“Siete días del Grilla”

Olvidándonos del atascadero en que han convertido la elección, salgamos todos a votar el primer domingo de junio, no permitamos que nos quiten ese derecho o que alguien sufrague por nosotros.

La única forma de evitar que otros voten por nosotros, que hagan suya nuestra voluntad, es acudiendo en masa, porque además, en una jornada abstencionista, ganan los peores.

Alguien dijo que en una estricta justicia el proceso electoral debió cancelarse hace varias semanas, cuando los partidos ni siquiera podían postular a sus candidatos.

Es tan desigual la elección que varios de los aspirantes habrán aprovechado de principio a fin los 50 días de la campaña, mientras otros apenas tendrán la mitad o menos para su promoción.

No hay condiciones de igualdad para los candidatos. Unos han gastado 300 millones de pesos o más, mientras otros apenas han gastado 3 mil pesos o menos de los 28 mil pesos que les entregó la autoridad para que hicieran campaña. ¿En dónde está la equidad?

Las jugarretas políticas, propias de los gandallas, se sucedieron un día sí y otro también, y estuvieron a punto de echar abajo la elección, y no ocurrió por lo valiente de la autoridad que decidió seguir adelante con lo que hubiera a pesar de la adversidad.

Si existieran condiciones de igualdad para los ocho aspirantes en esta capital, y en el interior del estado debe privar la misma diferencia, cualquiera pudiera alcanzar el triunfo, pero no es así, creerlo es pensar de forma demagógica.

El triunfo en Durango se dará nada más entre tres, o cuatro si acaso, pero los demás, por mucho dinero que lleven, no conseguirán meterse a la disputa en serio de la alcaldía de la capital.

No están haciendo su trabajo el Instituto Nacional Electoral ni el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana. Son meros observadores del proceso, y no autoridad, pues han permitido que cada quien haga lo que se le antoje, legal o ilegal, y no hay nadie que les ponga alto.

Es el caso del cierre de campaña del candidato del PAN, que no tiene escenario para hacerlo, pues el Municipio se ha encargado de negarle cualquier lugar, el que sea, pretextando hasta la contaminación de la ciudad, y no hay forma de corregir ese pequeñísimo detalle.

No obstante el velo negro que envuelve la elección, podemos decir que las tendencias del voto marcan a Jorge Salum como el más probable triunfador, seguido de José Ramón Enríquez y Otniel García.

El puntero, lo hemos señalado, ha sido el más serio en la contienda. Se ha comportado como el más caballeroso incluso con sus detractores. Salum lideró la competencia de principio a fin.

Enríquez ha desdoblado una buena campaña, a veces dentro de la ley, luego brincándose cualquier prohibición, al fin que la autoridad lo perdona todo o no ve nada. Ha podido remontar y mucho, y de ninguna manera diríamos que está fuera de la pelea, por el contrario, pudiera dar la sorpresa, pero eso está por verse.

José Ramón va pisándole los talones a Jorge Salum, pero… a las horas que le quedan a las campañas quién sabe si le alcance para meterse al podium, especialmente considerando las cinco demandas en su contra en tribunales.

Otniel García, aunque es junto con Gonzalo los que llegaron prácticamente hace una semana, tiene un gravísimo problema, según el Tribunal Electoral de Durango, pues al ser impugnado por su propio partido, si llegara a ganar quedaría imposibilitado para asumir el cargo.

Y si Otniel queda fuera, el que subiría al tercer lugar sería Gonzalo, pero de alcanzar ese peldaño de cualquier forma quedaría mucho muy alejado del triunfo. Alejandro está haciendo política a la antigüita, con el maletín de billetes a la diestra, pero por el tiempo que resta a las campañas ni repartiendo dinero las 24 horas del día le alcanzaría para ganar la elección.

Los demás, Joaquín Antonio Gardeazabal, Antonio Rodríguez y Verónica Fragoso, mencionados de acuerdo a posibilidades, se rezagaron desde hace días lo suficiente para quedar fuera de la premiación.

Elegir a nuestro próximo alcalde es responsabilidad de todos. Votemos para ejercer ese derecho para poder tener razón en exigirle a la autoridad que cumpla, que resuelva nuestros problemas y carencias.

Flota en el ambiente la posibilidad del abstencionismo, dicen muchos, pero… ojalá y no pase, que seamos nosotros mismos quienes le demos el rumbo final a la contienda, y no permitamos que otros metan la mano y tuerzan nuestra voluntad.

Mientras más sean los votos, menos riesgos habrá de que nos hagan “chanchullo”. La única herramienta que tenemos para evitar el fraude la tenemos en nuestras manos, acudamos a votar el primer domingo de junio y que nadie decida por nosotros.

Y votando, de manera copiosa de ser posible, seremos nosotros quienes escojamos a nuestras próximas autoridades. Si votamos, tendremos toda la razón del mundo de exigirle al alcalde que cumpla, pero si nos abstenemos, ninguna cara tendremos para pedirle ni el saludo.

Las campañas políticas para la elección de presidentes municipales están en su última fase, con los 8 candidatos en una intensa actividad para obtener el voto ciudadano aunque se dicen seguros de que ganarán el próximo domingo 2 de junio.

Mientras que por otra parte las empresas locales hacen su parte al promover la participación ciudadana en las elecciones, a través de distintas promociones en establecimientos comerciales donde ofrecen desde descuentos en la compra de productos hasta obsequiar un café a las personas que lleguen y muestren la tinta en su dedo, como señal de que ya votaron.

El esfuerzo por promover el voto entre la población tiene especial importancia, pues la afluencia de votantes en las casillas que se instalarán en toda la entidad creará distintos escenarios que pueden favorecer más a un partido que a otro, especialmente a los que cuentan con el llamado “voto duro” que será de particular importancia para definir a quienes serán los nuevos presidentes municipales, especialmente en la capital del estado, donde se aprecia una contienda reñida, y donde existe el riesgo de que el interés ciudadano por elegir a los ayuntamientos sea menor por tratarse de elecciones intermedias, que de manera histórica han tenido una menor convocatoria, en comparación con las que se realizan para la Presidencia de la República y para el Gobierno del Estado.

Ante la posibilidad de que baje esta participación ciudadana en las próximas elecciones por este factor, al que hay que agregarle la molestia que algunos ciudadanos han expresado por los conflictos que se han presentado en este proceso electoral, sin duda los esfuerzos que se hagan para motivar a la gente a depositar su voto en las urnas son positivos y solo resta esperar que den resultados.

Carlos Segovia, el alcalde interino, le teme a Jorge Salum, dijo esta mañana Santiago Creel, al advertir que extrañamente el munícipe ha negado cualquier lugar para que el panista cierre campaña.

Ha pretextado cualquier cosa, hasta los humos que llegan a la ciudad por el incendio en la sierra de Bayacora, pero por primera vez en muchos años un alcalde le niega algún escenario a uno de los candidatos para que haga su cierre de campaña. La cerrazón política que usaron los priistas contra panistas, perredistas y demás, pero… hace casi cien años.

Aunque parezca inconcebible, muchas veces llegaron a cerrar campaña al mismo tiempo, un priista en la IV Centenario, y un panista en la Plaza de Armas, o viceversa, pero estamos hablando de otros tiempos de civilidad que alguna vez se creyeron instalados para siempre.

La negativa de Segovia, propia de los años cincuenta del siglo pasado, tiene que ver con las posibilidades de triunfo de Salum, y aunque no tuviera dónde cerrar campaña el panista, de ninguna manera afectará el liderazgo que lleva a cuestas.

Terminó mal para Enríquez su participación en el encuentro con empresarios jóvenes, pues, planeado o no, sus porristas se desbordaron y fueron echados del recinto al grito de: “acarreados”, “acarreados”.

José Ramón participó esta mañana en el evento al que se invitó a todos los aspirantes a la Alcaldía de la capital en uno de los salones del hotel Gobernador. Hasta ahí todo bien. Es más, parecía haber sumado antes que restar.

Ya se iba el alcalde con licencia cuando sus porristas, infiltrados entre los empresarios jóvenes, los mismos que lo sacaron en peso al grito de “ya ganamos” tras el “debate” de la Prepa Diurna, se levantaron en automático y al unísono empezaron a echar porras a Enríquez.

Muchos de los orgnizadores ni se habían enterado de la infiltración, pero al detectar a los ruidosos fans naranjas, los empezaron a presionar para que desalojaran al lamentable grito de: “acarreados”, “acarreados”, “acarreados…”

Intramuscular por decir alguna forma de cómo la fanaticada recibió la noticia del “autodestape” de la doctora Margarita Valdez. Muchos ni siquiera consideraron seria la intención de la senadora.

La doctora Valdez es senadora gracias a los votos que le dio Andrés Manuel López Obrador, pero está pensando que ganó por bonita y por el gran trabajo social que ha desplegado a lo largo de su vida.

Es esa la verdadera intención por la que la doctora Margarita aparece un día sí y otro también en los distintos medios. Un día hablando del aborto, al siguiente de la ganadería, luego del maltrato animal, etc., etc., pero temas no le faltan para encotrarse con los reporteros, casualmente, claro.

No es por desanimar, porque además no somos nadie para decirle que no, pero… estamos virtualmente a tres años de la siguiente elección, de modo que se expone al golpeteo de los que también la quieren y habrá que ver hasta dónde está preparada para torear a los directamente afectados.

La doctora Margarita quiere ser la abanderada de Morena, pero en Morena hay muchos aspirantes formalmente identificados, y otros no tanto como una tal Leticia Herrera Ale, que el día que pidió “time” para retirarse un poco de la política, en realidad lo que pretendía era ir dejando poco a poco al partido de sus amores para empezar a caminar hacia los terrenos de Andrés Manuel López Obrador. Es así, ¿o nos regresamos?

Uno de los temas que más llamaron la atención de la población durante la semana fue el de los índices de contaminación ambiental que se registran en la ciudad, problema que ya es motivo de preocupación y debate tanto en la capital del país como en otras urbes tanto en México como en distintos países por los niveles de partículas que se encuentran suspendidas en el aire.

Aunque en el caso de Durango en esta ocasión se trata de un problema ocasionado por un incendio forestal en la Sierra del Nayar, cercano a Santiago Bayacora, que generó un fuerte humo que invadió la capital del estado y dejó un tono grisáceo en el cielo, además del olor a madera quemada, también llevó a plantear la necesidad de aplicar medidas para atender este tipo de contingencias y un aspecto importante, realizar acciones encaminadas a la prevención de este problema.

Aunque Durango está muy lejos de tener circunstancias como las que se viven en la Ciudad de México, donde los niveles de contaminación obligaron a la suspensión de clases en las escuelas desde preescolar hasta nivel superior, así como a evitar realizar actividades al aire libre, el humo por el incendio encendió las alarmas por esta situación, que no se limitó solamente a considerarlo como algo pasajero, que en realidad lo es porque la calidad del aire mejorará en cuanto termine la temporada de incendios forestales.

Sino también se planteó el análisis de factores que provocan un problema parecido, como son los vehículos y las ladrilleras, que aunque se ha dicho mucho que afectan la calidad del aire, hasta el momento no se ha realizado una sola acción para atender esta situación.

Funcionarios de distintos órdenes de gobierno hablan de aplicar medidas para reubicar los obradores o para cambiar la forma como operan para reducir la contaminación que ocasionan, así como también la necesidad de realizar una verificación vehicular, medidas que también son propuestas por los ciudadanos.

Hasta el momento no hay una sola propuesta que contribuya a atender este tema, pues todo queda en declaraciones o a lo más, por tratarse de tiempos electorales, en promesas de campaña, pero no hay hechos concretos que solucionen esta situación.

Leímos ayer la queja de Felipe Calderón que no tiene dinero para contratar seguridad personal, aun cuando pasará a la historia como uno de los expresidentes más ricos, multimillonarios de México.

Y claro, cuando le obsequiaron la Presidencia de México, no nada más encabezó un gran saqueo a las arcas nacionales, sino que permitió que grupos corruptores en el mundo le untaran la mano a él y a los suyos a lo bestia para concederles contratos multimillonarios.

Es la misma que dice Vicente Fox, que necesita su pensioncita para sus frijolitos, cuando…. uf, vaya descaro, fue uno de los más grandes rateros que han pasado por Presidencia y también se dejó querer por los grandes corruptores. Tanto que ahora es dueño hasta de barcos y plataformas petroleras, cuando en 1999 era un pobre diablo vestido de campesino que no sembraba más que discordias, y ahora tiene hasta centro internacional que por lo mismo succiona recursos de diferentes fundaciones altruistas.

Además, por qué se les ha de cuidar con soldados y detectives especiales. Que la sufran igual que nosotros para caminar por estas calles y lugares peligrosos, que le entren como le entramos nosotros expuestos a que cualquier hijo de vecino llegue y nos parta la mandarina.

Aviso a nuestros amigos, y también a quienes no nos aceptan, que nuestro video “Aun hay esperanzas en la humanidad” rebasó los 20 millones de personas y se acerca peligrosamente a los 21 millones.

Ese material en web y nuestras redes es el de mayor penetración en toda la historia de nuestro medio, que superó y por mucho los 15 millones logrados por el avionazo de Aeroméxico de julio pasado, y no se diga los 13 millones conseguidos por nuestra cobertura de las inundaciones de septiembre de 2016.

Aun cuando, en el caso del accidente aéreo, muchas empresas televisivas como Televisa lo utilizaron y lo difundieron sin nuestra autorización y sin reconocer nuestra propiedad, por eso no pudimos sumar la penetración alcanzada.

Aparte, decenas o cientos de agencias noticiosas en el mundo, con nuestra autorización, también difundieron nuestras imagenes filmadas y proyectadas por nosotros, y cuyos alcances, para decirlo rápido, se perdieron en la inmensidad.

Hoy, por cierto, llegamos a 155 mil likes y 172,300 seguidores en Facebook, y todos, absolutamente todos, orgánicos, o sea, seguidores naturales, no comprados, porque han de saber nuestros internautas que se pueden comprar, y se pueden comprar por miles, pero los nuestros, a mucha honra, son naturalitos, sin haber pagado un centavo por ellos.

Son resultado neto de nuestro trabajo, de nuestra permanencia en la cobertura informativa y de nuestro compromiso con esos miles de seguidores que invariablemente esperan lo mejor de nosotros.

Los periodistas que asegura el Gobierno Federal recibían millonadas en pagos mensuales sostienen que la difusión de las listas correspondientes es un ataque a la libertad de expresión, que son presiones para callarles la boca.

Joaquín López Dóriga, por ejemplo, asegura que nunca recibió un peso del gobierno de Enrique Peña Nieto, que todo es un infundio para presionarlo por distintos temas informativos que ha operado, igual que sus compañeros enlistados.

Y, en el fondo, no sería delito que tuvieran negocios con el gobierno. El delito estaría en que, lo sospechan muchos, a cambio de ese dinero estaban obligados a mentirle a los mexicanos para publicar lo que convenía al Gobierno Federal, aunque fuera contra el pueblo, que sería lo lamentable.

El nuevo ingrediente en este episodio lamentable, del que ya se había tenido un adelanto recientemente, es la afirmación de Joaquín de que es un infundio. O sea, de resultar cierto, que se publicó la lista para presionarlos y que no sigan criticando al gobierno, hasta nosotros estaríamos aquí para defenderlos.

El tema es que la lista, alargada por cierto y que incluye un gran dineral, que pudo servir para resolver muchos problemas de carencias vitales en salud, educación y otros rubros, se desviaron para el “chayote”.

Aun en nuestros días, y ya caído de Televisa y otras plataformas, López Dóriga recibe la nada despreciable cantidad de 115 mil pesos diarios. Esperemos a ver cómo termina este choque de trenes, por sí solo lamentable.