Unos 5.000 holandeses recorren 40 kilómetros de madrugada por los refugiados


La Haya, 18 jun (EFE).- Unas 5.000 personas participaron esta madrugada en la octava edición de “La noche del refugiado”, una marcha solidaria de 40 kilómetros en Holanda que este año recaudó más de 1,5 millones de euros (1,6 millones de dólares), “todo un récord”, dicen los organizadores.

La idea detrás de la caminata, además de recolectar dinero para los refugiados, es que sus participantes experimenten durante unas horas el drama que significa para millones de personas huir de sus casas en medio de la noche.

Los caminantes podían elegir tres rutas, cada una de 40 kilómetros: una entre Nijmegen y Arnhem, otra entre Rotterdam y La Haya y la última alrededor de Amsterdam, donde también se abrieron otros dos caminos de 10 y 20 kilómetros para que pudiesen participar personas mayores y niños.

Casi 1.500 personas se encontraron en el punto de partida de Rotterdam, un antiguo almacén de grano donde los concurrentes, que iban preparados con ropa deportiva, botellas de agua y comida ligera, recogieron sus acreditaciones.

Muchos de ellos aprovecharon la ocasión para colgar en una cuerda mensajes escritos a mano, en los cuales explicaban sus motivos para participar.

“Hago esto porque debemos prestar más atención a aquellos que son menos afortunados en la vida y para experimentar un poco cómo es huir de tu propio hogar”, escribía Malika.

Otros dejaban constancia de lo que se llevarían en caso de convertirse en refugiados, “mi pasaporte” y “mi familia” eran los mensajes más repetidos, aunque algunos también aseguraban que se llevarían su “teléfono”, su “diploma universitario” o “una Biblia”.

El alcalde de Rotterdam, Ahmed Aboutaleb, de origen marroquí, fue el encargado de dar un discurso “de motivación” al filo de la medianoche, justo antes de que los caminantes atravesaran el emblemático puente Erasmus en dirección a La Haya.

El político recordó que en la actualidad la discusión pública gira en torno a “cuánta gente debemos dejar entrar”, pero puntualizó que las “verdaderas causas” de la existencia de millones de refugiados en el mundo “son las guerras, las dictaduras, el hambre”.

“Ellos vienen con sus pies desnudos buscando un lugar mejor en el mundo, tenedlos en mente cuando caminéis esta noche”, concluyó entre el aplauso de los presentes.

Aunque el ambiente de la marcha solidaria fue festivo, algunos participantes habían experimentado en el pasado el drama de perderlo todo de un día para otro.

“Yo misma fui refugiada en los años noventa”, explicó a Efe Jasmina Suljanovic, una bosnia que participó acompañada de su perro y que vive desde 2006 en La Haya, donde trabaja para un Tribunal internacional.

“Huimos de mi pueblo porque nos atacó el Ejército serbio. Durante tres años y medio vivimos gracias a la ayuda humanitaria,” indicó la mujer, que recordó que cuando regresó a la que era su casa, en 1995, “todo estaba quemado o destruido”.

“Fue muy difícil para todos, especialmente para mis padres, pero al menos pudimos contarlo. Otros, sencillamente, no sobrevivieron”, añadió.

Tras 40 kilómetros de recorrido, en los que se experimentaron unas temperaturas inusualmente altas para esta época del año, los primeros participantes llegaron a primera hora de la mañana a La Haya, donde fueron recibidos con aplausos.

Los demás fueron alcanzando su destino a cuentagotas, pues mientras algunos lo hacían a paso ligero y utilizando palos recogidos por el camino para apoyarse, otros cojeaban a duras penas e incluso unas chicas caminaron los últimos metros descalzas, hartas de unas zapatillas de deporte que casi habían destrozado.

“Ha sido muy difícil. Sentía que me iba a morir 40 veces, una por kilómetro”, dijo a Efe Zaheda Sediqy, una estudiante de Medicina de 23 años, ataviada con un velo, que tenía ocho años cuando llegó de Afganistán.

“Esto lo hago por mis compañeros refugiados. Para mí fue difícil adaptarme a un nuevo país, pero todo cambió una vez hice amigos. Ahora siento Holanda como mi propio hogar”, explicó. EFE