de que si Jorge Mijares Salum insistía en buscar la candidatura a una diputación, seguiría clausurando los demás negocios de la familia. Jorge se olvidó de la candidatura, pero unió a los empresarios, como nunca, contra Enríquez.

Los industriales apenas empezaban la presión al Municipio cuando inspectores municipales retiraron los sellos de clausura de Plaza Hampton y por todos lados del Municipio se veían banderas blancas que pedían paz.

Enríquez invitó a los empresarios a fumar la pipa de la paz, pero aquellos, aún adoloridos por el frentazo que les había obsequiado el edil, le contestaron que sí, que sí acudirían, pero cuando ellos dijeran, y así fue.

 

 

Uno de los personajes que más daño le han hecho al alcalde es la directora de prensa Patricia Salas, aunque el propio alcalde y sus más cercanos colaboradores han adoptado un estilo de vida extraño, de querer pelear con todo mundo, por lo que sea, pero pelear siempre. En la apariencia entendió las limitantes de la señora Salas, pero nunca trajo a alguien que le compusiera las cosas de prensa. Por el contrario, la dejó y le permitió que siguiera malmodeando y en casos ninguneando o hasta humillando a reporteros y medios.

Una gran equivocación de José Ramón y de su gurú de prensa es creer que estando bien con un medio tiene garantizada la victoria en cualquier terreno. La prueba más lamentable se la llevó el pasado primero de julio, pues su partido Movimiento Ciudadano obtuvo unos cuantos votos, y aunque llegó a la senaduría, llegó por los votos que obtuvo su compañera de fórmula Patricia Flores.

El problema del alcalde es que, aunque la lleva excelentemente bien con un par de medios, tres a lo sumo, a los demás los ha ido maltratando, engañando y hasta humillando con los manejos informativos, y no se diga con la publicidad.

El otro día se quejó de un “linchamiento mediático”, que no existe. La mayoría de los medios malmodeados, antes que empenderla contra el gobierno ciudadano, se ha mantenido al margen. Ha hecho silencio ante las vaciladas del Municipio. Eso es lo que llama “linchamiento mediático”, pues no todos le festejamos sus groserías, pero linchamiento como tal no existe. No se usa en Durango.

 

 

La fanaticada se fue de espaldas anoche al trascender los movimientos hechos a su gobierno por el doctor José Aispuro Torres, no pocos lo consideraron un manotazo en el escritorio.

Un golpe de timón que hacía falta al gobierno estatal, precisamente ahora que las cosas se enrarecieron tanto con el choque de trenes que quiere armar José Ramón Enríquez.

No pocos ven en la designación múltiple de anoche un mensaje claro al alcalde, pues aun cuando incluyó aparentemente gente de Enríquez, también hay gente de Maximiliano Silerio, de Ángel Sergio Guerrero Mier, de Miguel Rincón Arredondo y hasta de Carlos Slim Eliu, cómo la ven.

El doctor Guillermo Pacheco, por decir solo un caso, uno de los funcionarios fichados de última hora, trabajó en la materia de seguridad y prevención por años en el grupo Biopappel, donde pudo asistir a múltiples eventos de capacitación en el mundo y le redituó excelentes conocimientos para atender la Coordinación Estatal de Protección Civil.

Sobre los cambios hay que decir que no hace mucho el propio gobernador advirtió que si alguien titubeaba o aflojaba el paso tendría que irse. Los relevados se van porque no hay de otra, se habían tirado a la hamaca con ganas de no despertar.

 

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador está cumpliendo muchos copromisos de campaña. Mató y enterró ayer una mina de raterías que era el Seguro Popular. Muchos exgobernadores se llevaron miles de millones de pesos de ese fallido programa.

Lo subrayó ayer el jefe de la nación: El seguro popular ni es seguro y menos popular.

Obvio, pronto levantaron la mano para darse por ofendidos muchos que pudieron hacerse multimillonarios con ese malogrado programa, como un tal Vicente Fox Quesada.

Fox, que parece el defensor de oficio de los políticos ladrones, dijo ayer que la desaparición del Seguro Popular, como haber quitado las pensiones millonarias de los expresidentes, es una gran equivocación del mandatario.

La cosa es que, al mar de raterías que era ese fallido programa, pasa al cesto de la basura y viene un nuevo proyecto por el que la atención médica habrá de fluir para todos.

 

 

Asumió ayer la rectoría de la Universidad Juárez del Estado de Durango el contador Ruben Solís Ríos, y aunque en su alocución dejó entrever que con su llegada al cargo se recuperó la autonomía, para restablecerla falta mucho.

Los estropicios y el quebradero que le dejaron ocho años de ocurrencias y de infamia durante los que gobernó alguien ajeno a la casa de estudios como una concesión familiar sin precedentes que tiene que superarse.

El exrector Rubén Calderón Luján había dicho y sostenido que recuperar el real autogobierno en la casa de estudios no será cosa sencilla, sino más bien todo lo contrario.

Sí, para muchos la llegada de Solís Ríos a rectoría es por sí sola la recuperación de la autonomía, o de menos ya no se interpondrán los insanos intereses de quienes maltrataron a la casa de estudios durante casi 10 años.

Anima, y mucho, que llega por primera vez en diez años un rector electo por la mayoría universitaria, que llega con algunas quejas de los adversarios del nuevo rector, pero con la fuerza moral que solo da una elección democrática.

Ojalá que pronto empecemos a narrar los avances en la academia, donde la UJED adolece de grandes rezagos, que pronto empezará a remontar espacios para salir del hoyo donde se encuentra, pues figura entre las diez universidades más chafas de México.

 

 

El proceso que se sigue para atender la decisión de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de sancionar al presidente municipal de Durango, ha provocado una situación de tensión que va en aumento conforme pasan las distintas etapas de este procedimiento, tanto en el Poder Legislativo como en el Ejecutivo, debido básicamente a la postura del munícipe José Ramón Enríquez, quien un día si y el otro también insiste en culpar al gobernador Aispuro Torres por esta circunstancia.

Al margen de los motivos que pueda tener el alcalde para hacer tales señalamientos, no cabe duda que la situación que se presentó en esta semana, una vez que la Comisión de Responsabilidades del Congreso aprobó un dictamen para definir una sanción e iniciar el proceso para su aplicación, que plantea la posible destitución e inhabilitación del presidente municipal y la reacción que este tuvo ante tal situación, provocaron un clima de tensión política en esta ciudad, debido tanto al intercambio de acusaciones, como a los rumores de amenazas por esta situación.

Las cosas se complicaron con el cambio en la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso, lo cual llevó a crear una visible situación de tensión entre los legisladores locales, quienes al parecer se encuentran entre la espada y la pared en esta situación de conflicto, pues al tiempo que son cuestionados por el dictamen que aprobaron, especialmente por el afectado y sus colaboradores, también están obligados a acatar la decisión de la Sala Regional del Tribunal. No cabe duda que este tema todavía dará mucho que decir, además de que propicia un clima de tensión que contrasta con las celebraciones de fin de año, pues el animo de muchos actores políticos dista mucho de la buena voluntad que suele desearse en esta época.

 

 

Ahora tras la ruputura de los gobiernos estatal y municipal se dieron una serie de marchas a favor del doctor Enríquez, por lo que muchas personas se dieron cita, pareciendo que todos iban con la convicción de apoyar.

Lo que no esperaban en el gobierno es que las redes sociales evidenciaran que la gran mayoría de las personas que fueron eran ciudadanos que realmente no sabían por qué estaban ahí, pues los líderes a base de promesas monetarias y de apoyos los acarrearon para que pareciera una gran multitud a favor del presidente municipal.

Esta técnica es infalible o al menos para esta actual administración, pues no es la primera vez que la aplica, cabe recordar que en el primer arrebato de protagonismo del alcalde de igual manera se pudieron observar ciento de personas, de igual manera sin saber a qué iban o qué se pedía. Cabe mencionar que no es exclusiva de este político, pero lo que es de llamar la atención que aun y cuando quedó expuesto su “contundente” respaldo y apoyo muchos del gobierno sigan diciendo que la gente fue por derecho propio.

 

 

Continúa el estira y afloja en la FEUD, pues pese a que ya se le dio el respaldo y nombramiento a Giovanni Rosso como presidente no se le han entregado las instalaciones de manera formal por parte de la encargada Melina García, quien anteriormente había informando que ella estaba al frente de la Federación de Estudiantes pues era vicepresidenta desde el mes de septiembre, y ante la ausencia del exlíder de los estudiantes, Favián Arrieta.

Aunque Melina publicó en la página oficial de la Federación que se iba a retirar de las actividades estudiantiles y se comprometió a entregar las llaves de las instalaciones, al parecer solo fue una expresión pues no ha cumplido con lo acordado.

Por el momento el nuevo dirigente electo solo espera el respaldo del rector de la UJED, Rubén Solís, para que las cosas se den de manera tranquila y no siga el conflicto entre estudiantes.