Zimbabue nombra una comisión para investigar la violencia postelectoral

Harare, 29 ago (EFE).- El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, nombró hoy a una comisión con personalidades internacionales que investigará la violencia durante las protestas de la oposición dos días después de las elecciones del pasado 30 de julio, en las que murieron al menos seis personas.

La comisión, una promesa que ya hizo Mnangagwa este domingo en su discurso de investidura, estará compuesta por siete miembros, entre los que figuran el expresidente sudafricano Kgalema Mothlanthe y el ex secretario general de la Commonwealth (Mancomunidad Británica de Naciones), el nigeriano Emeka Anyaoku.

El presidente ordenó a la recién formada comisión que haga públicas sus investigaciones en un plazo de tres meses.

La violencia comenzó en la capital, Harare, cuando la Policía y el Ejército cargaron con munición real, gases lacrimógenos y cañones de agua contra los manifestantes de la oposición, que alegaba un fraude electoral y pedía a la Comisión Electoral (ZEC) que publicase los resultados de las presidenciales.

Varios opositores han sido detenidos y acusados de instigar la violencia ese día, cuando murieron siete personas.

La comisión sigue una de las peticiones de la comunidad internacional, que denunció la violencia postelectoral y pidió a Zimbabue que investigara los hechos.

Una de las misiones de la comisión, aseguró el presidente, es encontrar a los responsables de organizar las protestas, así como saber las razones que llevaron a la policía antidisturbios a llamar al Ejército.

También tendrá que dilucidar “si el nivel de violencia usada fue apropiado con la consiguiente amenaza a la seguridad”, dijo el presidente.

La oposición ya ha mostrado su escepticismo ante esta comisión, y alegando que las anteriores nombradas por el expresidente Robert Mugabe (1980-2018) nunca revelaron ninguna información pública.

No obstante, la composición internacional de la actual comisión puede aliviar las dudas de que los resultados a los que lleguen puedan ser ocultados. EFE