jueves, septiembre 16, 2021
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“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Massimo Covarrubias, el chivo expiatorio de Fertinal

Por Juan Bustillos

A estas alturas del partido de las investigaciones sobre FERTINAL y sus actores ya no es novedad saber que por decisión oficial algo huele mal en Dinamarca.

Tampoco es relevante saber si la orden de comprar Fertinal la recibió Emilio Lozoya del presidente Enrique Peña Nieto y del ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, o si fue él quien tomó la decisión en solitario sin consultar con sus superiores.

Lo importante es que el asunto ya trascendió las fronteras de México y, de acuerdo a fuentes oficiales, está por desembocar en un extrañamiento diplomático, amén de una multimillonaria multa a PEMEX porque desde hace algunos meses se ventila tanto en el Departamento de Justicia Norteamericano como en la propia SEC, la poderosa “Securities and Exchange Commision” de los Estados Unidos de América.

Lo preocupante para las autoridades estadounidenses no es solo descubrir un fraude mayúsculo a los inversionistas norteamericanos compradores de Bonos de deuda de PEMEX cometido en el sexenio anterior, sino la sospecha de que estando enterado del tema, fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien durante muchos meses encubrió abiertamente la operación Fertinal, usando la cortina de humo de Odebrecht y Agronitrogenados para detener las investigaciones judiciales de la Fiscalía General de la República en el ánimo específico de proteger la operación de compraventa de “la otra planta” adquirida por PEMEX en tiempos de “los neoliberales”.

Esto nada tiene que ver con las supuestas declaraciones en España del ex director de Pemex, desmentidas por su abogado, Miguel Ontiveros Alonso, sino por la nueva documentación proporcionada por antiguos funcionarios del equipo de Fabio Massimo Covarrubias a los servicios de inteligencia americana, que conducen paso por paso por la ruta del dinero que llegó hasta su destino final en España.

Ante esto, todo indica que el nuevo chivo expiatorio será Covarrubias, por su condición de exaccionista mayoritario de Fertinal.

El asunto no terminará bien porque en su defensa, antes que pisar la cárcel, Covarrubias podría pretender negociar con el gobierno los límites de sus declaraciones para excluir o no a terceros involucrados y ventilar, o no, toda la verdad del soborno negociado con funcionarios del gobierno del anterior sexenio que, por cierto, negó en junio de 2019.

El asunto es preocupante toda vez que, en el caso de la 4t, desde la campaña se prometió hacer del combate a la corrupción su bandera y acabar con los miembros de la mafia del poder para así, primero privilegiar a los pobres.

La cuestión es que el asunto afortunada o desafortunadamente hoy ya no depende de las autoridades mexicanas sino de Washington.

 

 

 

 

 

        

 

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