La emoción crece y el orgullo también. La quinteta duranguense que representa a México en la categoría 55 y más de los Juegos Panamericanos en El Salvador está a un paso de instalarse en la final y lo hará enfrentando nada menos que al actual campeón del certamen.
El conjunto alacrán llega con paso perfecto, invicto y con un nivel que ha sorprendido a propios y extraños dentro del torneo. Su desempeño ha encendido la ilusión de que el título continental no es una fantasía, sino una posibilidad real.
El reto inmediato será Puerto Rico, vigente monarca y uno de los equipos más experimentados de la competencia. El duelo promete intensidad, orgullo y una carga emocional importante, pues de este resultado dependerá si el representativo tricolor pelea por el oro.
Más allá de la etiqueta de favoritos o veteranos, el equipo duranguense ha demostrado que la experiencia también se juega con hambre y carácter. Mañana no solo disputarán una semifinal: estarán defendiendo el nombre de México y buscando escribir una página que ya ilusiona a toda su tierra.
