Unos minutos de lluvia dejan una larga estela de daños en la ciudad

Arboles caídos y encharcamientos con inunaciones leves por todas partes dejó el aguacero de esta tarde en la ciudad de Durango. Es obligado extremar precauciones para no llevarnos una sorpresa desagradable.

POCO MÁS y aplasta al Tsuru.

Las zonas bajas de la ciudad, que siempre son las primeras en resentir las lluvias, son de nuevo la parte más perjudicada tras el fenónemo natural, y por lo general es el sur de la capital el que registra más encharcamientos.

El Auditorio del Pueblo, que en otros tiempos fue conocido como el “agüitorio” porque cuando llovía afuera el agua se filtraba por todas partes del techo, volvió por su viejo mote.  Ahora el vital elemento entró por la puerta.

SEMAFOROS A “oscuras”.

El agua se metió en algunos negocios causando diversos daños y apagó semáforos por todos lados. Un árbol de gran altura cayó sobre las oficinas de la Comisión de Aguas del Estado de Durango y muy cerca de ahí, en la calle La Fragua otro fue arrancado desde su raíz, pero se atoró en los cables de alta tensión, y aunque no causó ninguna chispa ni otras consecuencias, ahí está esperando que los rescatistas de Protección Civil o personal de la Comisión Federal de Electricidad lo echen abajo para evitar un corto-circuito.

CHARCOS por todas partes.

Y eso que la lluvia no duró más de 25 minutos, porque de haber sido más tiempo, quién sabe qué tendríamos que lamentar.

RAPIDA reacción de los bomberos.

El caso es que las precipitaciones se presentaron con fuertes ráfagas de viento que son precisamente las que arrancaron los árboles desde su raíz, y coincidentemente, lo más fuerte de lluvia y aire se resintió en el fracionamiento Hernández de esta capital, Tierra Blanca y el Parque Guadiana.