“Solo para Iniciados”, por Juan Bustillos

El optimista secretario de Hacienda

Confieso que el pesimismo que cargaba casi se disipa con la magnífica entrevista de Reforma y la insuperable actuación del secretario de Hacienda, sin embargo, como diría Adela Micha, ¿por qué será que no creo mucho de lo que declaró Herrera?

Por Juan Bustillos

Me declaro sorprendido, no por la habilidad reporteril de René Delgado, a quien conozco desde que coincidimos en las fuentes políticas hace varias décadas, sino por la del secretario de Hacienda para mostrar en una entrevista con Reforma un ánimo que nos lleva a la conclusión de que el Presidente López Obrador tiene razón: que la pandemia del coronavirus y la guerra petrolera de rusos y árabes nos hacen lo que el viento a Juárez.

Y yo que me creí que Herrera andaba con el ánimo en el suelo porque la recaudación está mal desde el año pasado y que no tiene visos de mejorar, razón por la cual pronto habrá recortes presupuestales, incluso en el gasto social, y que su momento amargo será cuando tenga que decir al Presidente que no hay dinero para las obras faraónicas del sexenio, el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía.

He sostenido aquí que Herrera vive atrapado entre su visión de la realidad (falta de apoyo, inexistencia de alianzas internas, etcétera) y la lealtad inquebrantable que le profesa al Presidente, misma que le impide seguir el camino de su antecesor, Carlos Urzúa, en especial en estos que son los momentos más graves del sexenio.

Veo al secretario de Hacienda eludir las inteligentes preguntas de René y espero que no se haya atrevido a evadir la realidad en la entrevista con Reforma transmitida vía Youtube y que, en efecto, como dijo, la emergencia que trae de cabeza al mundo no tomara desprevenido al gobierno mexicano por lo que no habrá recortes presupuestarios pues sería la medida opuesta a lo que se debe hacer.

Aunque, como él sabe mejor que nadie, de eso sólo tendrá certeza hasta que la directora del SAT, Raquel Buenrostro, informe al mandatario si mejoró o no la recaudación. Y todo indica que no.

Me sorprende un alto porcentaje de lo que dijo a René porque es contrario a lo que he escuchado que se platica en su entorno, muy en especial en asuntos relacionados con Pemex y a la virtud del Presidente de cambiar de opinión cuando se le ofrecen datos.

No es el propósito ganar a Reforma su noticia y por eso no abundo en detalles, pero me resisto a creer que el secretario de Hacienda viva con la esperanza de que rusos y árabes no pueden estar peleando todo el tiempo y que la pandemia del coronavirus terminará algún día, lo cual es cierto, pero, en todo caso ¿cuándo?

Confieso que el pesimismo que cargaba casi se disipa con la magnífica entrevista de Reforma y la insuperable actuación del secretario de Hacienda, sin embargo, como diría Adela Micha, ¿por qué será que no creo mucho de lo que declaró Herrera?

Pero más allá de mi impresión personal y de que debo esperar la versión completa de la entrevista, entiendo que el secretario no podía actuar de otra manera y que su obligación fue mostrarse optimista y contar una historia que no desate el pánico entre la población y los inversionistas.

Sin embargo, nada dijo sobre si ya ordenó a su gente cambiar las variables fundamentales del presupuesto de 2020: el precio del barril del petróleo y el previsible decrecimiento de la economía, porque sus cálculos del año pasado, la guerra petrolera y el coronavirus los hicieron polvo.