“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Sepulcros blanqueados

Se avizora calientita conferencia mañanera del inicio de la Semana de Pascua

Por Juan Bustillos

La conferencia mañanera del inicio de la Semana de Pascua será calientita no sólo por el clima de Veracruz ni porque el trimestre enero-marzo haya sido el más violento de la historia mexicana en tiempos de paz, pues para explicar el incumplimiento de lo prometido siempre se podrá argumentar que es solo inercia de la descomposición en que el Presidente López Obrador recibió al país en materia de seguridad. Será caliente porque ahí se tratará la reacción generalizada sobre el memorándum presidencial a Olga Sánchez Cordero, Esteban Moctezuma y Carlos Urzúa dictado o redactado por alguien sin conocimientos elementales de derecho ni de la técnica legislativa.
En la conferencia de prensa ya no valdrá aquello de “sepulcros blanqueados” que “callaron como momias cuando saqueaban y pisoteaban los derechos humanos y ahora gritan como pregoneros que es inconstitucional hacer justicia y desterrar la corrupción. No cabe duda de que la única doctrina de los conservadores es la hipocresía”.
Conforme al video del martes pasado, el Presidente dijo haber sido él quien dictó el documento dirigido a los secretarios de Gobernación, Educación y Hacienda, con esta directriz: “Mientras el proceso de diálogo no culmine en un acuerdo, las otras instancias del Poder Ejecutivo Federal involucradas dejarán sin efecto todas las medidas en las que se haya traducido la aplicación de la llamada reforma educativa”.
Evidentemente, el documento, más un discurso o un boletín que un documento legal, no fue dictado por López Obrador. El dictador-redactor del memorándum exhibió sus nulos conocimientos legales a partir de la flagrante violación a la Constitución mediante la directriz de “dejar sin efecto todas las medidas de la llamada reforma educativa”.
La traducción legal de esta directriz es la abrogación de la “mal llamada reforma educativa”, una acción jurídica ajena al Ejecutivo Federal que sólo puede realizar el Poder Legislativo, pero que, necesariamente, se dirimirá en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Es decir, más allá de los adjetivos con que reaccionó Andrés Manuel a la oposición tajante de diversos sectores, incluidos “los sepulcros blanqueados” e “hipócritas” de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el memorándum estará en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que aún no es colonizada, del todo, por López Obrador, pues sólo cuenta con 2 ministros y la simpatía del ministro presidente, debido a la incapacidad del Ejecutivo para conseguir la aprobación de su llamada reforma educativa en el Congreso o para abrogar la “mal llamada” reforma educativa de Enrique Peña Nieto.
En ausencia de sus asesores jurídicos, el Presidente debió buscar consejo, para dictar el memorándum, en quien le ayudó a poner a Vicente Fox en su lugar por el huso horario de la Ciudad de México.
El 1 de febrero de 2001, el jefe de Gobierno de la capital de la República, Andrés Manuel López Obrador, promovió una controversia constitucional, y la ganó porque demostró que el Presidente Fox no tenía facultades y la materia debía ser regulada por una ley. Vicente tuvo que darle la razón y ese año entró en vigor la Ley del Sistema Horario.
No recuerdo que, en aquella ocasión, Fox hubiese llamado a López Obrador “sepulcro blanqueado”.
Lo curioso es el silencio de los secretarios que han sido invitados por su jefe a violar la ley. La ministra en retiro Olga Sánchez Cordero es una enciclopedia jurídica y supongo que está en contra del contenido del memorándum; aunque Moctezuma es economista fue secretario de Gobernación y algo sabe del tema; Urzúa también es economista, pero de él se entiende que mantenga cerrada la boca porque a tiro por viaje, el Presidente desmiente a Hacienda.