Durango, Dgo.— El consumo excesivo de sal entre niñas, niños y adolescentes representa un riesgo para su salud y se suma a los problemas de alimentación que enfrentan los menores en Durango, donde autoridades sanitarias han advertido sobre la presencia de obesidad infantil y el consumo de productos ultraprocesados.
A nivel nacional, 74 por ciento de los preescolares, 82 por ciento de los escolares y 82 por ciento de los adolescentes consumen más sodio del recomendado, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) retomadas por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo diario de sodio en adultos no supere los 2 gramos, equivalentes a unos 5 gramos de sal. El organismo advierte que en numerosos países el consumo promedio duplica esta cantidad.
Aunque las cifras nacionales no permiten establecer que esos mismos porcentajes correspondan específicamente a Durango, el problema adquiere relevancia en la entidad debido al patrón de consumo de productos procesados y ultraprocesados entre la población infantil y adolescente.
Un estudio realizado con 364 estudiantes de nivel preparatoria en la ciudad de Durango identificó consumo de productos ultraprocesados como pan de caja, bebidas gasificadas y chocolates. Estos alimentos se caracterizan, entre otros elementos, por contener cantidades elevadas de sodio, azúcares y grasas.
El mismo estudio encontró que 20.1 por ciento de los adolescentes participantes presentaba sobrepeso u obesidad, mientras que 37.1 por ciento registró bajo peso, lo que evidencia la presencia de distintos problemas relacionados con la alimentación entre los jóvenes de la capital duranguense.
El problema también alcanza a las escuelas
En Durango se han implementado medidas para reducir la presencia de productos ultraprocesados dentro de los planteles educativos. Las autoridades estatales han señalado la necesidad de promover una alimentación equilibrada, disminuir el consumo de comida procesada y fomentar la actividad física desde edades tempranas.
Incluso, durante 2025 se detectó en escuelas de la región Laguna de Durango el ingreso de frituras, galletas y dulces por parte de estudiantes, productos considerados altos en azúcares, grasas y sodio. La preocupación no es menor. Un diagnóstico de salud elaborado por el Gobierno de Durango señala que el aumento en el consumo de alimentos preparados fuera del hogar y de productos ultraprocesados puede representar una mayor exposición a grasas, azúcares y sodio, además de relacionarse con riesgos de obesidad, diabetes e hipertensión.
Exceso de sodio puede afectar la salud
El consumo elevado de sodio está relacionado con un incremento de la presión arterial y, con ello, con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. La exposición prolongada a dietas poco saludables también se ha asociado con otros problemas de salud, entre ellos enfermedades renales y algunos tipos de cáncer.
En la población infantil, la preocupación aumenta debido a que los hábitos alimentarios adquiridos durante esta etapa pueden mantenerse durante la adolescencia y la edad adulta.
En Durango, la Secretaría de Salud reportó en marzo de 2026 286 casos de menores con obesidad, al tiempo que especialistas han insistido en la importancia de establecer hábitos saludables desde los primeros años de vida.
Ante este panorama, las recomendaciones incluyen privilegiar alimentos frescos, revisar las etiquetas y elegir productos con menor contenido de sodio, reducir el uso de sal al cocinar, limitar salsas, aderezos, productos instantáneos y alimentos procesados, además de evitar colocar el salero en la mesa.
Para Durango, el reto no solamente está en reducir la cantidad de sal que se agrega a los alimentos, sino en disminuir el consumo cotidiano de productos ultraprocesados que forman parte de la dieta de niñas, niños y adolescentes, particularmente en los entornos escolares y familiares.

