Trump lanza estrategia antiterrorista centrada en “islamismo radical” e Irán

Politico

Washington, 4 oct (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, divulgó hoy la estrategia contra el terrorismo de su Gobierno, que pone énfasis en combatir la “ideología” del “islamismo radical” y las acciones de Irán, por considerarlas las dos principales amenazas a los intereses estadounidenses en el mundo.

“Guiados por esta estrategia, usaremos todos los instrumentos del poder estadounidense para proteger a nuestra gran nación, y derrotaremos a nuestros enemigos con la fuerza completa del poder estadounidense”, dijo Trump en un comunicado.

La llamada “estrategia nacional contra el terrorismo” mantiene muchos de los principios adoptados por el Gobierno de Barack Obama en su propio plan, publicado en 2011, como la importancia de las alianzas multilaterales para combatir las amenazas.

La principal diferencia está en sus reiteradas referencias al “terrorismo islamista radical”, un término que Obama se negó a emplear por considerar que podía entenderse como una condena al Islam en su conjunto, y que Trump ha abrazado sin tapujos.

“Los grupos terroristas islamistas radicales representan la amenaza principal a los Estados Unidos”, dijo el asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, en una conferencia de prensa.

“Quizá el cambio más importante (respecto a la estrategia de Obama) es que reconocemos que hay una ideología terrorista (…). Sin reconocer que estamos en una lucha ideológica, no podemos afrontar adecuadamente la amenaza terrorista”, agregó.

El documento que rige la estrategia, de 25 páginas, llama en efecto a “socavar el atractivo” de esa ideología, porque sin ella, “el terrorismo islamista radical no tiene ninguna base”.

“Expondremos la naturaleza destructiva y totalitaria de esta ideología que alimenta los movimientos islamistas radicales violentos, como el EI (Estado Islámico) y Al Qaeda”, indica el texto.

También señala a Irán como “el Estado patrocinador del terrorismo más prominente” del planeta, que “apoya a grupos militantes en todo Oriente Medio”, como el libanés Hizbulá, “y cultiva una red de agentes que posan una amenaza en Estados Unidos y en todo el mundo”.

La estrategia advierte que Estados Unidos “sigue en guerra” contra el terrorismo 17 años después de que el expresidente George W. Bush lanzara esa batalla tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“El panorama terrorista de hoy es más cambiante y complejo que nunca”, indica el texto, que reconoce, además, el auge del “terrorismo doméstico en Estados Unidos”. EFE