“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Juan Ramón de la Fuente debe decidir

Es la esperanza de los ciudadanos verdaderamente interesados en hacer de lado a los políticos atados a las siglas partidistas

Mientras Margarita Calderón permanece inalcanzable, rumbo al 2018, en la encuesta de El Universal, perseguida, a distancia, por Andrés Manuel López Obrador y Miguel Osorio Chong, la novedad es que Juan Ramón de la Fuente reaparece, si bien atrás de “El Bronco” y Jorge Castañeda, en el grupo de los candidatos independientes, ciudadanos o como quiera llamárseles.

El ex rector de la UNAM pudo ser candidato del PRI en épocas anteriores a la docena panista, y después no fue independiente porque estas candidaturas no existían, porque López Obrador lo mostraba afín a su causa o por cuestiones familiares; hoy no parece tener mayor impedimento que su propia indecisión.

Como sea, decida lo que decida y por donde se le vea, es un hecho que no hay mejor candidato independiente.

Y partidista si alguna fuerza política decidiera postularlo; es un político ciudadano o ciudadano político impecable por los 4 costados; el problema es saber si quiere o no.

Si quiere, se está tardando en decirlo; si no quiere, es mejor que lo diga.

No obstante, lo relevante es que aún sin autopromoción, sin campaña, como la del gobernador de Nuevo León, y sin maniobras mediáticas, como las del junior que escaló en el servicio exterior mexicano, Juan Ramón es la esperanza de los ciudadanos verdaderamente interesados en hacer de lado a los políticos atados a las siglas partidistas.

El ex rector de la UNAM es político profesional, como lo son “El Bronco” (que nada tiene de independiente) y Castañeda, pero su ventaja es que, a diferencia de sus competidores,  la sociedad lo aprecia como ciudadano ejemplar y sin mácula.

Jaime Rodríguez es sólo un testaferro del poder económico y  mediático de Nuevo León, y el ex secretario de Relaciones Exteriores necesita un psiquiatra (De la Fuente podría darle unos minutos en su diván o recomendarle el de otro colega) que lo convenza de que no es quien doblegó a la partidocracia para aceptar independientes; estas candidaturas son cosas de los nuevos tiempos, como los gobiernos de coalición.

Pero lo que importa es saber, con anticipación, si Juan Ramón está realmente dispuesto a entrar a la competencia en el 2018 o no; él sí sería un tumor en las posaderas de los candidatos partidistas. “El Bronco”, Castañeda y el resto, son una broma.