“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Juan Pablo Castañón obedece con anticipación a AMLO

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial tiene que explicarle a sus representados la conveniencia y la utilidad de su decisión

Por Juan Bustillos

 

 

Hay quien sospecha que al proponer que entre el primero y segundo debate de los candidatos presidenciales que organiza el INE se instale la mesa para discutir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el líder del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, pretende tender una cama a Andrés Manuel López Obrador, que un día y otro también, afirma que de ser presidente impedirá su construcción.

Creo lo contrario. Castañón sólo demuestra que llegó a la conclusión de que el candidato de Morena ganará la Presidencia de la República y a partir de esta convicción que lo apanica, se apresuró a ponerle la mesa para que, eludiendo la información técnica, legal y financiera, Andrés Manuel cargue contra la obra con su argumento favorito sobre las corruptelas que supuestamente giran en su torno.

El apresuramiento de Castañón es ejemplo clásico de lo que ha permeado en el círculo rojo, la percepción de que “este arroz ya se coció”.

Los más interesados en no equivocarse son quienes tienen riesgos de perder obras o contratos.

No se puede calificar de otra manera su ofrecimiento de instalar la citada mesa de discusión.

Como sabemos, el resto de candidatos ha dicho que, en caso de ganar, de ninguna manera suspenderán las obras del nuevo aeropuerto.

Es evidente que el presidente del Consejo Coordinador Empresarial decidió -en contra de los intereses de la iniciativa privada que representa- adaptarse de antemano a los nuevos tiempos que podrían venir en el país si los electores votan en el sentido que dicen las encuestas.

Se da por hecho que López Obrador pidió a Castañón la instalación de las mesas, pero si el líder empresarial lo hizo sin que se lo solicitaran, está mostrando al poder que podría sobrevenir, lo que es capaz de hacer con ciudadanos que se anticipan dócil y voluntariamente. Justo lo que quiere un gobierno represivo, intolerante y autoritario, para sentar sus reales.

La pregunta, en todo caso, es si se trata sólo de Castañón o los miembros del Consejo Coordinador Empresarial decidieron anticiparse con él a lo que muchos creen, erróneamente, que es inevitable.

Hay muchos ejemplos de países donde las encuestas anticipaban un escenario y al final resulta otro. El propio López Obrador era el favorito en el 2006 y perdió.

Los empresarios siempre han jugado a no perder. Pero hacerlo al arranque de las campañas, cuando faltan tres debates y una exposición pública que es el peor enemigo del que ahora va a la cabeza de las preferencias, tiene un tufo a desesperación.

El presidente del CCE tiene que explicarle a sus representados la conveniencia y la utilidad de su decisión.