Un soldado acusado de deserción intenta utilizar ataques de Trump a su favor

Washington, 13 feb (EFE).- La defensa del sargento estadounidense Bowe Bergdahl, acusado de deserción, intentó hoy favorecer a su cliente al asegurar que tras los ataques que recibió del presidente de EE.UU., Donald Trump, durante la campaña electoral no podrá contar con un juicio justo.


La defensa argumentó hoy en una audiencia preparatoria del juicio militar de Bergdahl que Trump criticó en más de 60 ocasiones al sargento durante la campaña electoral del año pasado, en la que llegó a llamarlo “un sucio y podrido traidor” que debería ser ejecutado.

El juez militar, el coronel Jeffery Nance, que deberá determinar si esos comentarios podrían privar a Bergdahl de un juicio imparcial, dijo que las declaraciones del ahora presidente son “preocupantes”.

Bergdahl abandonó su puesto en 2009 en Afganistán y fue capturado en pocas horas por los insurgentes talibanes, que lo mantuvieron como rehén hasta mayo de 2014, cuando fue liberado en un intercambio de prisioneros, que incluyó cinco talibanes detenidos en la cárcel de la Base Naval de Guantánamo (Cuba).

La defensa considera que las declaraciones de Trump antes de convertirse en presidente suponen una influencia indebida de la línea de mando de las Fuerzas Armadas, ya que el comandante en jefe cree que debe ser condenado, por lo que el juicio debe suspenderse.

La vista de hoy estaba considerada la última antes de que se fije una fecha para el inicio del juicio el 18 de abril.

Tras una larga revisión del caso, las Fuerzas Armadas estadounidenses decidieron presentar cargos contra Bergdahl por deserción y mal comportamiento frente al enemigo.

La acusación ha asegurado que las calificaciones de Trump sobre Bergdahl, que cuando fue liberado por el Gobierno de Barack Obama fue recibido como un héroe, son lo habitual en una campaña electoral y no afectan al proceso castrense.

“Cualquier observador puede darse cuenta del estatus de Trump en el momento de hacer las declaraciones. Él no tenía ningún puesto dentro del Gobierno o las Fuerzas Armadas”, argumentó el responsable de la acusación, Justin Oshana. EFE