domingo, septiembre 27, 2020
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“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

La terrible semana de Claudia Sheinbaum

Si bien falta un largo trecho por recorrer, no debe dar armas a quienes la quieren fuera de la jugada

Por Juan Bustillos

Es consenso que imposibilitado de reelegirse, a condición que no ceda a la exigencia popular de que se mantenga en la Presidencia al menos seis años, necesarios para que cuaje la Cuarta Transformación, Andrés Manuel López Obrador tiene en Claudia Sheinbaum a quien podría encargarle esa misión histórica.
La predilección de AMLO por la jefa de Gobierno quedó al descubierto cuando prefirió echarse un tiro con Ricardo Monreal, y hasta entregarle el control de la bancada de Morena en el Senado, antes que obsequiarle el máximo granero electoral del país y la más importante de las tesorerías estatales, factores, ambos, que habrían convertido en imparable al ex priista.
Es evidente que la ex delegada en Tlalpan no ha brillado lo que se esperaba de ella, entre muchos factores, porque la sombra del Presidente la ha tapado, como al resto de sus más cercanos, excepto cuando él mismo los exhibe, incluso llegando a ridiculizarlos, o cuando sus malos resultados son inocultables.
Sin embargo, el final de la segunda semana de mayo y la tercera serán inolvidables para la jefa de Gobierno porque las malas noticias se han sucedido como cuentas de rosario y para ninguna ha esbozado, siquiera, una explicación razonable.
La acumulación de asesinatos ha dejado en evidencia que erró al aceptar la recomendación de entregar la seguridad de los capitalinos a Jesús Orta. A la falta de conocimientos, el jefe policiaco une su escasa sensibilidad ante la multiplicación de cadáveres por todos los rumbos de la Ciudad.
En el mismo tenor se debe inscribir el vergonzoso episodio protagonizado por la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México en la supuesta aprehensión de la propietaria del Colegio Rébsamen, Mónica García Villegas, que, conforme a todas las evidencias, se entregó en alguna oficina de la Secretaría de Gobierno.
Quizás el espectáculo fue armado a espaldas de la procuradora Ernestina Godoy, cuyos males físicos probablemente permitan que haya quien haga o deshaga sin ella enterarse, pero la cuestión es que el grotesco engaño incluyó a la jefa de Gobierno, que presumió la falsa aprehensión.
Me resisto a aceptar que Sheinbaum hubiese aprobado la simulación sólo para que la Procuraduría luzca una estrella y alguien cobre los 5 millones ofrecidos en recompensa a quien envió el mail delatando que la profesora se encontraba en un restaurante de Tlalpan, en donde supuestamente fue arrestada.
Para cerrar con broche de oro, la jefa de Gobierno carga, ahora, con un tema controvertido adicional, inexplicable si partimos del hecho de que es especialista en cuestiones ambientales e incluso estuvo al frente de la dependencia correspondiente durante el gobierno capitalino de López Obrador.
Gracias a la contaminación y a las apuraciones de Claudia, los estudiantes de la capital de la República han gozado de un largo puente vacacional no previsto.
Y, como si fuera poco, a la emergencia ambiental chilanga se suma el despertar del Popocatépetl, que no está en la jurisdicción de Sheinbaum, pero que, de proseguir, ayudaría a agravar la contaminación del aire.
Se argumentará, en contra, que mucho de lo aquí reseñado está fuera del control de la jefa de Gobierno, pero algunas cosas sí se le pueden endosar.
Por ejemplo, la designación, hasta este jueves, de Víctor Hugo Páramo como nuevo coordinador de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came); él fue director de Calidad del Aire en la Ciudad de México.
Como los impuntuales priistas de la prehistoria, Claudia puede justificar la omisión de casi seis meses con un simpático “tarde, pero sin sueño”.
En sus manos también está exigir resultados a Orta o pedir a quien se lo recomendó que, como a los viejos priístas, le asignen una embajada o un consulado en donde pasar el resto del sexenio.
Y a la procuradora Godoy exigir cuidar que la entrega de la recompensa de los 5 millones de pesos no otorgue la razón a quienes sospechamos una traición bíblica y de una puesta en escena mejor que la de Florence Cassez.
Los únicos agradecidos hasta hoy con la jefa de Gobierno son los niños y jóvenes que gozan de un largo puente vacacional, y no precisamente por culpa de la CNTE.
Sin duda, Claudia Sheinbaum es la gran apuesta de López Obrador y, para fortuna de ella, estos percances han ocurrido en el primer semestre del sexenio. Falta un largo trecho por recorrer, pero no debe dar armas a quienes la quieren fuera de la jugada.

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