jueves, septiembre 24, 2020
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“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Que siempre sí será civil el mando de la Guardia

No me equivoqué al afirmar que el Presidente es capaz de escuchar y cambiar de opinión y decisión

Por Juan Bustillos

Alguien debe tener piedad o me voy a volver loco con la Guardia Nacional y sus mandos.

En un breve resumen, el proyecto original del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y de Morena tendría mando militar; después, los diputados que conduce Mario Delgado dijeron que el mando militar duraría sólo 5 años y luego sería entregado a un civil. El viernes 11, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, dijo que tendría mando civil; en la conferencia mañanera del 15, el Presidente afirmó que sería militar, pero en lo administrativo estaría en la SSPPC. Y anoche, después de una gran reunión con el primer mandatario, el coordinador de los legisladores morenos anunció que tendrá mando civil, con consejo militar subordinado.

Y López Obrador exhortó al Congreso a aprobarla en estos términos, no en los que él anunció por la mañana.

Antes de la reunión nocturna encabezada por el Presidente para diseñar la estrategia de aprobación de la Guardia había escrito lo que, si quiere perder el tiempo, podrá leer a continuación:

Alfonso Durazo interpretó mal al Presidente López Obrador o los demás nos engañamos y escuchamos lo que queríamos escuchar; lo cierto es que la Guardia Nacional tendrá mando militar, y lo civil se reducirá a la cuestión burocrática… a menos que en breve haya otra decisión o el Congreso rechace la propuesta.

El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana dijo el viernes que, a través de él, el Presidente “transmite… la necesidad de replantear los términos del diseño original propuestos para la Guardia Nacional mediante las modificaciones constitucionales que esta Cámara de Diputados estime pertinentes para ubicar a este ente administrativo en el ámbito civil, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana”.

Durazo precisó que el mando sería civil, pero el adiestramiento, disciplina, capacitación, ascensos y prestaciones serían militares.

Y todos celebramos.

Pero en la conferencia mañanera del 15, López Obrador precisó que su iniciativa contempla que el mando operativo esté en la Secretaría de la Defensa, y el administrativo en Seguridad Pública.

En otras palabras, quien comande a la Guardia reportará y recibirá órdenes del secretario de la Defensa Nacional, y los guardianes estarán en la nómina del secretario de Seguridad Pública.

En este caso, con seguridad, no operará aquello de que quien paga manda, aunque tal vez… es posible…

Si nos ajustamos a las palabras escuchadas regresamos al punto de partida y el debate se ha reabierto, por lo menos en el sector de la población que rechaza la militarización.

Imposible saber por ahora qué pasó entre el viernes, que Durazo compareció en los foros de la Cámara de Diputados, y la noche del lunes pasado, en que el Presidente anunció lo contrario.

Quienes se suponen informados creen que se impusieron los secretarios de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y el de Marina, José Rafael Ojeda Durán, pues las dos Fuerzas Armadas aportarán sus policías, pero los más coinciden en que se impuso la decisión de López Obrador, cuya idea original es que la columna vertebral y el mando de la Guardia sean militares.

Aquí celebré, a partir de lo informado por Alfonso, que Andrés Manuel escuche y sea capaz de cambiar de opinión, pero, por lo visto el fin de semana, analizó factores que quizás no había considerado y cambió nuevamente de opinión regresando a su idea original.

Por todas las razones que se han esgrimido no es buena noticia, pero también concedamos lo difícil que habría sido para un civil imponerse a militares, aunque sean policías, así como a los 50 mil reclutas que, además de adiestramiento, serán adoctrinados.

Esperemos el debate en el Congreso y las reacciones de algunos seguidores emblemáticos de López Obrador, como la diputada Tatiana Clouthier, que están, decididamente, en contra de la militarización.

Por lo pronto habrá que buscar el origen del cambio, recordando que tanto el gobierno como Morena pretendían, en principio, el mando militar en la Guardia, pero, el 20 de diciembre pasado, los diputados morenos hicieron cambios a la iniciativa, incluyendo el mando civil, si bien establecieron que de manera transitoria, durante 5 años (hasta 2024), lo sería militar; el viernes 11, Durazo comunicó la decisión, de López Obrador, de que sería civil y, en la mañanera del 15, el Presidente anunció que no, que será militar.

Suena galimático, pero no; simplemente López, Obrador volvió al origen.

La verdad, ya no estoy para los acertijos, pero ahora creo aún más en quien me dijo desde el jueves 10 por la noche que el mando sería civil.

Así que no me equivoqué al afirmar que el Presidente es capaz de escuchar y cambiar de opinión y decisión.

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