Un policía herido y 2 pandilleros muertos deja tiroteo en El Salvador

El Nuevo Diario

San Salvador, 6 ago (EFE).- Un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) herido y dos pandilleros muertos dejó hoy un tiroteo entre uniformados y miembros de estructuras en la localidad salvadoreña de Nuevo Cuscatlán.

La corporación policial informó de que el agente, que no fue identificado por seguridad, resultó “gravemente herido” y fue trasladado a un hospital.

La Policía señaló que el enfrentamiento entre los agentes y los pandilleros sucedió en las cercanías de la casa de habitación del miembro del cuerpo de seguridad lesionado.

En menos de 24 horas la corporación policial ha sido atacada por miembros de pandillas, lo que ha dejado dos policías muertos entre el domingo y este lunes.

La mañana de hoy un agente fue asesinado en una zona rural de El Salvador, con lo que suman al menos 12 los uniformados ultimados en lo que va de 2018.

La víctima fue identificada como William Antonio Caravantes, quien se dirigía al puesto policial donde estaba destacado cuando fue atacado.

La noche del domingo, pandilleros mataron al agente Carlos Alberto Canjura Batres, en un hecho perpetrado en el occidente de El Salvador mientras el policía se encontraba de licencia, en descanso.

Con la muerte de estos agentes suman al menos doce los policías asesinados en lo que va de 2018, crímenes atribuidos principalmente a las pandillas que asedian el país centroamericano.

En el año 2017 fueron asesinados 46 policías y 24 miembros del Ejército, con un incremento del 2,9 por ciento frente a 2016, cuando se computaron 68 homicidios de efectivos de los cuerpos estatales.

Las autoridades de Seguridad han señalado en diversas ocasiones que con los ataques contra los miembros de los cuerpos de seguridad las pandillas buscan presionar al Gobierno para obtener beneficios carcelarios para sus líderes.

Según el ministro de la Defensa de El Salvador, David Munguía, el país vive un conflicto armado de “baja intensidad” por los constantes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las estructuras criminales. EFE