Teatro de la Abadía lleva entremeses cervantinos a Guanajuato 20 años después

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Guanajuato (México), 14 oct (EFE).- Veinte años después de su paso por la mexicana ciudad de Guanajuato, el Teatro de la Abadía vuelve a llevar al Festival Internacional Cervantino (FIC) sus “Entremeses” de Miguel de Cervantes, con los que el autor mostró, con una “media sonrisa”, su conocimiento sobre sus coetáneos.

“La cueva de salamanca”, “El viejo celoso” y “El retablo de las maravillas” son los entremeses que La Abadía, proveniente de Madrid, representará en el Teatro Juárez, engarzados por transiciones con canciones populares y refranes españoles.

Representaciones que transmiten una “visión muy inteligente, muy humana de una persona que ha vivido lo más bajo, las situaciones con más penurias”, afirma a Efe uno de los miembros del reparto, Miguel Cubero.

Una perspectiva “crítica pero tierna” con todos los rasgos del ser humano, incluso con los del enemigo, y a la vez, “muy cómica, porque si no, no se aguanta la situación”, considera el actor, recordando que el manco de Lepanto fue recaudador de impuestos y, por tanto, “tenía calado a todo el mundo”.

Cuando escribió sus ocho entremeses, Cervantes estaba muy influenciado por la Commedia dell’Arte italiana, y de ahí viene la presencia de personajes arquetípicos, explica el actor José Luis Torrijo.

Aparecen el marido “cornudo”, “curas que entran a casas para acostarse con las señoras y un montón de gente de campo que quiere ver lo que no existe porque quieren demostrar que su sangre no es judía”, menciona el actor, quien considera que Cervantes era un gran conocedor de sus contemporáneos.

Cubero añade que, precisamente por ese conocimiento, el humor del autor no es “de carcajada, aunque pueda producirla”, sino más bien “de media sonrisa”.

“Es un humor muy inteligente y juega con el lenguaje como nadie”, asegura su compañero.

La escenografía es sencilla, presidida por un gran árbol alrededor del cual los actores dan vida a las narraciones.

“No hay nada que distraiga de la palabra de Cervantes, el homenaje mayor que hacemos es a sus palabras, somos nosotros y poco más”, destaca Torrijo.

Además, agrega, la función evoca algo del “teatro rudimentario, antiguo”, con los que los efectos en directo y las canciones le dan “algo artesanal” al espectáculo.

Según el actor, Cervantes “es mucho mejor dramaturgo que lo que él mismo pensaba”, aunque tuviera que vivir, en el ámbito teatral, a la sombra de Lope de Vega, una coincidencia en el tiempo entre dos genios que el actor asemeja a la que tuvieron Mozart y Salieri.

Dos décadas después de su primer viaje, guardan un buen recuerdo de la ciudad, ubicada en el centro de México: “Es brutal, la gente en la calle, en todos lados, se siente todo lo que se le valora (al escritor), lo que se le quiere”, comenta Cubero.

Recuerdan con cariño cómo en 1996 asistieron a una función del grupo de teatro que, de la mano de Enrique Ruelas, comenzó a representar “Los entremeses” en las calles de Guanajuato, el mismo que en 1972 dio origen al festival.

Torrijo considera que es “sorprendente que se festeje el 400 aniversario (de la muerte) de Cervantes en México más de lo que se está haciendo en España”.

“Es un poco triste, pero es una fiesta maravillosa y en España se ha sido bastante escueto lo que se está haciendo, por no decir pobre”, continúa el actor, quien opina que si Cervantes “levantara la cabeza” y viese lo que está ocurriendo en su honor tan lejos de su tierra, también “se sorprendería muchísimo”. EFE