“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Peña desmiente al corresponsal en Los Pinos

El periodismo ficción existe, es cierto, pero también los filtradores que difunden versiones verdaderas o falsas, según sea su interés. El periodista sólo es el mensajero

Durante casi todo el sexenio, la residencia presidencial de Los Pinos ha sido una especie de queso gruyer, es decir, de manera cotidiana llegan a los medios versiones reales o supuestas de lo que ahí ocurre o se dice; en ocasiones de lo que el Presidente Peña Nieto habla a solas con un colaborador o visitante entre 4 paredes, sin teléfonos ni cámaras de seguridad o micrófonos.

Que recuerde, de lo mucho que ha sido filtrado de las supuestas o reales charlas privadas del Presidente, quizá la única cierta ha sido aquella en la que en el marco de la Navidad de 2014 Miguel Osorio Chong puso a su disposición su puesto como secretario de Gobernación.

El 19 de enero de 2015, el propio Osorio Chong confirmó al reportero que ganó la nota, Ciro Gómez Leyva, la puesta a disposición que fue interpretada como renuncia.

“Yo fui gobernador y creo que un secretario, y más el de Gobernación, debe darle siempre el mayor margen de acción posible a su jefe para que pueda refrescar el gabinete”, adujo en entrevista con Ciro.

Quienes no tuvimos la nota especulamos entonces que fue el propio secretario de Gobernación o alguien de su entorno quien obsequió al periodista la exclusiva para estrenar su nueva columna política.

La anécdota, cierta hasta la revelación y confirmación por parte de Osorio Chong, ilustra lo que se ha convertido en costumbre.

Ayer, por ejemplo, el Presidente Peña Nieto se vio en la necesidad de desmentir que hubiese comisionado a Luis Videgaray para negociar con el gobierno del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

”No caigamos en especulaciones, ni en supuestos que se han venido recogiendo de algunos medios. No hay tal. No se ha designado absolutamente a nadie para este tema”, dijo en entrevista durante la gira por Guaymas, en alusión a una columna del periódico El Universal.

Pregunto en cada ocasión que se publica una filtración sobre supuestas pláticas del Presidente o eventos, como la escapada de Manlio Fabio Beltrones escondido en un carro para que nadie se percatara de su presencia en la residencia oficial, y la respuesta siempre es en el mismo sentido: no es cierto.

Pero hasta ayer en Los Pinos se tomó la decisión de desmentir el llamado “periodismo ficción” porque en un país en el que  los rumores suelen ser verdad, se daba por sentado que el ex secretario de Hacienda oficiaba ya como una especie de ministro plenipotenciario de Peña Nieto ante Trump.

Hasta hoy no ha sido develada la identidad del corresponsal en Los Pinos que con frecuencia alarmante filtra hechos y palabras ciertos o falsos que involucran al Presidente, no obstante que en ocasiones lo narrado por los beneficiarios de lo que escurre en los agujeros del queso gruyer parece verosímil.

Es saludable que la oficina de prensa de Los Pinos creara la oportunidad para que el Presidente Peña Nieto atajara de manera personal una versión que de tanto ser repetida se daba por cierta incluso en miembros del gabinete que no están cerca del Mandatario.

No obstante, Peña Nieto no puede salir a diario a atajar las narraciones, algunas realmente novelescas, en las que aparece por lo menos una vez a la semana en algunas columnas políticas.

Lo cómodo es culpar a los periodistas de esta práctica que incluso puede llegar a desestabilizar al equipo gobernante, pero como hemos dicho aquí una y otra vez, es cierto que hay quien escribe lo que se le ocurre, lo que sueña o imagina, pero por lo general cada columnista tiene fuentes en las que confía, de tal suerte que la pregunta sigue siendo válida: ¿hay un corresponsal en Los Pinos dedicado a difundir versiones mentirosas, medio ciertas y hasta falsas?

El periodismo ficción existe, es cierto, pero también los filtradores que difunden versiones verdaderas o falsas, según sea su interés. El periodista sólo es el mensajero.