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“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

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Todos contra Ebrard

Habilidad de responsable de la política exterior quedó de manifiesto con respuesta que debió halagar, sobremanera, a su jefe: ‘Tenemos mucho Presidente’

Por Juan Bustillos

Como lo predije: Empieza a lloverle a Marcelo Ebrard.

El 15 de noviembre hablaba, en este espacio, de “El hombre del Presidente” y decía que “es apenas normal que luzca porque la mayoría de sus compañeros (de gabinete) fueron designados más por agradecimiento del Presidente que por merecimientos profesionales, como ocurre cada seis años”

Y recordando lo que pasó con las aspiraciones de su mentor, Manuel Camacho, en la época salinista advertí que el secretario de Relaciones “no puede darse el lujo de repetir la experiencia; nada es diferente, si acaso los nombres, pero lo que permanece es el celo que causa su capacidad de respuesta y eficacia cuando su jefe lo necesita, y también la de los contrarios para unirse y echar montón”.

Este martes, el secretario de Relaciones Exteriores se sintió obligado a negar, en el Senado de la República, que actúe como Vicepresidente no sólo porque esa figura no existe en la Constitución, sino porque “tenemos mucho Presidente y no necesitamos vicepresidente”, dijo.

No se trata de tener bola de cristal, vocación de profeta o ser agorero, pero era predecible que, más temprano que tarde, Marcelo resentiría las consecuencias de ser utilizado por el Presidente para todo. Lo mismo es responsable de la política exterior que actúa como secretario de Gobernación, de Seguridad e incluso de Economía, y sustituye al mandatario en los eventos internacionales a los que acuden jefes de Estado.

¿Por qué? Por la simple razón de que así lo quiere López Obrador y Ebrard difícilmente podría negarse a acatar las instrucciones de su jefe. Si a Marcelo le gusta o no es otro cantar; que a los demás no les causa placer es evidente, como también lo es que las consecuencias eran de esperarse.

La respuesta del secretario de Relaciones Exteriores a la senadora panista Alejandra Reynoso le sirvió para salir del problema inmediato, pero la pregunta y la enumeración de las funciones que supuestamente ha usurpado por necesidades e instrucciones del Presidente las debe tomar como aviso de lo que está por venir.

Ha pasado apenas un año del sexenio y estamos en pleno futurismo, porque de eso se trató el cuestionamiento de la legisladora del PAN.

Pronto vendrá el fuego amigo, es decir, el golpeteo a que será sometido por sus compañeros de establo, y muy en especial por quienes lo ven como competidor para el futuro, como ocurrió a Manuel Camacho.

Antes de lo que imagina le será restregada la actitud que la Cuarta Transformación ha adoptado ante las exigencias de Donald Trump en materia de política migratoria, inexplicable en un gobierno con origen de izquierda y que presume de lo mismo.

Desde luego que las directrices son presidenciales y que Marcelo está obligado a cumplirlas, a menos que no estuviera de acuerdo.

Por lo demás, la habilidad del responsable de la política exterior quedó de manifiesto con la respuesta que debió halagar, sobremanera, a su jefe: “Tenemos mucho Presidente”.

Y esto debió acarrearle más enemigos en el gabinete.

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