“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

El mensaje de Elba Esther

Lo suyo es hablar claro, a sabiendas de las consecuencias que acarrea hacerlo en un país en el que predominan los agachones

Por Juan Bustillos

A Elba Esther Gordillo no es necesario leerla entre líneas porque lo suyo es hablar claro, a sabiendas de las consecuencias que acarrea hacerlo en un país en el que predominan los agachones.

En el sexenio pasado dijo “¡No!” cuando creyó que debía hacerlo y pagó. Decir que con creces sería faltarle al respeto. El cobro fue de más, excesivo.

Registrar que está de regreso sería faltar a la verdad; lo estuvo apenas recuperó la libertad. Recién cumplió requisitos para que su nuevo partido, Redes Sociales Progresistas, sea realidad, y ahora, a través de éstas, llamadas “benditas” por el Presidente López Obrador, envía un saludo  navideño a las maestras y maestros de todo el país con un mensaje significativo que sólo entenderán quienes tengan oídos para escuchar: “Nos vemos pronto”.

En realidad envío más de un mensaje: Pidió a los maestros descansar en estas fechas porque “muy pronto habrá que estar listos para enfrentar con éxito los grandes cambios que requiere nuestro sistema educativo y nuestra organización sindical”.

¿“Cambios”? ¿Qué quiso decir?

Lo ignoro, pero quien quizás sí entendió fue el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Alfonso Cepeda.

Por lo pronto, la maestra Gordillo se fue de vacaciones dejando con el Jesús en la boca a quienes sorprendió con su inesperado mensaje navideño. He recibido comentarios en todos sentidos, pero resulta ocioso especular si ella misma no explica el por qué de sus palabras, debidamente escogidas y sopesadas.

Si unimos el “nos vemos pronto” con “muy pronto habrá que estar listos para enfrentar con éxito los grandes cambios que requiere nuestro sistema educativo y nuestra organización sindical”, el mensaje cobra sentido, pero, insisto, mientras no se platique el tema con ella es ocioso especular de más porque pudiese ocurrir que no exista ninguna intención en esas palabras, que, sin embargo, debieron amargar las vacaciones navideñas a más de uno.

Por lo pronto, sin duda, los maestros la verán pronto, pero ¿qué tan pronto?