Vizcarra gana pulso al Congreso a la espera de referéndum sobre sus reformas

América TV

Lima, 4 oct (EFE).- El presidente de Perú, Martín Vizcarra, ganó hoy el pulso al Congreso al conseguir que el Legislativo aprobara sus reformas contra la corrupción y habilitara que sean sometidas a referéndum, aunque con cambios sobre la propuesta inicial presentada por el mandatario.

El Parlamento, dominado por el opositor partido fujimorista Fuerza Popular, cumplió con el compromiso al que llegó con Vizcarra de tener aprobadas las reformas el 4 de octubre como máximo, plazo que se puso después de que el presidente presentara hace dos semanas una cuestión de confianza por la demora en la tramitación de estas.

Al promediar las dos de la madrugada, el hemiciclo peruano sacó adelante los proyectos de ley aunque no sin escenificar antes el último capítulo del enfrentamiento que han mantenido el Gobierno y el Congreso en los últimos dos meses, desde que Vizcarra anunciara estas reformas y un referéndum vinculante sobre ellas.

La oposición obligó a asistir a la sesión al primer ministro, César Villanueva, y al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Vicente Zeballos, quienes también son congresistas, después de que el primero indicara en redes sociales que no acudiría a su escaño pero que seguiría atento la sesión desde su oficina.

Fue el epílogo de la crispación existente entre oficialismo y oposición, cuya tensión tuvo su pico más alto con la cuestión de confianza presentada por Vizcarra en la que acusó al Congreso de no apoyar realmente las reformas.

En caso de que el Congreso hubiese negado la confianza al presidente, este habría quedado facultado constitucionalmente para disolver el parlamento y convocar nuevas elecciones legislativas, una posibilidad bien vista por la mayoría de los peruanos ante la baja popularidad de la cámara desde que está dominada por el fujimorismo.

Las reformas, consistentes en recomponer el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), restituir el Senado, prohibir la reelección inmediata de congresistas y restringir la financiación de los partidos políticos, fueron aprobadas a regañadientes y con modificaciones notorias sobre los textos presentados por Vizcarra.

El Ejecutivo quería un parlamento con 100 diputados y 30 senadores para conservar los 130 parlamentarios que ahora se concentran únicamente en un único hemiciclo, pero el Legislativo determinó que continuarán los 130 diputados y que adicionalmente habrán 50 senadores.

Los actuales congresistas accedieron a no perpetuarse en su curul, siempre y cuando no sea la misma, pues la nueva norma aprobada les permite alternar entre ser diputado y senador sin ningún período de descanso.

La financiación de los partidos políticos resultó la más polémica, pues el texto de Vizcarra prohibía recibir fondos anónimos o de origen ilícito y señalaba que cualquier donación no declarada se presumía de fuente prohibida, pero ninguno de esos artículos están en la norma aprobada por el parlamento.

Ni Vizcarra ni Villanueva se han pronunciado después de que el Congreso haya aprobado las reformas y convocado el requerido referéndum.

Solo el congresista Gilbert Violeta, portavoz de la agrupación oficialista Peruanos Por el Kambio (PPK), indicó que “ahora le corresponde al pueblo decidir” en la consulta popular que será convocada para el 9 de diciembre, en coincidencia con la segunda vuelta de las elecciones regionales y municipales.

“La democracia es efectiva cuando logramos superar nuestras diferencias y consensuar por el bien de nuestro país. Hay que saludar y agradecer dignamente al Congreso por la labor realizada”, indicó Violeta.

Vizcarra impulsó estas reformas después de se desvelase una gran red de tráfico de influencias, favores y prevaricación en las altas esferas de la judicatura, en la que participaban magistrados, políticos y empresarios.

Este escándalo, que también salpica al fujimorismo, fue la gota que colmó el vaso de los peruanos ante la corrupción, pues constataron que esta también existía en el Poder Judicial, el mismo que debe investigar y resolver los grandes casos de corrupción política que azotan el país.

Según las encuestas, estas reformas son apoyadas abrumadoramente por la población. EFE