“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

 

David López y Rodolfo Landeros

Los políticos sinaloenses, al menos los priistas, saben, y el resto de la clase política debería tomar registro, que el verdadero Peña Nieto es quien suele cumplir sus promesas

Nao, disfrutar los primeros 15 años es un regalo de Dios

En el contexto del artificial debate sobre Sean Penn y  Kate del Castillo, y  las definiciones de periodista y relacionista público (¿qué rol jugó el inmaculado Julio Scherer, una especie de Francisco Zarco de la etapa contemporánea, cuando se retrató con “El Mayo Zambada”?), observo el proceso priista de selección de candidato del PRI a gobernador de Sinaloa y me resulta normal creer que David López es la versión moderna de Rodolfo “El Güerito” Landeros.

Pocos hombres tan buenos he conocido en el oficio durante poquito más de 40 años de ejercerlo en la Ciudad de México;  mejorado, sólo Rafa Reséndiz.

“El Güero” supo convivir con sus problemas personales y terminó empujando a Aguascalientes a la modernidad. En política no suele haber justicia, pero si la hubiera, el sucesor de Carlos Lozano sería el gran Miguel Romo, que allá en su juventud, no tan lejana como la mía, fue secretario particular de Rodolfo. Ambos son sus creaturas.

Guardo en el ¿alma? algunos episodios inolvidables con “El Güero”. En uno, no el menos imborrable, lo veo en su  espacio privado de la plaza de toros de la entidad escuchando las cuitas de su amigo, “hermano”, decía él, para en automático tomar el teléfono y preguntar al secretario de Gobernación, Manuel Bartlett,  ¿qué onda con IMPACTO?

Poco podía hacer porque su mandato estaba por terminar, pero fue amigo, hermano, aún después de concluir su gubernatura y hasta su fallecimiento.

Quédate aquí; nada te pasará; yo te cuido, ofrecía generoso, como pocos lo fueron hasta el final de sus días. Olvidaba que el Presidente ya no era José López Portillo, sino Miguel de la Madrid, y que su protección ya no garantizaba mucho contra un gobierno repelente a la prensa libre, pero entre coñac y Coca Cola pasaban la toreada y la vida, como si ésta, la de su protegido, la mía y la del protector, él, no estuvieran en riesgo.

Ayer, Manlio Fabio Beltrones se reunió con los 10 priistas que quieren la candidatura a gobernador; son tantos los aspirantes, más que en cualquier entidad, que si les hubiese jugado una chanza a su estilo les habría dicho que de ponerse de acuerdo en la candidatura de unidad, sólo con los votos de ellos, el PRI  ganaría la gubernatura.

En apariencia no hubo acuerdo; la chimenea de Manlio no expulsó humo  blanco, pero en un momento decisivo sonó el teléfono inaccesible a quien no sea líder nacional priista y el Presidente Peña Nieto comunicó que antes de viajar a Europa, es decir, en cualquier momento del viernes, pronunciará el nombre del candidato.

Algunos de los 10 aspirantes sintieron una especie de alivio porque entre las horas de la llamada y el despegue del avión podrían  mover  la colita.

Otros saben que no tienen, que en realidad nunca tuvieron oportunidad y que todo se trató de autopromoción mediática, pero conocer la verdad fue brutal. Vaya, ni Manlio Fabio Beltrones habría sido tan contundente cuando comunicó el mensaje.

Para decirlo en otras palabras, los políticos sinaloenses, al menos los priistas, saben (y el resto de la clase política debería tomar registro) que el verdadero Peña Nieto es quien suele cumplir sus promesas. Voy a reaprehender al “Chapo”, dijo, y lo cumplió. Ni el líder nacional priista habría transmitido el mensaje presidencial con la frialdad que algunos aspirantes lo escucharon.

En IMPACTO hemos dicho que el candidato priista será el diputado Quirino Ordaz porque al Presidente le delinearon su perfil los factores locales y, entre ellos, en especial, el también legislador David López, quizás su amigo político más cercano.

Pero, como sucede en política, nada está dicho hasta que sean pronunciadas las palabras mayores. Peña Nieto dijo que comunicará a Beltrones su decisión antes de iniciar su periplo europeo; lo curioso es que antes de iniciar el viaje para asistir a Davos estará en Pastejé, para apadrinar la nueva aportación tecnológica de Carlos Peralta, lo cual no es noticia.

Sí lo es que su invitado especialísimo es quien  fuera su jefe de prensa en el gobierno mexiquense, en la campaña presidencial y en Los Pinos, David López, el diputado que metió a su colega Quirino Ordaz en el juego sucesorio de Mario López Valdez.

Y por el tránsito de David de la operación mediática a la política es que me recuerda al “Güerito” Landeros, el transformador de Aguascalientes, pero no sólo por eso; también por su muy especial calidez humana.