“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Complot contra Videgaray el destape de Meade

El saldo es bueno: el secretario de Relaciones Exteriores ahora sabe que ‘las decisiones políticas se tomarán donde deben tomarse’, no en la ‘Cancillería’, y que, según el Presidente, ‘andan bien despistados todos’

Por Juan Bustillos

Ahora resulta que el alud de elogios con que Luis Videgaray sepultó el miércoles a José Antonio Meade, que a muchos nos pareció un madruguete sucesorio, se reduce a un complot de periodistas manipulados por uno o varios aspirantes a la candidatura presidencial del PRI, en especial el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.

Una estrategia de control de daños de Videgaray intentó establecer ayer a las 11:10 horas que, como lo dijo en su Twitter, quienes hablamos del supuesto destape de Meade ante el cuerpo diplomático acreditado en México, lo hicimos a partir de una mala interpretación de sus palabras:

“Ayer tres secretarios impartieron conferencias en la Cancillería, y a los tres los presenté con calidez, gratitud y reconocimiento a su talento y trayectoria. No hay que confundir eso con otra cosa. Las decisiones políticas se tomarán donde deben tomarse”.

Debo confesar que me sorprendió el mensaje twittero de Videgaray, porque el audio de las presentaciones de los ponentes lo desmienten: a Meade (único integrante de la lista de aspirantes de Emilio Gamboa) le declara su admiración sin reserva alguna; al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, le agradece por la tranquilidad que le transmite todos los días porque sabe que está al frente de un equipo talentoso y profesional en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio; en cuanto a Enrique de la Madrid sólo menciona que sigue consolidando a México como uno de los destinos turísticos más importantes en el mundo.

En la reunión con los embajadores, Videgaray presentó a Meade como un “ponente de lujo” y dedicó 82 segundos a ponderar sus virtudes:

“Es para mí un honor presentar a uno de los mexicanos más talentosos, más preparados, con  una trayectoria impecable, y que ha sido protagonista de las transformaciones y de los éxitos de la política pública en México en las últimas décadas; el único mexicano, junto con Plutarco Elías Calles, en haber ocupado 4 secretarias distintas en dos gobiernos diferentes, y que hoy conduce con gran inteligencia, disciplina y sobre todo con patriotismo y visión de Estado la política macroeconómica de México. Bajo el liderazgo de José Antonio Meade, hoy México tiene rumbo, tiene estabilidad y tiene claridad en las decisiones de la política económica. Para nadie es un secreto que tengo el privilegio de conocer al secretario desde hace  muchos años y puedo ser testigo fiel no solamente de su inteligencia notable, de su extraordinaria preparación y experiencia, pero sobre todo de sus valores, siendo el más importante de todos la integridad y el patriotismo que al final de cuentas es el amor a México el que en cada una de sus responsabilidades y larga trayectoria en el gobierno de México ha sido el amor a México y el patriotismo el signo que lo ha distinguido. Les pido, por favor, un aplauso cálido a quien regresa a su casa, no solamente es el secretario de Hacienda sino el ex secretario de Relaciones Exteriores…”

A Ildefonso Guajardo le agradeció profundamente “por estar aquí… si alguien hoy en México tiene una agenda retadora, complicada, demandante, es el secretario de Economía… estoy, le estoy agradecido mucho más que por eso,… por la tranquilidad que me inspira todos los días saber que en las negociaciones complejas que México enfrenta en materia comercial en distintas latitudes con socios en todo el mundo, México está representado por un equipo extraordinariamente competente, talentoso, muy experimentado y con un liderazgo excepcional en la persona de Ildefonso Guajardo, un economista brillante que desde hace muchos años ha sido un protagonista de las negociaciones comerciales… es parte del equipo negociador original del NAFTA…  y es tal vez uno de los mexicanos que ha tenido más oportunidades de participar en la apertura de México al mundo en la creación de un marco jurídico abierto promotor de libre comercio y de los flujos de inversión… hoy México enfrenta retos y oportunidades significativas ante los vientos que promueven el proteccionismo en el mundo y México se confirma como un país que cree en la apertura, que cree en el libre comercio como una forma de generar bienestar compartido en el mundo y lo hacemos con el liderazgo con el talento de un equipo profesional técnico con visión política y sobre todo profunda visión patriótica, gracias secretario Guajardo por estar aquí. El cuerpo diplomático acreditado en México esta ávido de escucharte”.

De hecho, Videgaray dejó claro que incluso en el gabinete presidencial hay clases sociales.

De la Madrid no le mereció el mínimo elogio; incluso, al terminar de presentarlo y agradecerle su participación, le dejó el micrófono diciéndole: “el cuerpo diplomático lo quiere escuchar”, en tanto que, como ya quedó registrado, los embajadores estaban “ávidos” de oír a Ildefonso.

La transcripción de las palabras de Videgaray demuestra que no existe el supuesto complot de políticos y periodistas; sí prueba, en cambio, su intención al presentar a Meade como lo hizo ante el mundo.

Con base en ese espectáculo, me disponía a especular con la posibilidad de que el destape de Meade formara parte de una estrategia distractiva del Presidente Peña Nieto, pues se me antojaba antinatural la supuesta abdicación de su facultad exclusiva en favor de su secretario de Videgaray en la decisión más importante de la recta final de su mandato.

Pero he aquí que en Baja California Sur el Presidente demostró seguir siendo el mismo que conocí poco más de tres lustros atrás; se dejó entrevistar por los reporteros y puso en claro que “andan bien despistados todos” los que nos tragamos el destape de Meade a cargo de Videgaray,  incluidos los secretarios de Relaciones y Hacienda, porque, explicó, el PRI no seleccionará a su candidato a través de elogios o aplausos.

Con esas pocas palabras, Peña Nieto paró en seco lo que aquí calificamos ayer como intento de madruguete, y todo porque Luis se dejó llevar por la emoción al presentar a su antecesor en Relaciones y sucesor en Hacienda  sepultándolo en elogios.

El saldo es bueno: Videgaray ahora sabe que “las decisiones políticas se tomarán donde deben tomarse”, no en la “Cancillería”, y que, según el Presidente, “andan bien despistados todos”.