“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

AMLO debe tener cuidado con Santiago Nieto

Titular de la Unidad de Inteligencia Financiera es una especie de Savonarola al que su propio fuego podría consumirlo

Por Juan Bustillos

Es sorprendente la influencia que Santiago Nieto ha alcanzado en la corte de Andrés Manuel López Obrador, en franco aprovechamiento de la convicción del mandatario de que la cruzada contra la corrupción le abrirá las puertas de la historia. Se ha convertido en una especie de Savonarola al que su propio fuego podría consumirlo.

El jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) aspiraba a más, a Fiscal General de la República, cuando todo indicaba que Alejandro Gertz Manero sólo sería subsecretario de Alfonso Durazo en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, pero algo ocurrió intramuros que le entregaron un arma, en apariencia menor, pero que en sus manos le ha servido para colocarse en las preferencias del Presidente, pero también ante el riesgo de enfrentar un problema jurídico en Estados Unidos porque, asesorado por sus abogados norteamericanos, uno de sus perseguidos ya prepara una demanda en su contra en aquel país.

Nieto, que fue defenestrado de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales por violentar el código de conducta de la institución revelando información sobre Emilio Lozoya y Odebrecht, supo leer, como nadie, la obsesión de Andrés Manuel por encontrar corruptos hasta por debajo de las piedras.

Es así como el lavado de dinero y Nieto se han convertido en personajes estelares en las conferencias mañaneras en Palacio Nacional y, ahora mismo, son las principales estrellas de la función por haber conseguido bloquear, una vez más, las cuentas bancarias de Emilio Lozoya, pero ahora con la intervención de la DEA.
Es obligado preguntarse por qué un director adjunto de la DEA, que se dedica a perseguir al narcotráfico, podría investigar, por lavado de dinero, al ex director de Pemex, que, hasta donde se sabe, se le ha acusado de lo que sea, pero nada relacionado con tráfico de enervantes.

LOS AMIGOS DE NIETO EN LA EMBAJADA DE EU

No es la primera ocasión que Santiago Nieto obtiene la colaboración de agregados en la embajada de Estados Unidos en México para satisfacer las expectativas del Presidente y agradarlo con lo que más le gusta.
Lo hizo en el caso del famoso Documental sobre el Populismo que tanto molestó al candidato López Obrador y que no lo puede olvidar como Presidente.

Para bloquear cuentas de personas relacionadas con el documental utilizó oficios redactados en español por el gerente de Inteligencia de la DEA, Kevin O’Brien, y por el agregado jurídico, Joseph González, de la embajada de Estados Unidos en México.

En cuanto al caso de Lozoya, el firmante es el director adjunto de la DEA, cuyo nombre fue tachado.

Quizás el Presidente debiera platicar un poco con quienes saben de este tipo de asuntos jurídicos y que día a día, en lo que va del sexenio, se desesperan por los líos en que el jefe de la UIF ha metido al gobierno y en los que puede meter al Presidente. Los tiene muy cerca.
Los expertos en Derecho le podrían explicar que Santiago Nieto viola la ley al ponerse a investigar y ordenar el bloqueo de las cuentas de Lozoya, como lo hizo con las personas relacionadas con el documental.

Viola, concretamente, los artículos 155 y 157 del Código Nacional de Procedimientos Penales porque el jefe de la UIF usurpa las facultades del juez de control.

En todo caso, al recibir el oficio de la DEA del 30 de abril de 2019, Nieto debió formular la denuncia ante el Ministerio Público para que interviniera en el marco de su competencia constitucional, pero, como dice la defensa de Lozoya, “lo que hace en realidad es, implícitamente, dar por hecho que sí se ha cometido un delito como parte de una investigación, procediendo, en consecuencia, a ordenar el bloqueo de las cuentas”.

Nieto está en problemas porque como en el caso del Documental sobre el Populismo, en el de Lozoya, los documentos que le envió el agente de la DEA no se ajustan a lo establecido en el Tratado de Cooperación entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América sobre asistencia jurídica mutua, vigente desde el 7 de agosto de 1991.

La jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación establece que para el bloqueo de cuentas bancarias, la autoridad “habrá de contar con documentación que sustente la existencia de una solicitud expresa de realizar el bloqueo de cuentas formulada por una autoridad extranjera u organismo internacional que cuenta con atribuciones en la materia y con competencia para realizar una solicitud de tal índole…”.

El Tratado establece que “para asegurar la debida cooperación entre las Partes, en la prestación de la asistencia legal … los Estados Unidos Mexicanos designan como Autoridad Coordinadora a la Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía) y los Estados Unidos de América como autoridad coordinadora a la Autoridad Central del Departamento de Justicia…”.

No habla el Tratado de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, y está por verse si agregados de la DEA o gerentes jurídicos en la Embajada de Estados Unidos en México son considerados “Autoridad Central del Departamento de Justicia”.
A todas luces, la UIF de México no puede recibir, directamente, cualquier solicitud de aseguramiento de bloqueo de bienes, pues sólo lo puede hacer la Fiscalía General de la República.

En el caso de Estados Unidos, la encargada es la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

En esta circunstancia, el oficio que usa Nieto para bloquear las cuentas de Lozoya carece de validez.

Más aun, el documento se concreta a pedir información financiera; no solicita bloqueo de cuentas.

Peor aún, si los amigos que Nieto tiene en la embajada de Estados Unidos en México no son la autoridad competente para actuar como “Autoridad Central del Departamento de Justicia” se podría desatar un problema jurídico y político entre México y Estados Unidos.

Eso es lo que quizás ocurrirá si, al final de la jornada, uno de los afectados por las acciones de Nieto, que no es, precisamente, Lozoya, decide seguir adelante con la demanda que planea presentar en aquel país.