“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Puño contra “fantasma” del arancel

Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard no pueden, no deben, permitir que Donald Trump y su secretario de Estado, Mike Pompeo, los coloquen, en México, en posición entreguista y, si se me permite, hasta ingenua

Por Juan Bustillos

Por dignidad y respeto propio, el Presidente López Obrador y Marcelo Ebrard no pueden, no deben, permitir que Donald Trump y su secretario de Estado, Mike Pompeo, los coloquen, en México, en posición entreguista y, si se me permite, hasta ingenua.
Para evitar malentendidos anticipo que comparto con muchos mexicanos la decisión de mantenernos unidos en torno al Presidente ante las agresiones del mandatario norteamericano y que, no de hoy, tengo profundo respeto por el secretario de Relaciones Exteriores, sin embargo, ambos están permitiendo, por razones que ignoro, que la cúpula del gobierno de Estados Unidos los coloque en posición incómoda.
Guardando la prudencia aconsejable, creo que llegó el momento de que el Presidente López Obrador deje de extender la mano franca y muestre el puño al gobierno norteamericano, a menos que esté dispuesto a permitir a Trump y a Pompeo seguir presumiendo, impunemente, con la versión de que los asustaron con el petate del muerto, y de paso a todos los mexicanos.
En el colmo de las burlas que nadie puede tolerar, mientras Andrés Manuel reconocía que la amenaza del arancel creciente se alejó temporalmente, Pompeo presumía en Washington que el “fantasma” funcionó para que el gobierno mexicano cediera en la reducción del flujo migratorio a Estados Unidos, como lo quiere Trump.
Sin duda se trata de una burla intolerable de Pompeo que exhibe, de manera injusta, a nuestro Presidente y a Marcelo como ingenuos jugadores de póquer diplomático, capaces de dejarse blofear con un par de dos.
Y mientras Pompeo se mofa, Trump insiste en que una parte del acuerdo migratorio no ha sido revelado.
No hay duda de la burla de Pompeo: “Cuando el Presidente (Trump) presentó el fantasma de los aranceles hicimos más progreso en el curso de unos cuantos días que en el curso de lo que habíamos hecho en el anterior un año y casi 3 meses que he sido Secretario de Estado. Pienso que concentró la atención de todos… nos hizo más dispuestos a establecer métricas verdaderas, entregables, y un conjunto de políticas que tengo esperanza va a entregar el resultado que, yo estoy convencido, el Presidente Obrador quiere y el Presidente Trump quiere: Detener el flujo de la migración ilegal”, de acuerdo a la cita del periódico Reforma.
A menos de que “fantasma” tenga otro significado para el secretario de Estado norteamericano, para los mexicanos es algo inexistente, un engaño que se usa para conseguir lo que se quiere del contrario.
Es decir, interpreto que Trump nunca estuvo dispuesto a imponer el arancel de 5 por ciento ni a llevarlo, paulatinamente, hasta el 25; simplemente blofeó y los mexicanos caímos en su juego.
En otras palabras, nos asustó con el petate del muerto.
Aceptando, sin conceder, que tuviera derecho a hacerlo, no lo tiene, tampoco Pompeo, para burlarse de la manera que lo están haciendo de nuestra máxima autoridad al revelar su estrategia y celebrar que caímos en ella.
Nada sé de diplomacia ni tengo idea de cómo podrían contestarles Andrés Manuel y Marcelo sin dañar al país, pero no estaría mal que el secretario de Relaciones Exteriores acudiera a su alto IQ para idear una respuesta que empate el marcador.