“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

El silencio de Rosario Robles

Esperaremos la declaración de la exsecretaria de Desarrollo Social y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano hasta la tarde del lunes

Por Juan Bustillos

Escribo sin conocer la respuesta de Rosario Robles a la imputación de haber sido omisa, como secretaria de Desarrollo Social y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, sobre las irregularidades que permitieron el desvío de más de 5 mil millones de pesos en el sexenio pasado, algo conocido como “la estafa maestra”.
Los testigos de la Fiscalía General de la República aseguran haber informado a Robles, de manera verbal y por escrito, las irregularidades detectadas y que ella nada hizo por evitar que se siguieran cometiendo, pero tampoco lo informó a su superior jerárquico, el Presidente de la República, como era su obligación.
La segunda sesión de la audiencia de Robles ante el juez empezó tarde y el juez decidió, a las 21:35 horas, citar a la acusada y a los fiscales para el lunes a las 18:00 horas, de tal suerte que nos quedamos con las ganas de conocer la versión de la ex colaboradora del Presidente Peña Nieto.
Por eso se justifica que, sin conocer las respuestas de la ex secretaria de Desarrollo Social, uno se pregunte por qué no informó al Presidente Peña Nieto, si es cierto que no lo hizo, de lo que estaba ocurriendo en su dependencia, como aseguran los testigos de la Fiscalía.
El tema es tan delicado que no da lugar a las adivinanzas porque en cualquier sentido que se especule existe el riesgo de caer en calumnia.
Como los fiscales no la acusan de ser beneficiaria de las desviaciones multimillonarias se dificulta aún más desentrañar por qué mantuvo en la ignorancia al jefe del Ejecutivo Federal.
La fiscal Teresa Maldonado le dijo textualmente: “Usted tuvo conocimiento, se insiste, tuvo pleno conocimiento, sin que lo informara a su superior jerárquico, el jefe del Ejecutivo federal, lo que en la especie no aconteció y no lo evitó, teniendo la facultad para hacerlo”.
Debemos esperar su declaración para saber si es cierto que mantuvo engañado al Presidente y, en todo caso, ¿por qué?
Toda la tarde del jueves se especuló en sobremesas que no hubo tal ignorancia de Peña Nieto sobre la “estafa maestra” y que la omisión de la señora Robles, en realidad, es un ardid que permite suponer la existencia del pacto de impunidad entre el ex mandatario y el Presidente López Obrador.
Aceptando sin conceder, ¿Rosario Robles estaría dispuesta a ser declarada culpable y sentenciada a entre 2 y 7 años de prisión sólo por proteger a su ex jefe?
Si así fuera estaría cometiendo un acto de lealtad suprema, increíble en cualquier tiempo.
Ahora bien, no faltará quien diga que no tendría mucho mérito porque, a menos que el juez se saque un as de la manga, no pasaría un día en la cárcel, pues el delito por el que se le sentenciaría, si esto llega a ocurrir, no es considerado grave.
Hay mucho para especular, en especial porque al concluir la audiencia, la Fiscalía General no pidió al juez Felipe de Jesús Delgadillo aplicar alguna medida cautelar en contra de la imputada. Es evidente que la gente de Alejandro Gertz Manero confía en que no huirá.
Fue de tal suerte extraña la situación que el juez se sorprendió y calificó de “inaudita” la actitud de la Fiscalía.
Esperaremos la declaración de la señora Robles hasta la tarde del lunes para saber por qué mantuvo en la ignorancia al Presidente Peña Nieto de que servidores públicos desviaban 5 mil millones de pesos.