Talento físico y emocional, el secreto de la danza cubana según Daniel Abreu

Eldiario.es

Atahualpa Amerise

La Habana, 8 oct (EFE).- El talento físico y emocional de sus bailarines mantiene a Cuba como una potencia mundial de la danza, según el danzante y coreógrafo español Daniel Abreu, que hoy regaló una clase magistral a jóvenes promesas en La Habana antes de presentar allí por primera vez su aclamada obra “Perro”.

“Se ve un talento enorme. Cuba siempre ha sido muy puntera en bailarines con una calidad muy específica, particular y rica. Son cuerpos que transmiten mucho”, afirmó Abreu en una entrevista con Efe minutos antes de guiar a 31 aprendices de Acosta Danza, la compañía del reconocido bailarín cubano Carlos Acosta en el barrio habanero del Vedado.

En la clase magistral, que se prolongó por más de una hora, el Premio Nacional de Danza español en 2014 instó a los estudiantes de entre 14 y 21 años a relajar su mente y sentir el movimiento fluir desde lo más profundo del cuerpo hasta las puntas de sus dedos, retozando y formando líneas curvas y espirales sobre el tapiz.

Abreu definió la clase como “un entrenamiento técnico para transmitir algunas ideas que tienen que ver con la fisicalidad de las cosas muy pequeñas, con cómo apoyar el cuerpo para poder expresar luego un mayor número de gestualidades o recursos dentro de una historia”.

“El potencial de los chicos me parece excelente. Qué les voy a decir si son maravillosos con lo que hacen”, expresó el coreógrafo nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1976, que a pesar de ser una figura consolidada en el mundo de la danza sigue considerando imprescindible mantener el contacto directo con los aprendices.

La formación de jóvenes promesas de ballet o danza contemporánea “es algo que me gusta mucho porque es donde yo aprendo; aprendo dónde estoy yo, cómo me muevo yo, dónde están ellos y cómo se mueven ellos”, explica.

Abreu va más allá al asegurar que “no podría seguir en el mundo de la danza sin seguir compartiendo talleres o clases magistrales con estudiantes u otros profesionales” ya que la formación “aporta otras miradas de ver, ya que el mundo no se queda en un registro o código sino en muchas formas”.

De Cuba, país que ve “muy distinto” al que conoció en su anterior visita hace 15 años, destaca su combinación entre el excepcional talento físico de los locales, “que viene de la mezcla entre tantas sangres que ha habido aquí”, y la “capacidad emocional que se da en lo latino, en lo caribeño”.

“Si tienen esa expresividad y emocionalidad ya en la calle, imagínatelo amplificado en un escenario”, afirma el canario, que asegura que una parte de su trayectoria artística ha estado ligada a Cuba.

Desde 2004 Abreu lidera su propia compañía, con la que ha llevado a decenas de países sus obras en giras internacionales como en la que está embarcado en este momento, de más de dos meses de duración por el continente americano, donde ya ha presentado sus obras en Bolivia, Paraguay, Uruguay o República Dominicana.

Antes de partir a Panamá, próxima escala del periplo que también le llevará a Jamaica y Estados Unidos para finalmente culminar en México, Abreu presentará en La Habana una de sus obras más aclamadas: Perro, creada en 2006 y que trata de interpretar aspectos de la naturaleza del humano a través de su más fiel animal de compañía.

El artista espera que los espectadores cubanos que asistan el martes al espectáculo en el mítico teatro Bertolt Brecht de la capital valoren, desde su perspectiva local, “ese tipo de lenguaje que traigo, que está ligado a mi contexto en Madrid o en España”. EFE