Ante las condiciones del clima que se tienen actualmente en la entidad, existe flexibilidad con respecto a la forma como se trabaja en las escuelas para proteger a los alumnos, señaló la diputada Rosa María Triana, al invitar a los padres de familia e incluso maestros de escuelas donde tienen carencias para esta situación, para que acudan ante las autoridades educativas para resolverlas.
La legisladora y presidenta de la Comisión de Educación Pública del Congreso del estado, al referirse a la posibilidad de que se definan algunas medidas en las instituciones educativas ante las altas temperaturas que se registran en la mayor parte de la entidad, consideró que existe la apertura suficiente en las autoridades “cuando ven que hay una situación riesgosa para los alumnos, por supuesto que llegan a acuerdos, pero es necesario que directivos o supervisores platiquen con su inmediato superior al respecto”.
Indicó que si bien no hay medidas definidas de manera general para toda la entidad, se tiene la posibilidad de que haya acuerdos en cada institución educativa para atender los efectos del clima en los estudiantes, de acuerdo a las condiciones de cada escuela.
“Es importante, pues hay escuelas que me platican que incluso no tienen siquiera agua y es una condición en la que definitivamente no pueden estar los niños en sus clases, como debía de ser”, agregó la diputada, al invitar a padres de familia e incluso maestros, para que si ven que no tienen agua, abanicos, nada donde se pueda soportar esta situación, que acudan a las autoridades educativas para analizar cada caso, pues insistió en que existe flexibilidad.
Con respecto a las condiciones de las aulas, agregó la legisladora que no se tienen las adecuadas ante las elevadas temperaturas, pues aunque hay algunas instituciones que están mas acondicionadas e incluso han tenido la oportunidad de tener préstamos para realizar acciones como poner mini splits en las aulas, esto no sucede en todos los planteles.
Ante tal circunstancia, insistió en la importancia de que se acerquen a las autoridades educativas, donde se pueden tener acuerdos para esta situación, pues son las que pueden definir una flexibilidad en horarios e incluso acortarlos, para que los estudiantes no sufran de las temperaturas que se registran actualmente.
