Un México sumido en la violencia extraña las canciones infantiles del Cri Cri

Edgar Ávila Pérez

Veracruz (México), 22 jul (EFE).- Como si se tratara de una transmisión de radio de los años cuarenta, en el recinto suena la música acompañada de las historias infantiles de Francisco Gabilondo Soler, “Cri Cri”, con las que crecieron varias generaciones de mexicanos.

cronicaveracruz.com

Los personajes de “La patita”, “El ratón vaquero”, “La muñeca fea” y “Los tres cochinitos”, cobran vida en el Museo de Cri Cri, situado en el oriental estado de Veracruz, donde se rinde homenaje a los 470 personajes de cuentos y canciones que entre 1934 y 1962 se reproducían en las ondas.

En el México actual sumido en una espiral de violencia, el nieto de Cri Cri, Óscar Gabilondo Vizcaíno, afirma a Efe que es necesario volver a esas historias infantiles que resaltaban los valores familiares.

“Mi abuelo creía en la música y en los sueños (…) Creía en los consejos que aprendemos y recibimos en familia. La música logra mucho por eso, ayuda a disminuir violencia, mejorar enfermedades y romper límites y fronteras”, expresa.

En 2017, sumaron casi 30.000 muertes en México relacionadas con la violencia del narcotráfico, es decir 80 asesinatos al día.

“Definitivamente las artes y deportes es lo que orilla y expulsa la violencia de las familias y comunidades, hay mucha gente que ha cambiado las armas y la violencia por las instrumentos musicales y los deportes”, agrega su descendiente.

El compositor, originario del municipio montañoso de Orizaba, donde yace el museo en su honor, creó 273 piezas infantiles que durante 27 años se transmitieron por la XEW, la estación radiofónica más importante en la historia de México.

El programa del “Grillito Cantor”, como se conocía el espacio dedicado a Gabilondo Soler, inició transmisiones el 15 de octubre de 1934 y se retiró del aire en 1962, aunque hubo un periodo (entre 1940 y 1945) donde fue suspendido debido a la Segunda Guerra Mundial.

“La patita, de canasta y con rebozo de bolita, va al mercado a comprar todas las cosas del mandado”, es una de las 42 canciones del genio musical que se escuchan en el recinto con maquetas y sets visuales de la obra de Cri Cri.

“Por supuesto que el legado del Grillito Cantor sigue vigente, es de gran consulta para los abuelos, padres, maestros, los formadores musicales y para academias de música porque más allá de ser un icono comercial, es una figura cultural que impulsó las tradiciones e identidad, la mexicanidad y nuestra música”, agrega Gabilondo.

El cantautor multifacético hizo siempre un reconocimiento a la familia y los oficios familiares, por eso tuvieron tanto éxito sus canciones.

Cri Cri era, recuerda su nieto, el maestro de la fusión musical, pero también en su vida fue un extraordinario deportista que lo llevó a ser campeón estatal y nacional de boxeo, al ruedo de la fiesta brava y aficionado a la astronomía y a la navegación.

“En un libro de cuentos vive un grillo pequeño con su viejo violín hecho de sueños”, cuenta la historia de Cri Cri, cuyo creador amaba México y defendió sus personajes ante los de Walt Disney.

Hoy en día, agrega el también director de la Fundación Cri Cri, la cantidad de plataformas digitales son una competencia muy fuerte ante los cuentos infantiles de ayer, pero afirma que los maestros y los abuelos siguen inculcando los valores del Grillito Cantor.

“Me encantaría que más jóvenes, niños y adultos de otros países conocieran la obra de Gabilondo Soler porque hay un trabajo especial: lo que significa la familia, usos y costumbres, nuestro amor a México y eso nos los deja a través de sus canciones y cuentos”, dice.

Durante varias décadas, la fundación ha logrado consolidarse como líder promotor de valores positivos para la niñez y desde ahí también se rinde tributo a la figura de la esposa del compositor, Rosario Patiño, pues sin ella Cri-Cri no hubiera existido.

Durante 30 años, fue gerente comercial de XEU y durante 50 años fue represente artística de Gabilondo Soler.

“Ella era la trabajadora, la que veía por sus hijos”, relata Gabilondo.

La fundación ha generado el fomento cultural, artístico y social para nuevas generaciones y ha difundido a Cri Cri en el festival de Hannover (Alemania), en las actividades culturales México-Cuba y presentaciones para la Organización Mundial para la Salud (OMS) en Nueva York.

“Todos somos nietos de Cri-Cri”, afirma Gabilondo, quien en octubre del presente año recordará los 111 años del natalicio del cantautor multifacético. EFE