“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

El izquierdismo de Mancera

Haría bien Mancera en leer en la edición de diciembre de 2015 de Nexos un delicioso texto de Luis Miguel Aguilar, quizá entonces sepa a qué referirse cuando insista en proclamarse izquierdista

Por más que intento descubrir algún indicio, lo que sea, que delate el izquierdismo que presume el cuasi gobernador de la Ciudad de México y aspirante a Presidente de la República, no lo encuentro.

De hecho, a la mitad de la segunda década del Siglo XXI todo indica que la izquierda, al menos como parece concebirla Miguel Mancera, no existe, ni siquiera en los países del Cono Sur en donde Nicolás Maduro, por ejemplo, sigue proclamando el socialismo al estilo bolivariano.

A riesgo de pecar de sacrílego, creo que de izquierda ya no son ni los hermanos Ruz de Cuba.

Intentando entender qué es la izquierda encuentro que Adolfo López Mateos cimbró al  continente al declarar en Guaymas que su gobierno era de extrema izquierda, si bien dentro de la Constitución.

Existe una carta escrita cuando la nacionalización de la industria eléctrica, el 27 de septiembre de 1960, en la que advierte a los mexicanos no confiarse “porque en años futuros algunos malos mexicanos, identificados con las peores causas del país, intentarán por medios sutiles entregar de nuevo el petróleo y nuestros recursos a los inversionistas extranjeros”.

Pero este izquierdista dentro de la Constitución es identificado como represor de los ferrocarrileros de Demetrio Vallejo y de profesores; incluso se le culpa del asesinato del líder agrario Rubén Jaramillo, incluida su esposa y 3 hijos.

Tan de extrema izquierda fue López Mateos que prohibió a Lázaro Cárdenas viajar a La Habana y despojó a Emilio Sánchez Piedras del liderazgo de la Cámara de Diputados por atreverse a pronunciar un discurso en favor de la revolución cubana.

¿Para qué recordar el 2 de octubre y el 10 de junio de otro izquierdista dentro de la Constitución, Luis Echeverría?

Haría bien Mancera en leer en la edición de diciembre de 2015 de Nexos un delicioso texto de Luis Miguel Aguilar, quizá entonces sepa a qué referirse cuando insista en proclamarse izquierdista:

“Hay aún en la izquierda mexicana cosas que me tocó percibir desde la adolescencia. O dos cosas: la izquierda se cree superior moralmente a todas las demás fuerzas políticas; y la izquierda cree que hay, en la misma izquierda, algunos moralmente superiores a otros.

“En aquella izquierda de mi adolescencia había como un torneo para ver quién estaba ‘más comprometido’, y en ese entonces parecían ganarlo quienes estuvieran más cerca de la guerrilla. Los demás eran ‘izquierdistas de café’, ‘revolucionarios de Sanborns’ o -era la época de Luis Echeverría- ‘reformistas’ o ‘aperturos’.

“Believe it or not, algunos creían mostrar esa cierta superioridad moral, ‘antiburguesa’, usando por ejemplo el mismo pantalón de mezclilla todos los días. Tener a alguien conocido en la cárcel, por motivos ‘de represión’, era una especie de pertenencia a la realeza de izquierda. Parte del trabajo desgastante de aquella izquierda era el intento de que ‘los menos comprometidos’ se sintieran inferiores y culpables. Eran variaciones del bíblico ‘yo soy más santo que tú’ (Isaías, 65, 5)”.