Inicio > Columnas > “Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

Spread the love

Del PRI de Colosio nada queda

Por Juan Bustillos

Después de denunciar Luis Donaldo Colosio que veía un México con hambre y sed de justicia, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla; de mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales, y de proponer un cambio con responsabilidad, que conserve lo valioso en el que no se olvide ningún ámbito de la vida nacional, pasarían 17 días para que, parafraseando a Mario Vargas Llosa, se fregara el país.

Quizás el de aquel domingo 6 de marzo de 1994 fue el último gran discurso pronunciado por un priista. Fue en la conmemoración de los 65 años de la fundación de su partido.

Han pasado 26 años y no se puede decir que parece que fue ayer porque en esos muchos ayeres corrió mucho agua bajo los puentes de la política nacional. Seis años después de la ejecución de “Pelo chino” el PRI perdió la Presidencia; la recuperó 12 años más tarde para un sexenio más tarde volver a perderla, quizás para siempre.

Hoy detentan el poder muchos que tiene que ver con aquel ayer, directa o indirectamente.
Sin ser exhaustivos, Alfonso Durazo, quien fue secretario particular de Luis Donaldo, después lo sería del panista Vicente Fox en la Presidencia y hoy es secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del ex priista Andrés Manuel López Obrador.

Marcelo Ebrard era el operador político por excelencia de Manuel Camacho, quien perdió con Colosio la candidatura presidencial; luego sería jefe de Gobierno de la Ciudad de México por el PRD, perdería la candidatura presidencial con López Obrador y hoy es la estrella más fulgurante de la Cuarta Transformación.

Del priismo de Colosio nada queda en el PRI, si acaso la Fundación que lleva su nombre y encabeza José Murat.

Quizás hoy ni siquiera se molesten en recordarlo. Es mejor, porque si viviera probablemente abominaría.

Sus palabras aquel 6 de marzo se las llevó el viento, pero el eco de su voz aún se escucha en la explanada del Monumento a la Revolución como reclamo a quienes perdieron el poder en 2018: “¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!”.

No lo hicieron, sino al contrario: abrieron la puerta y la consecuencia fue que los expulsaron de manera vergonzosa.

%d bloggers like this: