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“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Preocupa a amigos que AMLO ahora sí va por Fertinal

Por Juan Bustillos

 

A MI HERMANO Y COMPADRE QUE SIEMPRE HA ESTADO

 

Por fin, después de más de un año, el presidente López Obrador se animó a sacar a bailar a Fertinal aunque no a mencionar su nombre.

Y quizás ahora, que ya se ocupa de esta planta de fertilizantes de manera sesgada, nos explique por qué, no obstante que en la denuncia que su gobierno interpuso por su adquisición por parte de Pemex en el sexenio pasado, en la que el caso Agronitrogenados ocupó solo 5 renglones, decidió convertir a este en uno de los dos temas emblemáticos de la persecución de la Cuarta Transformación contra la corrupción.

Durante meses el presidente ofreció la impresión de no ver más allá; de hecho, Agronitrogenados ha sido, con Odebrecht y una extensión de este, Etileno XXI, los grandes temas de las últimas semanas, mientras durante 17 arrinconó a Fertinal en lo más profundo de su memoria.

Pero de pronto, algo ocurrió que el presidente ya se ocupó del tema, insisto, eludiendo mencionar su nombre. Quizás se deba a dos eventos que tienen que ver con el posible desplome de Agronitrogenados como el gran caso.

CASUALIDADS O CAUSALIDADES

Por una de esas casualidades que se dan en la Cuarta Transformación, el lunes 25 y no el 31, en fin de quincena, como acostumbra hacerlo la burocracia, Roberto Andrés Ochoa Romero renunció “por razones estrictamente personales” a la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la Fiscalía General de la República; seis días atrás, el 19, el juez tercero de Distrito en Chiapas, Amós José Olivera, otorgó amparo definitivo a Carlos Ancira contra la orden de aprehensión por lavado de dinero.

El lavado consistiría en 3.5 millones de dólares con que Ancira supuestamente habría sobornado a Emilio Lozoya para que, una vez convertido en director de Pemex, comprara la planta “chatarra” de Agronitrogenados.

Es válido especular que “las razones estrictamente personales” que ocasionaron la renuncia de Ochoa Romero tienen que ver con que el amparo a favor de Ancira lo tomó de sorpresa, pero también que cayó como bomba en la oficina del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, y, desde luego, en la del presidente López Obrador.

El otorgamiento del amparo también sorprendió a Arturo Zaldívar. El 20, es decir, un día después que Ancira obtuvo la protección de la justicia federal, el secretario del juzgado, Amós Olivera, que otorgó el amparo actuando en funciones de juez por vacaciones del titular, fue suspendido por la Judicatura Federal durante seis meses para ser investigado por probable responsabilidad de descuido en el desempeño de sus funciones.

Olivera otorgó el amparo por prescripción no obstante que un juzgado en la Ciudad de México había determinado que no la hay.

Por donde se le vea, renuncia y suspensión se inscriben en un contexto muy especial.

Apenas 10 días atrás, el 17, decía en este espacio que, acorralado por las crisis de seguridad, económica y salud, pero también por que el tiempo y la capacidad de maniobra se le agotan, el presidente López Obrador venía con todo para demostrar a sus 32 millones de votantes que sigue siendo el campeón de la lucha contra la corrupción no solo en el discurso, y que por ello acudiría a una estrategia que contempla acusaciones que afectarán a quien sea, incluidos ex presidentes, ex candidatos presidenciales, ex miembros encumbrados de diferentes gabinetes, ex legisladores y gobernadores en funciones, pero también a los que se supone o se sienten cercanos al mandatario, como ocurrirá fatalmente con el caso Fertinal, en el que tiene que ver Ricardo Salinas Pliego de Banca Azteca.

Y decía que esto incluiría el esclarecimiento de lo que aquí hemos llamado el “fideicomiso perdido”, un préstamo de 50 millones de dólares de Banca Azteca en la operación de la adquisición en la que participaron Nafin y Banco Mexicano de Comercio Exterior.

Me resisto a afirmar que el presidente mintió en Torreón y prefiero suponer que trae tanto en la cabeza que de nueva cuenta confundió a Agronitrogenados con Fertinal.

No sería la primera ocasión; ya en otra, en la Ciudad de México, se enfrascó en debate con un reportero de la revista Proceso que le preguntó sobre Fertinal y el mandatario contestó que su gobierno no había denunciado irregularidades en su compra.

DESMEMORIA PRESIDENCIAL

Dijo el presidente: “No hay (denuncia) no existe. Inclusive la denuncia del señor Ancira ya estaba en curso. Yo quiero aclararles que desde que tomé posesión, dije que íbamos a ver hacia adelante, que proponía lo del punto final, que no pensaba en que le conviniera a la nación meternos, anclarnos en las acusaciones y la persecución política, porque teníamos que ver hacia adelante y es lo que estamos haciendo”.

Ese mismo día lo sacamos de su error; IMPACTO había publicado en su oportunidad que el 5 de marzo de 2019 la apoderada general de Pemex y de Pemex Fertilizantes, Martha Edith Rodríguez Acosta, denunció no solo el posible sobreprecio con que Pemex compró Fertinal, sino el delito en el que habrían incurrido las instituciones que concedieron el crédito, Nacional Financiera y Bancomext, ambas presididas por el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a sabiendas que el valor de venta estaba inflado. En el mismo delito también habría incurrido Banco Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, que aportó 50 millones de dólares que fueron a parar al “fideicomiso perdido”.

Es decir, hasta el 4 de marzo de 2019 no había denuncia ni sobre Fertinal y mucho menos sobre Agrionitrogenados, que solo ocupó cinco renglones en el documento presentado por Martha Edith Rodríguez Acosta ante la FGR.

La historia completa es conocida por los lectores de IMPACTO y en próxima entrega intentaremos resumirla sin obviar detalles, por ahora importa destacar que por fin, aún sin mencionar el nombre de Fertinal, López Obrador habló del asunto y se volvió a equivocar.

Dijo en Torreón que el ex director de Pemex “inexplicablemente” no denunció lo de “la otra planta”. Refirió que “él era director de Pemex y eso no está en la denuncia (sobre Agronitrogenados y Odebrecht) pero nosotros ya presentamos denuncia”.

El presidente anda perdido en los tiempos. La denuncia de Pemex sobre supuestas irregularidades en la adquisición de Fertinal data de cuando él se resistía a mirar al pasado porque no quería anclarse en persecuciones y solo quería ver hacia delante.

Ahora habla en presente y hasta es posible que me de la razón a lo que afirmé el pasado 17 con base en sus necesidades mediáticas: “… también se exigiría el rembolso de los 465 millones de dólares que costó la operación (de Fertinal) no importa que se trate de un amigo y de lo que haya hecho a favor de su causa”.

Esto porque, conforme a la denuncia de la abogada Rodríguez Acosta, los vendedores fueron Banco Azteca, Inmobiliaria Las Cañadas, Westside Capital Markets, LLP. NPK Holding, AB, BASEROCK BBVA, Fabio Massimo Covarrubias Piffer, Carlos Guillermo Ibarra Covarrubias, Giancarlo Fustini Ventilari, Pablo Ignacio Duhart, Ángel Ricardo Carmona Garduño, Ignacio Sierra Noriega y Anna Chiara Piffer, todos ellos fideicomisarios vendedores. Así como NPK Holding y Grupo Fertinal.

Está por verse si lo ocurrido en Torreón solo fue un lapsus presidencial, pero considerando el reclamo a Lozoya por no denunciar la compra de “la otra planta” y la afirmación de que “nosotros” (el gobierno) ya presentaron la denuncia, debemos interpretar que IMPACTO se adelantó 10 días a López Obrador en anunciar que ahora si iría por Fertinal y, en efecto, que algunas de sus antiguas amistades tienen por qué preocuparse.

La pregunta es ¿hasta dónde quiere llegar el presidente?