“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Dignidad petrolera

Sangre y raigambre no es producto de una moda o una circunstancia temporal; ha sido construida desde antes de la Expropiación

Por Juan Bustillos

Es impresionante el ADN que a los mexicanos nos impele a adaptarnos a las nuevas circunstancias, cualesquiera que sean, como las que privan en el país a partir de la elección presidencial.

La mayoría no lo hizo la tarde del primer día de julio, cuando todo estaba consumado, sino mucho antes, desde que los vientos presagiaban que la gigantesca ola morenista barrería con todo.

Ya desde entonces, políticos de alto rango de diversas formaciones partidistas, empresarios y dueños de micrófonos, cámaras y páginas de la prensa escrita, se convertían, con oportunidad, dirán unos; oportunismo, dirán otros, a la nueva religión política.

Andrés Manuel López Obrador debe estar sorprendido con tanta zalamería, en muchos casos asquerosa. Basta ver los videos recientes de empresarios adaptándose a la nueva realidad cuando apenas la semana anterior estaban atrás de la campaña mediática para atemorizar al electorado en contra de quien resultó ganador.

También se desató una cascada de desplegados periodísticos de todo tipo de organizaciones felicitando y apoyando al ganador de los comicios.

No se trata de insinuar aquí que la llamada “mafia del poder” cerrara los ojos ante la realidad y se pusiera en pie de guerra contra quien ganó, sin discusión, su derecho a gobernar al país, al menos por los próximos 6 años. Reconocer su triunfo no es meritorio ni heroico, ni vergonzante; es de mera rutina democrática, pero hay maneras de no perder la dignidad.

En este espectáculo nauseabundo que debió asquear al propio Andrés Manuel destaca, por digno, el publicado por el sindicato petrolero, que encabeza el senador Carlos Romero Deschamps.

Precisa, primero, que los trabajadores petroleros “votaron en absoluta libertad de elección, conforme” a sus estatutos.

Y recuerda que, en sus 8 décadas de existencia, “Petróleos Mexicanos ha estado lejos de tener una sola visión de hacia dónde ir; la diversidad de estrategias y políticas para la conducción de la Industria Petrolera de México ha sido tan variada como sus diferentes administraciones han decidido… En todos esos años, los trabajadores hemos demostrado institucionalidad y respeto con nuestra conducta hacia la Empresa a la que servimos con orgullo”.

Con otras palabras, el sindicato dice que lo mismo han trabajado con priístas o panistas, como ahora lo harán con morenistas, porque “la sangre y raigambre del petrolero no es producto de una moda o una circunstancia temporal (sino) que ha sido construida desde antes de la Expropiación Petrolera, a la que, por cierto, dio motivo la prolongada lucha de los petroleros por sus derechos laborales. En ella estuvimos acompañados por el pueblo de México, que hizo suya también nuestra lucha”.

Luego dice que el pasado día primero, “el pueblo, mayoritariamente, expresó su decisión de que el próximo presidente de México sea el licenciado Andrés Manuel López Obrador; los petroleros asumimos con absoluto compromiso la decisión expresada”.

Y, para que no haya duda, expresa que su respeto institucional “será, como siempre ha sido, irrestricto a la Presidencia de la República” y que lo mostrará, como suele hacerlo, cumpliendo su trabajo.

Hay maneras de reconocer la realidad, y la de los petroleros es uno de los pocos ejemplos dignos de esta temporada.