“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Que AMLO juegue una broma a Porfirio

No estaría mal que pusiera a prueba la lealtad de Muñoz Ledo y que antes de reformar la Ley Orgánica del Congreso le comente que la mesa directiva será presidida por un moreno, pero que no será él

Por Juan Bustillos

Es lógico que, como en la añeja era hegemónica priista, las bancadas de Morena en las cámaras del Congreso de la Unión conserven las presidencias de las mesas directivas dado el peso aplastante del número de sus componentes. La oposición, aunque quisiera, nada puede hacer para evitarlo, como tampoco lo podía hacer en aquella época.
En virtud de esa tradición nada impide que Morena, heredera, por vía directa, del viejo PRI, llegue al colmo de aprobar este martes, con dispensa de trámites en la Cámara Baja, la modificación para que Porfirio Muñoz Ledo permanezca en la única presidencia que ha conseguido en su longeva y productiva vida política.
Corrijo: También fue presidente del PRI.
No obstante, tarde o temprano, los diputados morenos pagarán el desfiguro que cometerán para satisfacer el delirio de Porfirio. Ya lo paga su coordinador Mario Delgado, que abrió la boca de más hasta que el único que puede cerrársela, el Presidente López Obrador, le ordenó qué hacer y cómo hacerlo.
Mario, que se había pronunciado por el cumplimiento de la Ley Orgánica que contempla la rotación del cargo, ni siquiera se sonrojó al anunciar la modificación fast track para evitar que Muñoz Ledo se salga de control y con su lengua bien entrenada cause daño a la Cuarta Transformación, como ya lo ha hecho al denunciar la política migratoria del Presidente, que considera entreguista a Donald Trump.
Insisto: Sería antinatural que bancadas partidistas casi inexistentes aspiren a un derecho que no ganaron en las urnas, dirigir los trabajos legislativos, sin embargo, al estar plasmado en la ley es de observancia obligatoria en tanto no sea reformada.
Los morenos tienen derecho y el número de votos para hacerlo, pero ¿qué necesidad de exhibir su vocación antidemocrática aprobando la dispensa de todos los trámites en el orden del día?
¿No pueden ir paso a paso? ¿Cómo justificar la urgente resolución?
Para salvar la cara, una vez reformada la Ley Orgánica, sería saludable que los morenos eligieran presidente de la mesa directiva a otro diputado de su partido, y no a Porfirio.
Es cierto que haría el coraje de su vida y que su lengua se daría gusto maltratando a quien se atreviera a cruzarse en su camino, pero hasta él entenderá que sólo en África y en Sudamérica se reforma la ley en beneficio de una sola persona.
En su momento, el PAN se negó con este argumento, e hizo bien. Se le pedía ayuda para reformar la Constitución, a fin de que Pedro Aspe ocupara la candidatura vacante de Luis Donaldo Colosio.
Por lo demás, no estaría mal que López Obrador pusiera a prueba la lealtad de Porfirio y que antes de reformar la Ley Orgánica del Congreso le comente que la mesa directiva será presidida por un moreno, pero que no será él.
Ya entonces sabrá el Presidente si lo sigue considerando un cruzado, iluminado e hijo único laico de Dios.
Si Andrés Manuel se atreviera a jugarle esa broma más le valdrá apartarse un poco de Porfirio, y no porque el delirio sea enfermedad contagiosa, que no lo es, sino por la previsible reacción del acuñador de la frase sexenal: Sufragio efectivo sí reelección.