Un juez argentino rechaza detener al importante sindicalista Pablo Moyano

Clarín

Buenos Aires, 17 oct (EFE).- Un juez argentino rechazó hoy la detención, solicitada por la Fiscalía, de Pablo Moyano, dirigente del sindicato de camioneros, uno de los de mayor poder de convocatoria en el país, por supuesto fraude y asociación ilícita con los ultras de, club Independiente, del que es vicepresidente.

En un fallo recogido por la agencia estatal Télam, el juez de Avellaneda (en la periferia de Buenos Aires) Luis Carzoglio rechazó la acusación del fiscal de que Pablo Moyano -hijo de Hugo Moyano, que preside tanto el sindicato de camioneros como el club Independiente- se dedicaba a defraudar a Independiente a través de la venta ilegal de entradas y el empleo de falsos socios.

Tras publicar el escrito, Carzoglio compareció ante la prensa para denunciar que había sufrido “presiones” como llamadas telefónicas a su domicilio y una campaña de desprestigio en la prensa.

Este juez no se ha dejado llevar por las presiones de las partes, y tampoco se dejó presionar por la campaña de prensa”, afirmó el magistrado, y señaló al grupo Clarín y La Nación y a miembros del poder judicial que habrían filtrado datos de su carrera a los medios.

Pablo Moyano se encuentra en Singapur, participando en el Congreso Mundial de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), que lo eligió como vicepresidente del encuentro, y su posible detención ha saltado al primer plano de la política argentina y ha motivado cruces entre el Gobierno y sectores sindicales.

Su padre, Pablo Moyano, que desde el liderazgo del Sindicato de Choferes de Camiones se ha erigido en uno de los referentes de la oposición más dura al Ejecutivo, dijo del juez Carzoglio que “tuvo la grandeza de no emitir el pedido de detención, pese a las presiones que recibió de los funcionarios”.

El sindicalista también avanzó que habrá una concentración de apoyo el jueves en el aeropuerto de Buenos Aires al que llegará Pablo Moyano tras participar en el encuentro sindical en Singapur. EFE