Universidad Centroamericana denuncia ataque contra su sede en Nicaragua

METRO Nicaragua

Managua, 27 may (EFE).- La Universidad Centroamericana (UCA), de propiedad jesuita, denunció hoy un ataque de fuerzas “parapoliciales” del Gobierno de Nicaragua, que atentaron contra la vida de dos de sus vigilantes y su sede en Managua.

El ataque se registró en medio de una crisis que atraviesa el país y que ha cobrado al menos 76 vidas, en su mayoría estudiantes.

Según la denuncia, firmada por el rector de la UCA, el padre José Alberto Idiáquez, la madrugada de este domingo dos camionetas “con hombres encapuchados en la tina de una de ellas, dispararon con un mortero contra los dos vigilantes que cuidaban el portón principal de la Universidad, el mismo que fue atacado y destruido a pedradas el pasado 18 de abril”.

“Aunque no acertaron a herir o a matar a ninguno de nuestros vigilantes, el intento era ese, por la carga de pólvora empleada y por lo cercano del disparo”, agregó el rector.

La UCA fue una de las primeras universidades atacadas por la Policía Nacional y fuerzas “parapoliciales” oficialistas al inicio de la crisis de Nicaragua, que inició con protestas contra Ortega y continuó con actos represivos que han sido condenados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Grupos afines al Gobierno han sido vistos, fotografiados y filmados, en el espacio de carga de camionetas de doble cabina, fuertemente armados, mientras atacan a la población.

“La Universidad Centroamericana denuncia este cobarde ataque de fuerzas parapoliciales que, amparadas en la impunidad que les garantiza el desgobierno actual, vienen utilizando las horas de la noche para amedrentar y asesinar a ciudadanos inocentes en los barrios de la capital y otras ciudades”, agregó el sacerdote, en la denuncia.

La UCA también exigió justicia “para las decenas de asesinados en la masacre de abril, que continúa en mayo, y una democracia que garantice a toda la ciudadanía de nuestro país la verdadera paz y el desarrollo, hoy en grave riesgo por la irresponsabilidad del desgobierno actual”.

La masacre citada fue perpetuada entre el 18 y el 22 de abril pasado, cuando decenas de estudiantes, en su mayoría universitarios, fueron atacados con armas de fuego por la Policía Nacional, la Juventud Sandinista y fuerzas de choque conocidas como “turbas”, por protestar contra el Gobierno de Ortega.

Aunque la CIDH estableció la cifra de muertos en 76 la semana pasada, la cantidad de muertos en actos de represión continúa elevándose, por lo que organismos humanitarios y movimientos civiles afirman que ha superado los 80.

La población que a diario se manifiesta de forma espontánea en Nicaragua, conocida como “autoconvocados”, exige la renuncia de Ortega y juicio a los responsables de los asesinatos. EFE