jueves, septiembre 24, 2020
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Una policía subordinada a Ortega explica la diferencia con Bolivia: opositor

Managua, 11 nov (EFE).- Una Policía Nacional subordinada al Gobierno del presidente Daniel Ortega, más que a la Constitución y a las leyes, dispuesta incluso a “cometer crímenes de lesa humanidad”, explica la diferencia entre las crisis sociopolíticas de Bolivia y Nicaragua.

Así lo valoró este lunes el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) y miembro de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Maria Arana, al hacer un balance sobre la crisis en ambos países latinoamericanos y que en Bolivia forzó la renuncia de Evo Morales a la Presidencia después de casi 14 años en el poder.

“Una policía subordinada a un régimen (de Ortega) dispuesto a cometer crímenes de lesa humanidad, explica la diferencia con Bolivia. ¿No creen?”, alegó Arana en sus redes sociales, en las que intercambió impresiones con sus seguidores.

El dirigente gremial se quejó que la tendencia en Nicaragua “es culpar a los empresarios por lo que no hicieron”, en referencia a un paro nacional indefinido, que sí se dio en Bolivia.

Ese señalamiento, según Arana, divide y favorece al Gobierno sandinista.

Además, sostuvo, que “paro (por 24 horas) hubo y sigue habiendo” en el país centroamericano, aunque no un paro indefinido.

Explicó que Nicaragua estuvo paralizado de hecho, mediante bloqueos en vías de acceso, entre abril de 2018, cuando estallaron las protestas antigubernamentales, y junio de ese año, “pero acá el dictador”, en alusión a Ortega, “el Ejército y la Policía tomaron la postura que tomaron y mataron sin empacho” al desmantelar los tranques y barricadas en las ciudades.

Esa acción, que la oposición denominó “Operación Limpieza”, consistió en derribar los bloqueos de las vías con palas mecánicas, camiones y trabajadores del Estado, bajo el resguardo de policías y civiles encapuchados armados, que se movilizaban a bordo de camionetas todo terreno y fuertemente armados, que dejó cientos de muertos.

“Mi lección es simple. Se requiere acá una oposición bien organizada para enfrentar a este régimen con o sin reformas. Y si pretenden robárselas (las próximas elecciones), pues ya sabemos que hacer está vez organizados con un ejército de al menos 100.000”, apuntó Arana.

Diversos sectores de la oposición de Nicaragua han celebrado la renuncia de Morales, y han expresado su esperanza de que ocurra lo mismo con Ortega, cuyo Gobierno lleva casi 19 meses en crisis.

Por su lado, el Gobierno sandinista condenó el domingo la renuncia de Morales, que era su aliado, y la calificó de “golpe de Estado”.

Morales anunció su renuncia a la presidencia de Bolivia el domingo, en medio de presiones de la oposición, de las Fuerzas Armadas y de la Policía, casi dos semanas después de haberse proclamado vencedor en unas elecciones calificadas de fraudulentas por sus adversarios.

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 328 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 651 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado.

Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), ente tutelado por la CIDH, el mayor responsable de la violencia es el Gobierno de Ortega, a quien responsabilizan de cometer incluso crímenes “de lesa humanidad” en medio de la crisis. EFE

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