Supremo de Brasil aplaza decisión sobre acusación de racismo contra Bolsonaro

Brasilia, 28 ago (EFE).- La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil dejó hoy pendiente de decisión una audiencia en la que debe definir si el ultraderechista Jair Bolsonaro, uno de los candidatos favoritos a la Presidencia, será procesado por racismo.

El juicio se suspendió cuando la votación se encontraba empatada 2-2 y faltaba el pronunciamiento del magistrado Alexandre de Moraes, quien pidió más tiempo para analizar el caso, por lo que la decisión quedó pendiente para la semana próxima.

La acusación fue presentada por la Fiscalía General y sostiene que Bolsonaro incurrió en un delito de racismo cuando, a fines del año pasado, comentó en un acto público que había visitado una comunidad de negros y sostuvo, entre otras cosas, que esas personas “no hacen nada” y “ya ni para procrear sirven”.

El abogado de Bolsonaro, Antonio Pitombo, alegó en su defensa que “aún cuando el vocabulario sea horrible y que los adjetivos no sean pertinentes, toda la crítica estaba volcada a las políticas públicas que están equivocadas en el Estado brasileño” y no a las personas.

También sostuvo que, “por peor que sea la opinión, por peor que sea la expresión, manifestarla es un derecho fundamental” que debe ser garantizado, y agregó que su cliente se pronunció en esos términos en su condición de diputado, que le dota de “inmunidad”.

Los alegatos de la defensa fueron aceptados por el instructor del caso, el magistrado Marco Aurélio Mello, quien pidió que la denuncia sea rechazada, una opinión compartida por el juez Luiz Fux, quien sin embargo criticó “las palabras infelices” del candidato.

Por aceptar los cargos se pronunciaron los magistrados Roberto Barroso y Rosa Weber, quienes coincidieron con la Fiscalía en que las opiniones de Bolsonaro constituyeron una “incitación al odio” hacia los negros.

El voto que acabará decidiendo si Bolsonaro será juzgado será pronunciado por el magistrado Alexandre de Moraes, quien al pedir un plazo mayor se comprometió a presentarlo la semana próxima.

Bolsonaro, un excapitán del Ejército que defiende la dictadura que gobernó el país entre 1964 y 1985, enfrenta dos procesos ante el Supremo por supuesta apología a la violación y otras ofensas a las mujeres.

Aún así, es uno de los favoritos para las elecciones de octubre próximo, para las que los sondeos le atribuyen una intención de voto en torno al 20 %, sólo superada por Luiz Inácio Lula da Silva, quien está en prisión y condenado a doce años por corrupción.

La candidatura de Lula está pendiente de análisis en la justicia electoral, pues normas en vigor desde 2010 impiden que una persona condenada en segunda instancia, como es su caso, postule a cualquier cargo electivo.

En los escenarios simulados por las empresas demoscópicas sin la presencia de Lula, Bolsonaro lidera todas las preferencias, aunque los sondeos coinciden en que perdería en una segunda vuelta frente a cualquiera de sus posibles adversarios: la ecologista Marina Silva, el socialdemócrata Geraldo Alkcmin y el laborista Ciro Gomes. EFE