“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

AMLO ignora que Beltrones no se amparó

¿El Presidente habló por hablar, lo traicionó el subconsciente o sabe algo, ajeno al caso de César Duarte y Alejandro Gutiérrez, que Manlio desconoce?

Por Juan Bustillos

El Presidente López Obrador sabe algo sobre una supuesta investigación a Manlio Fabio Beltrones, mintió a propósito, lo traicionó el subconsciente o no entendió la explicación de sus expertos ante la previsible posibilidad de que en la mañanera le preguntaran, como ocurrió, sobre la nota principal del periódico Reforma que, en presente, refirió que “Indagan a Manlio”.

En su respuesta a Reforma, Beltrones explica lo que mucho antes de la mañanera de López Obrador publicó IMPACTO: Que el 23 de julio pasado solicitó el amparo de la justicia federal para saber si existe una orden de aprehensión en su contra. La respuesta fue que no. Desde esa fecha no ha acudido, de nueva cuenta, ante juez de Distrito para ampararse.

Fiel a su costumbre, Beltrones contestó, de inmediato, a Reforma. Hizo bien porque, de la misma forma, el Presidente López Obrador se montó en el tema con su acostumbrado estilo, pero cayó en un error incomprensible: “Es por el asunto de Chihuahua, lo que viene de investigación contra (César) Duarte, lo que viene de ese tema; eso es lo que hoy me informaron de la Consejería Jurídica …  creo que ya lo había hecho anteriormente y ahora volvió a recurrir a este mecanismo, que es un derecho que tienen todos los ciudadanos, las personas”.

En efecto, el ex presidente del PRI solicitó el amparo de la justicia federal en julio para conocer la existencia de alguna orden de aprehensión en su contra; como no la hubo, el asunto se sobreseyó. Sin embargo, este jueves, López Obrador expresó su creencia de que, habiéndolo hecho anteriormente, “volvió a recurrir a este mecanismo, que es un derecho que tienen todos los ciudadanos…”.

Es cierto, todos los mexicanos tenemos derecho al amparo, aunque luego se esgrima la seguridad nacional para escamotearlo, empero, el Presidente erró, pues, al margen de si es investigado o no por el asunto que las múltiples instancias del gobierno quieran, Beltrones no ha solicitado otro amparo.

Sin embargo, después de lo dicho por Andrés Manuel en Palacio Nacional, Beltrones debe estar en alerta porque quizás no se trató de una mentira, sino de una de una proyección mental, es decir, existe la probabilidad de que el Presidente hablara de un futuro mediato o inmediato en el que quizás sí tenga la necesidad de recurrir a la protección de la justicia federal.

¿Quién lo puede saber?

No debe desechar la probabilidad de la existencia de una estrategia secreta de investigación sobre la figura más significada del priismo (lo es tanto que, en buena medida, la derrota del PRI en julio de 2018 se puede explicar en los esfuerzos de Luis Videgaray y Miguel Osorio Chong para evitarle ser candidato presidencial), y por eso el desliz presidencial de que “volvió a recurrir a este mecanismo”.

En otras palabras, quizás sin proponérselo, López Obrador adelantó el futuro que podría estar preparando alguien de su gente.

También es probable que, como ya dije, no entendiera del todo la explicación de sus expertos sobre el tema e improvisara. Le suele ocurrir cuando aborda cuestiones jurídicas especializadas.

No obstante, es válido preguntarse: ¿El Presidente habló por hablar, lo traicionó el subconsciente o sabe algo, ajeno al caso de César Duarte y Alejandro Gutiérrez, que Manlio desconoce?

¿De dónde sacó que Manlio “volvió a recurrir a este mecanismo…”? ¿Cómo podría aventurarse a decirlo si Beltrones no ha solicitado un nuevo amparo? ¿Será que el Presidente deduce, a partir de sus datos, que pronto deberá hacerlo?

En este tenor, y como Beltrones sabe que en política nada es casual y no es extraño que de vez en vez se lleguen a juntar los extremos en apariencia irreconciliables, como en esta ocasión lo hicieron la Cuarta Transformación y los “conservadores”, se entiende el último párrafo de su carta aclaratoria a Reforma: “A lo largo de mi carrera pública, en el gobierno o en la oposición, seguramente he sido objeto de varias investigaciones y algunas canalladas escritas sobre mi persona. A todas he respondido. Seguro no serán las últimas. Volveré a responder”.

Aunque también es posible que el Presidente fuese víctima de un fenómeno cotidiano que, curiosamente, ayer él explicó a los reporteros al hablar del tema de Beltrones: “Lo que les molesta más es mi lentitud. Yo ofrezco disculpas porque no hablo de corrido y dicen que me están viendo, y que dicen `ya, ya, ya´, pues no puedo; tengo que hacerlo despacio; no hablo de corrido, pero, además, imagínense que yo diga algo impropio por la prisa; se vuelve noticia mundial. Entonces, prefiero hablar despacio; en una de esas…”.

Pues, en la de este jueves, volvió nacional una noticia falsa.