Por: Susana Blanco
En Durango ya no necesitamos series políticas… porque las redes sociales nos dan capítulos gratis cada semana. Esta vez, el protagonista fue el presidente municipal José Antonio Ochoa, quien –muy en su estilo– decidió sacar la calculadora para presumir que en obra pública “él solito” ha hecho más que dos administraciones completas.
Pero el numerito no salió tan limpio como esperaba: su declaración de inmediato marcó el regreso del exalcalde Jorge Salum del Palacio, quien apareció desde su cuenta de X.
Ante reporteros, Toño Ochoa aseguró que su gobierno invertirá 2,500 millones de pesos en obra, casi el doble que las administraciones pasadas juntas.
En palabras simples: “Ellos dos en seis años hicieron 2,100 millones… y yo, solo en mis primeros tres, hice mil 200”, fue el mensaje implícito.
El discurso sonaba a campaña de proteína para presumir músculo, pero más tardó Ochoa en declarar que lo escuchara la prensa, que Salum en subirse al ring digital.
Jorge Salum no perdió tiempo y le soltó un mensaje que parecía redactado después de dos cafés y un coraje:
“Toño, no solo eres un tipo deshonesto y sin palabra… lo usas para confundir y manipular.”
Y desde ahí, todo fue en caída libre.
Salum pasó lista de “cositas” que no le cuadran de la actual administración:
• Que Ochoa hizo más obra, sí… pero porque todo lo compra a precio de lujo, desde las camionetas hasta el alumbrado navideño.
• Que si él gastó 5 millones en adornos navideños, Ochoa gastó 20 “porque todo deja moche”.
• Que el actual alcalde recibió una administración saneada, mientras él tuvo que “arreglar el cochinero” por dos años.
• Que las luminarias renegociadas por su gobierno le ahorraron 600 millones a Ochoa.
• Que le dejó 100 millones en maquinaria nueva y 500 millones en cuentas por cobrar que “espero que ya te hayan pagado”.
El remate:
“Si me sigues contestando, saco el hilo completo… pero sé que te escondes.”
En resumen: como cuando te peleas con el vecino por el estacionamiento, pero aquí usan cifras millonarias.
La ciudadanía, que solo estaba esperando que empezara el pago del predial o que taparan un bache, ahora disfruta un nuevo episodio de esta novela política donde: Uno presume que ha hecho más obra que todos juntos. Otro le contesta que sí, pero con sobreprecio. Ambos aseguran que sanearon cuentas… pero nadie sabe cuál cuenta está realmente sana. Ninguno menciona que, entre tanto pleito, la ciudad solo quiere agua, calles sin cráteres y que no se nos cobre tanto impuesto.
Pero algo sí podemos reconocer: En entretenimiento político, estos sí han invertido más que todas las administraciones juntas.

