“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Vergüenza de AMLO y mentada de madre de Porfirio

Legisladores de Morena ya saben lo que el Presidente de la República y el de la mesa directiva de la Cámara de Diputados piensan de ellos

Por Juan Bustillos

Entre vergüenzas del Presidente López Obrador y mentadas de madre de Porfirio Muñoz Ledo transcurre el trabajo legislativo en San Lázaro.
Después de rechazar, hasta en 3 ocasiones, las planillas propuestas para dirigir la Cámara de Diputados quedó evidente que a los legisladores de Morena les viene valiendo madre avergonzar a Andrés Manuel.
No es casual que el propio Porfirio Muñoz Ledo, hastiado por la tozudez de los diputados, los mandara a chingar a su madre sin percatarse de que su micrófono estaba abierto.
“¡Qué manera de legislar!”, comentó a Dolores Padierna, responsable, en buena medida de que la Cámara Baja sea más baja que lo habitual.
El chiste es que este jueves vence el plazo para que las bancadas de los diferentes partidos se pongan de acuerdo, pero está visto que quienes avergüenzan a López Obrador están dispuestos a seguirlo haciendo.
Muñoz Ledo anunció desde el martes su retiro de la presidencia de la mesa directiva para evitar una crisis constitucional en el Congreso de la Unión, y el coordinador de los morenos, Mario Delgado, tiene una propuesta de reforma a la Ley Reglamentaria en el sentido de repartir el manejo administrativo de las cámaras en razón proporcional de la composición de las fracciones.
Todo esto se podrá ir por el caño si los vergonzantes diputados de Morena persisten en rechazar la presencia de panistas en la mesa directiva, no obstante estar previsto en el reglamento.
Hace mucho, cuando encontró la manera de ayudar a Mario Delgado a realizar sus estudios en el extranjero, el gran Ricardo Castillo Peralta me recomendó no perderlo de vista. Le tenía mucha fe, como se la tiene el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, a cuyo establo pertenece.
Es una lástima que Ricardo nos abandonara hace mucho tiempo; de lo contrario lo estaría instruyendo para que salga del atolladero lo mejor librado.
La cuestión es que, por lo pronto, los diputados de Morena ya saben lo que el Presidente de la República y el presidente de la mesa directiva de la Cámara piensan de ellos. A uno le causan vergüenza y el otro no duda en mandarlos a chingar a su madre.
Solo les falta saber lo que piensa el pueblo de México que votó por ellos.
Es muy fácil: Nada diferente.