Tratado de Tlatelolco, 50 años de Latinoamérica libre de armas nucleares

México, 14 feb (EFE).- El Tratado de Tlatelolco, firmado inicialmente por catorce países en 1967, cumple hoy 50 años de ser el instrumento que convirtió a Latinoamérica y el Caribe en la primera región del mundo libre de armas nucleares.

Promovido por el mexicano Alfonso García Robles, premio Nobel de la Paz en 1982, con el propósito de prohibir el ensayo, fabricación, producción, almacenamiento o adquisición de armas nucleares en América Latina, el acuerdo fue firmado en la capital mexicana el 14 de febrero de 1967 y entró en vigor el 25 de abril de 1969.

La Guerra Fría y la posibilidad de que Latinoamérica pudiera verse afectada llevaron a García Robles y al Gobierno mexicano a proponer a otros países medidas para convertir a la región en una zona libre de armas nucleares.

Esta propuesta se concretó en 1967 con el Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe que estableció la desnuclearización de la región.

Fue, además, el primer convenio de desarme que forzó a las cinco potencias nucleares (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) a respetar el estatus de desnuclearización de la zona, así como a no utilizar o amenazar con emplear armas nucleares en su contra.

El de Tlatelolco fue precursor de cuatro tratados internacionales más con la intención del desarme nuclear: el de Raratonga (compuesta por Australasia y el Pacífico Sur, 1985); el de Bangkok (naciones del sureste asiático, 1995); el de Pelindaba (continente africano, 1996) y el de Asia Central y Mongolia, en 2006.

Los 33 Estados de América Latina y el Caribe han firmado y ratificado el Tratado de Tlatelolco y la organización derivada de este.

Sus integrantes son Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

A firmar el acuerdo, estos países y los Estados Poseedores de Armas Nucleares vinculados al régimen del Tratado renunciaron a producir, albergar, poseer, transferir y a emplear este tipo de armas en Latinoamérica.

El Tratado “garantiza la ausencia de armas nucleares en la región y el uso de la energía nuclear exclusivamente para fines pacíficos”, y reconoce que “la sola existencia de armas nucleares representa una amenaza para la humanidad”.

Cancilleres, funcionarios y diplomáticos de los 33 países miembros participaron en la Ciudad de México en la 25 Sesión de la Conferencia General del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Opanal).

En la Conferencia, los representantes de la región emitieron un contundente mensaje a favor del desarme nuclear definitivo, y expresaron su disposición a ejercer un liderazgo en este proceso, apoyándose en la experiencia del pionero Tratado de Tlatelolco.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, aseguró que “ningún Estado, por poderoso que sea, puede pretender imponer sus principios y voluntad en contra de los principios forjados por la comunidad internacional”.EFE