“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Emulando a Cárdenas para distraer

Si bien es necesaria una muestra de unidad nacional, hay muchas otras maneras de manifestarla, no con plantones y discursos en la frontera

Por Juan Bustillos

En este espacio hablé, desde un principio, de unidad nacional ante la amenaza de Donald Trump de utilizar los aranceles como medida de coerción al gobierno del Presidente López Obrador, pero el mitin en Tijuana para mostrarle músculo se me antoja excesivo.
Me explico: A ojo de mal cubero pareciera que se trata de igualar al cuarto personaje que aparece en la simbología de la Cuarta Transformación al lado de Hidalgo, Juárez y Madero, sin que se le haya adjudicado alguna.
Se trata de Lázaro Cárdenas, que, enfrentado a las empresas petroleras más poderosas del mundo y a sus respectivos gobiernos, realizó la Expropiación Petrolera aprovechando un laudo laboral favorable al Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros, que estaba en huelga.
Si Andrés Manuel colocó a Cárdenas al lado de los transformadores es porque, supongo, considera a la expropiación de la infraestructura petrolera como una más, pero quizás no le da esa dimensión porque desde Venustiano Carranza, lo que hay en el subsuelo es de la nación. De pensar diferente, hoy tendría que hablar de la suya como la quinta.
Lo importante es que la valía del personaje como expropiador fue la razón por la que lo colocó al lado de los transformadores.
Por eso quizás la necesidad de igualar su estatura mediante un llamado a una magna concentración para defender la dignidad nacional y la amistad entre los pueblos mexicano y norteamericano, a realizar a unos metros de la frontera del país que gobierna Donald Trump rodeado de todo el que quiera acompañarlo.
Por lo pronto ya se anotaron gobernadores de todos los partidos políticos, incluido el PAN, legisladores, etcétera.
Dice Ricardo Monreal que aunque, en el último momento, Trump decida no aplicarnos los aranceles, el discurso que pronunciará López Obrador en Tijuana “será un hito… con el que se dará un giro a la política exterior”.
No imagino que el Presidente cambie el discurso que a diario le escuchamos en la mañanera sobre su inalterable deseo de mantener su amistad personal con Trump y no entrar en confrontación, a menos que en los últimos días mudara de opinión, lo que, tratándose de él, es un tanto difícil.
De hecho, el “hito” al que se refiere Monreal sería que el mandatario norteamericano nos saliera el lunes con que la amenaza fue sólo una bravata y que ya cambió de opinión.
Si esto ocurriera, López Obrador podrá presumir que la unidad de los mexicanos en torno a él lo obligó a dar marcha atrás, pero no imagino que Trump, que, al igual que su colega mexicano, está en permanente campaña, dé un giro de 180 grados y le obsequie el triunfo.
Muy bien que Andrés Manuel quiera emular a Cárdenas, pero por esta razón debería recordar que Cárdenas llamó a la unidad nacional desde el lugar apropiado, el balcón central del Palacio Nacional, y no acudió a plantarse frente a la embajada inglesa para ufanarse de la expropiación de la empresa “El Águila” ni viajó a Tampico o Poza Rica a mostrar músculo.
El magno mitin de campaña en Tijuana ni siquiera es oportuno porque ocurrirá 48 horas después que el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, ya aceptó el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala para contener migrantes.
Es decir, ya cedimos un poco a los deseos de Trump.
Sólo falta que el titular de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, insinúe que el gobierno mexicano estudia reconsiderar el cese de la guerra contra el narcotráfico.
Si esto ocurriera habríamos cedido un poco más.
Creo que, en esta ocasión, el líder de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, tiene razón al escribirle: “Parecería un desperdicio de valioso tiempo ante la gravedad e inmediatez de la amenaza que usted se traslade hasta el punto más lejano de la Ciudad de México, dentro de territorio nacional, y distraiga en el mismo viaje a la mayor parte de quienes están llamados a tomar decisiones relevantes para el futuro del País para realizar un mitin que tendrá escasa o nula resonancia y efectos en los Estados Unidos de América”.
Insisto, sin duda es necesaria una muestra de unidad nacional, pero hay muchas otras maneras de manifestarla, no con plantones y discursos en la frontera.
Si se trata de emular a Cárdenas para distraernos un poco de las últimas noticias negativas, ahí está el balcón central del Palacio Nacional.