Vicepresidenta de Nicaragua tilda de “crímenes bestiales” muertes de policías

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Managua, 13 jul (EFE).- La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, calificó hoy de “crímenes bestiales” la muerte de al menos cuatro policías y un civil durante un enfrentamiento en el marco de las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Murillo, también primera dama, dijo que esos hechos ocurridos ayer en el municipio de Morrito, en el sureste de Nicaragua, en circunstancias que no han sido esclarecidas, fueron culpa de un grupo de personas “que cometen crímenes bestiales, masacres”.

“A esas personas les estorba, les molesta el amor, les molesta el cariño, les molesta el afán de concordia y de reconciliación del pueblo nicaragüense en todos los rincones de la patria”, indicó.

Y agregó que “quieren matar el amor, pero no podrán, no podrán con el amor, jamás detendrán la primavera, podrán acabar con algunas flores, pero jamás detendrán la primavera”.

La Policía Nacional informó que “un grupo de terroristas (…) simulando realizar una denominada marcha pacífica, de manera vil y cobarde atacaron con armas de fuego, la delegación policial del municipio de Morrito”.

Los “autoconvocados”, que reconocieron haberse “defendido” con balas, afirmaron en redes sociales que la marcha se desarrollaba de manera pacífica, cuando fueron atacados por los policías, y que los muertos fueron “ejecutados” en un supuesto intento de deserción.

En el tiroteo también falleció un maestro de educación primaria.

La Policía Nacional también reportó el secuestro de nueve de sus agentes, además de varios trabajadores heridos de la Alcaldía Municipal de Morrito.

“La CIDH condena los actos de violencia en Morrito, que provocaron el asesinato de cuatro policías y un profesor, rechaza enérgicamente estos hechos inaceptables, y espera investigaciones efectivas que aclaren las muertes. Reiteramos nuestro llamado al cese de la violencia”, dijo en sus redes sociales el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Paulo Abrao.

Nicaragua atraviesa una crisis sociopolítica, que antes del suceso de Morrito se había cobrado al menos 351 vidas, la más sangrienta de su historia en tiempos de paz, y la más cruda desde la década de los años 1980, también con Ortega siendo presidente.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se iniciaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra. EFE